Archivo de la categoría: CAS – Coordinadora Anti-privatización de la Sanidad Publica

ANTE la UTILIZACIÓN del NOMBRE de CAS MADRID FRAUDULENTAMENTE

Ante la utilización del nombre de CAS Madrid FRAUDULENTAMENTE nos dirigimos a todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas de Madrid, a todxs lxs ciudadanxs…

CAS Madrid, la coordinadora Anti-privatización de la Sanidad Pública, compuesta en la actualidad por los sindicato Sindicato Asambleario de la Sanidad (SAS), Plataforma Sindical EMT y Solidaridad Obrera, está sufriendo una parasitación de su nombre por parte de un antiguo e importante militante de CAS (de hecho fue temporalmente su presidente) y por parte de una dirigente del partido político Red Roja. Ambos de sobra conocidos.

Utilizando la fortaleza alcanzada tras la manifestación del pasado 20 de junio de Atocha al Hospital Niño Jesús, estas dos personas han decidido utilizar el nombre de CAS Madrid y CAS Estatal para llevar a cabo sus propias iniciativas personales y politicas, hacer comunicados elaborados a duo, dar entrevistas en medios alternativos, nombrar Juntas Directivas… y hasta convocar una movilización estatal para el 17 de octubre.

La Coordinadora CAS Madrid es ajena a todas esas acciones, las tres organizaciones sindicales que componemos CAS Madrid tenemos una trayectoria clara que nos avala y una vez que legalmente acabemos con esta dualidad artificial podremos volver al funcionamiento habitual de la coordinadora.

Aún así, en estas precarias condiciones, estamos participando en las movilizaciones que se están organizando horizontalmente en defensa de la Sanidad Pública y todos los servicios públicos desde los barrios obreros.

Valga esta Nota para aclarar lo que está ocurriendo y para conocimiento de todo el mundo.

Qué nadie se llame a engaño, CAS Madrid es una Coordinadora de organizaciones, no un club privado de personas que ponen su ambición política por encima de un comportamiento ético al servicio de todos y no de intereses personales.

Madrid, 13 de octubre de 2020

CAS Madrid (SAS,PS EMT, Solidaridad Obrera)

JUEVES 24 de SEPTIEMBRE – ACUDE A TU CENTRO MEDICO DE REFERENCIA

Desde CASMadrid nos sumamos a las convocatorias vecinales del jueves 24 de septiembre de 2020 a las 19 horas en los Centros de Salud de cada barrio.

En nombre de una Salud Pública que el gobierno de Madrid del PP-Ciudadanos-Vox destruye de forma sistemática se quiere segregar/estigmatizar a l@s obrer@s madrileñ@s. Estamos en contra se intenten crear guetos, por ello reclamamos:

–              Que se abran todos los Centros de Salud en su horario completo (8-21 horas) y todas las unidades de Urgencias de Atención Primaria que llevan meses cerrados. Y que se les dote, junto a la Atención Hospitalaria, de más personal y recursos materiales.

–              Que cesen todos los procesos de privatización de la Sanidad Pública y se revierta todo lo privatizado. Derogación de la ley 15/97 y del Artículo 90 de la Ley General de Sanidad (LGS)

–              Que se dote a la Educación Pública de los recursos necesarios (profesor@s, aulas, centros, etc) para el desarrollo de l@s alumn@s. Y que se deje de financiar la educación “concertada”.

–              Que se potencie el Transporte Público dotándole de los recursos humanos y materiales para que deje de estar masificado.

POR TU SALUD, POR NUESTRA SALUD, CONTRA LA SEGREGACIÓN/ESTIGMATIZACIÓN DE LOS BARRIOS OBREROS DE MADRID MÁS SANIDAD, MÁS ENSEÑANZA Y MÁS TRANSPORTE: PÚBLICOS

JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE DE 2020 A LAS 19 HORAS ACUDE AL CENTRO DE SALUD DE TU BARRRIO

SANIDAD PÚBLICA

DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y ARTÍCULO 90 LGS.

Un clamor inunda 40 ciudades del Estado español: la lucha por la sanidad pública exige expulsar a la empresa privada. Crónica de la manifestación del 20J en Madrid. Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS)


Crónica de la manifestación del 20J en Madrid. Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS)

Una explosión de pueblo ocupó las calles y plazas de 40 ciudades del Estado por primera vez desde que se decretó el Estado de Alarma. Y lo ha hecho espléndidamente, recuperando la independencia de clase, adueñándose de las verdades que todos los poderes callan, acusando al capital de la responsabilidad por miles de muertes evitables y a las fuerzas políticas de diferentes colores que desde gobiernos y parlamentos les han abierto las puertas para que ejecutaran el crimen.

Ha sido el encuentro de dos procesos:

  • Uno largo, con 16 años de lucha constante de la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS), oscura, barrio a barrio, pueblo a pueblo. Una lucha silenciada sistemáticamente porque denunciaba al mismo tiempo al PP y al PSOE y a las derechas nacionalistas – que con sus votos apoyaron la Ley 15797 que permite la entrada del capital privado en la sanidad – y a la complicidad de sus satélites sociales y sindicales, convenientemente subvencionados. Un combate titánico que se ha enfrentado a los dueños de los medios de comunicación y a sus títeres.
  • El otro más reciente, construido por la sabiduría popular, en medio del dolor y el miedo por la pandemia. La reivindicación de la sanidad pública, que se fue abriendo paso en cada barrio y en cada pueblo, esgrimida por la gente como un arma frente al esperpento de la extrema derecha, evitó – en una edición actualizada del “No Pasarán” – que los fascistas ocuparan sus calles. Al tiempo, los aplausos que bajaron de los balcones a los centros sanitarios, se fueron constituyendo en germen organizativo, al tiempo que se abría paso la acusación al binomio privatización – desmantelamiento de la sanidad pública, del dolor y la muerte que se abatía sobre los barrios obreros.

Y a pesar del miedo, del silencio mediático y de la manipulación informativa muchos miles de personas, con sus mascarillas, con su distancia de seguridad, de todas las edades – aunque por primera vez predominaba la juventud, las calles de Madrid (esta vez los “barrios altos”), se han inundado de pueblo. Del pueblo diverso, en el que destacaba una nutrida representación de jóvenes “sin papeles” – aplaudidos a rabiar -, de mucha gente que venida de los pueblos, se tragaba el miedo y se subía por primera vez a un transporte público, la gente del Metro y de la EMT con un papel destacado en toda la logística de la manifestación, los “riders”, currantes de todo tipo, de pensionistas, y – cómo no – muchos trabajadores y trabajadoras de la sanidad.

Junto a CAS, convocaban la manifestación la Plataforma por un Plan de Choque, la Plataforma de Centros de Salud, y la Coordinadora de Médicos Internos y Residentes (MIR) que convoca huelga el 1 de julio para denunciar su escandalosa precariedad laboral.

El silencio enrarecido del confinamiento, el miedo al futuro agigantado por el aislamiento y la losa del control social y policial de la cuarentena han saltado por los aires de esta tarde del comienzo del verano. Los ha roto un sentimiento de solidaridad esencial que se nutre de la pluralidad ideológica, construido por gentes conscientes de que el fortalecimiento de la unidad requiere de flexibilidad e inteligencia, pero también de que el requisito indispensable para enfrentarse a una batalla es saber definir con la mayor claridad posible a tu enemigo. En definitiva, algo tan imprescindible como la independencia de clase.

La batalla no ha hecho más que empezar, pero aunque nos asombre a quienes estamos acostumbrados a enfrentarnos a tantas dificultades, es bueno saber que lo ha hecho de la mejor forma posible.

Crónica de Solidaridad Obrera en su página de Facebook y vídeo de la manifestación:

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2828604313936014&id=180169848779487

Miles de personas exigen Sanidad Pública, sin Privatizaciones

Fuera las empresas de la sanidad; Derogación 15 97; Nada, nada, nada, para la privada, Menos banderas y más enfermeras; Atención primaria la más necesaris; Sanidad Pública; Viva la lucha de la clase obrera; …los lemas más coreados

Más de cinco mil manifestantes, con mascarilla y guardando la distancia de seguridad sanitaria recogieron ayer, 20 de junio, las calles del centro de Madrid, desde Atocha al Hospital Infantil Niño Jesús, en defensa de la sanidad pública y contra las privatizaciones. La convocatoria unitaria fue alentada por CAS, la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad que lleva luchando desde 2004 y preparando esta etapa de movilizaciones desde el inicio de la pandemia.  A la convocatoria se unieron la Plataforma de Centros de Salud de Madrid, el Comité de Huelga de los MIR, el Plan de Choque Social, el Bloque Combativo y de Clase, Asociaciones de Vecinos, la COESPE, la Asoc. Víctimas del franquismo y decenas de organizaciones sindicales, sociales y políticas.

Por la actual pandemia de estableció un servicio de seguridad formado por setenta personas encargado de mantener la distancia de seguridad sanitaria de dos metros y el buen uso de la mascarilla.

Muchos vecinos y vecinas aplaudieron el paso de la manifestación desde las aceras y balcones. Solo una pareja franquista en un balcón de la calle O’donnell intentó provocar a los manifestantes con su cacerola y gestos obscenos, haciendo el ridículo.

Finalizó la manifestación ante el Hospital Infantil Niño Jesús, en peligro de privatización por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid (PP Cs y Vox) con la lectura de manifiestos de la Plataforma de Centros de Salud, de los MIR en lucha, del Plan de Choque Social y de la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad.

Estos son los cinco puntos exigidos por la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad en las movilizaciones llevadas a cabo en cerca de cincuenta ciudades, Barcelona, Sevilla, Córdoba, Granada, Cádiz, Málaga, Plasencia, Ciudad Real, Tomelloso, Alcázar de San Juan, Toledo, Segovia, Cuellar, Valladolid, Miranda de Ebro, Salamanca, Oviedo, Pontevedra, Huesca, Teruel, Zaragoza, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura…etc

 1. Derogación de la ley 15/97 y del artículo 90 de la Ley General de Sanidad. Rescate de todo lo privatizado. Potenciación y desarrollo de un nuevo modelo de atención primaria centrada en la salud colectiva, y no solo en la atención individual. Supresión de redes paralelas. Incompatibilidad absoluta público-privado. Fuera las empresas de la sanidad. Sanciones y/o intervención de aquellos centros privados que no han utilizado sus recursos o han cerrado en plena pandemia.

2. Por una industria sanitaria y farmacéutica pública.

3. Sanidad para todos, independientemente de la situación administrativa.

4. Cuidados de nuestros mayores con dignidad

5. Por un sistema sanitario centrado en los determinantes sociales de la salud y la enfermedad.

Por un sistema público, universal, y con gestión democrática

Finalmente la manifestación de disolvió manifestando la voluntad de continuar la lucha y lograr la expulsión del ánimo de lucro de la sanidad, citándose de nuevo para nuevas movilizaciones en septiembre.

Vídeo de la manifestación:

Crónica de CAS:

http://www.casmadrid.org/index.php/comunicados/1177-un-clamor-inunda-40-ciudades-del-estado-espanol-la-lucha-por-la-sanidad-publica-exige-expulsar-a-la-empresa-privada-cronica-de-la-manifestacion-del-20j-en-madrid-coordinadora-antiprivatizacion-de-la-sanidad-cas

DESASTRE EN LA SANIDAD PÚBLICA

Un drama como el que hemos vivido y previsiblemente seguiremos viviendo durante tiempo, nos ofrece la posibilidad de pensar, de sentir, de entender, … en definitiva la posibilidad de cambiar.

De cambiar socialmente, pero también desde el punto de vista personal.

Dice el refrán que ‘no hay peor ciego que el que no quiere ver’. Y desgraciadamente es cierto: durante años, a pesar de la evidencia del desmantelamiento de los servicios públicos, la sociedad ha mirado para otro lado.

En el aspecto sanitario porque, pese a la evidencia del deterioro (disminución de la calidad, listas de espera incompatibles con la salud y la vida, …), la sociedad se ha limitado a una solución ‘individualista’: huir –quien ha dispuesto de medios económicos para ello- de la Sanidad
Pública y buscar la solución en las pólizas de seguros privados. ‘Y quien no tenga para ello, que se aguante’.

Solución, repetimos, individualista, que ha contribuido al desastre vivido por la pandemia, al encontrarnos con una Sanidad Pública descapitalizada, desmantelada, privatizada en gran parte y sin la capacidad de respuesta necesaria; solo paliada por el enorme esfuerzo de sus trabajadoras y trabajadores, esfuerzo que en muchas ocasiones han pagado con su propia salud.

Consideración aparte debería realizarse de lo sucedido en las residencias de mayores, sector altísimamente privatizado y con una evidente carencia de medios, personal y, por lo tanto, de calidad.

La indignidad que han padecido nuestros mayores, la más que evidente conducta criminal de las Administraciones Públicas en comunidades como Madrid debe tener, inexcusablemente, consecuencias.

Pero en ambos sectores, sanitario y socio-sanitario, deberíamos tener en cuenta que “si se recorren los mismos caminos llegaremos al mismo sitio”.

Y decimos esto porque es más que conveniente recordar que en Madrid, durante 2012-2013, se hizo todo lo posible por convencernos de que “se había frenado la privatización” y como hemos podido comprobar en nuestras propias carnes, era mentira y solo se trataba del más burdo manejo.

Tampoco deberíamos olvidarnos de que el deterioro y privatización del sistema sanitario no surgieron por generación espontánea: ‘hay responsables’. Por un parte quienes se benefician económicamente y, por
otra, quienes no adoptan de manera prioritaria los cambios legales necesarios (nos preguntamos por qué).

Y al principio de este escrito, señalábamos también la necesidad de cambios personales.

Nadie entendería que una postura contra el machismo se limitase a pedir cambios legales: ‘son imprescindibles los cambios personales’.

Lo mismo sucedería con la lucha contra el cambio climático, en la que nuestras posturas y compromisos personales son absolutamente
necesarios.

Pues lo mismo sucede en la sanidad y la dependencia: cuando el lucro y el
negocio marca la actuación en salud o el cuidado de las personas mayores, mal vamos.

No volvamos a consentirlo.

Por una ética humana en el cuidado de la salud y la dependencia.

Por la derogación de la Ley 15/97.

Por la vuelta a manos públicas de todo lo privatizado.

Por la potenciación de la Atención Primaria.

Acude el 20 de junio de 2020 en Madrid a la manifestación a las 20 horas de Atocha hasta Hospital Niño Jesús o al resto de movilizaciones que tendrán lugar en todo el estado.

AVISO 53/2020 METROMADRID – Manifestación 20 de junio, sábado, 20:00h Atocha al Hospital Infantil Niño Jesús

Convoca: CAS, Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad y 50 organizaciones sociales, políticas y sindicales

En defensa de la Sanidad Pública

Derogación Ley 15/97

NUNCA MÁS

La crisis del coronavirus ha destapado la situación del sistema sanitario en el estado español.

Años de privatizaciones y recortes se han plasmado en el espectáculo de estas semanas: atención primaria sin medios para contener la epidemia, hospitales colapsados con pacientes por los suelos, profesionales obligados a decidir a quién intentaban salvar la vida por falta de respiradores, residencias de ancianos en las que los infectados y las muertes sin atención han sido la tónica general, centros de minusválidos psíquicos, cárceles y CETIs de los que ni se habla…

Hay responsables: políticos que aprobaron la Ley 15/97 o la mantuvieron, sindicatos domesticados que no han defendido el interés general, empresas y fondos de capital riesgo que se han estado lucrando con estas privatizaciones, jueces que no han visto ningún problema en las leyes que desmontaban la sanidad, … y la gran mayoría de la población que se mantuvo en silencio mientras todo esto ocurría pensando que no le afectaba.

Hoy, la realidad es otra. Todos y todas hemos perdido o conocido a alguien que ha muerto por falta de asistencia o deficiencias en la atención.

No podemos volver a la situación de partida. Los de siempre pretenden hacer tabla rasa y volver a la situación previa, en la que ya el sistema estaba desmantelado. En junio de 2019, según cifras oficiales, convenientemente maquilladas, casi 700.000 personas esperaban una intervención quirúrgica, y 2.400.000 la primera consulta con el especialista.

Mientras, los seguros privados (esos que han desaparecido en la pandemia), no han parado de crecer y hacer caja a nuestra costa.

Ahora no queremos promesas de blindaje en la Constitución, ni comisiones parlamentarias, ni libros blancos para “reconstruir la sanidad” … elaborados por los que nos han llevado a esta situación.

Este es un problema de todos. Es el momento, y la responsabilidad es nuestra.

Estamos obligados a salir a la calle. No un día, ni dos, sino todos aquellos que sean necesarios para obligarles a blindar la sanidad, revertir lo privatizado, expulsar al ánimo de lucro de la atención sanitaria, establecer un sistema digno de cuidado de nuestros mayores.

Para centrar el sistema en la prevención, y en la actuación contra los productores de enfermedad… es decir, para prevenir lo que no sabemos curar.

Para que nuestro dinero se dedique a garantizar el interés general.

Nunca más muertos evitables, Nunca más negocio con la sanidad

1. DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y DEL ARTÍCULO 90 DE LA LEY GENERAL DE SANIDAD. RESCATE DE TODO LO PRIVATIZADO.

ATENCIÓN PRIMARIA CENTRADA EN LA SALUD COLECTIVA.

SUPRESIÓN DE REDES PARALELAS. INCOMPATIBILIDAD PÚBLICO-PRIVADA. FUERA LAS EMPRESAS DE LA SANIDAD.

2. POR UNA INDUSTRIA SANITARIA Y FARMACÉUTICA PÚBLICA.

3. SANIDAD PARA TODOS, INDEPENDIENTEMENTE DE LA SITUACIÓN ADMINISTRATIVA.

4. CUIDADOS DE NUESTROS MAYORES CON DIGNIDAD.

5. POR UN SISTEMA SANITARIO CENTRADO EN LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD.

Nos habéis fallado

Políticos que decidísteis lo contrario de lo que hay que hacer en una pandemia. Y  que gestionásteis mal y tarde. Y que nos dejásteis desprotegidos. 

Gestores cuyo único interés fue que no se desbordasen los hospitales. Y no, atajar la pandemia antes de que se extendiera en los barrios y pueblos.

Responsables de Atención Primaria, que no supísteis proteger, pero tampoco aprovechar ni hacer valer la importancia de los centros de salud en la contención de la epidemia.

Supervisoras que habéis mantenido EPIs y mascarillas bajo llave, dándolos a cuentagotas.

Preventivistas que no supisteis organizar, delegar y prevenir.

Tribunal Supremo que nos disteis una de cal, diciendo que no era nuestro derecho disponer de EPIs para tratar a los pacientes. Y hasta los 38 días de exposición, no tocó la de arena, para exigir al gobierno que nos dote de protección.

Tribunal Constitucional, que habéis prohibido manifestaciones simbólicas el 1 de mayo. Pero permitís que nos contagiemos por falta de EPIs y seamos el país que mayor número de sanitarios contagiados tiene.

Gobierno, que mientras nos confinábais, permitíais a las grandes industrias seguir produciendo, aunque no todas fabricaran  productos necesarios.

Sindicatos subvencionados y plataformas que decís defender la “sanidad pública” y habéis guardado silencio sobre las causas del colapso del sistema sanitario durante esta crisis.

Empresas privadas que habéis puesto vuestros intereses económicos por encima de la salud de los enfermos.  

UME que habéis entrado en residencias de ancianos a costa de denuncias judiciales.

“Expertos”, que desde vuestros cómodos sillones, elaboráis protocolos que modificáis al día siguiente en función de lo que os piden los jefes. Las epidemias se ganan sobre el terreno, no en los despachos, y se ganan con lo que se hace en los primeros momentos.

Burocracia estatal que habéis impedido utilizar termocicladores de universidades y centros de investigación, cuando más necesitábamos hacer test PCR.

Burocracias autonómicas que habéis impedido a médicos jubilados echar una mano.

Epidemiólogos de alta alcurnia, que creíais que el virus solo atacaba a los de ojos rasgados y no previsteis nada.

Vecinos que nos amenazabais al saber que éramos sanitarios.

Policías que os habéis sobrepasado en aras del supuesto interés de la salud pública. Pero que os mantenéis ciegos frente a multitud de peligros diarios para la salud colectiva, ante los que no actuáis.

Científicos e investigadores que, en lugar de colaborar, lucháis y competís entre vosotros, por una vacuna que luego nos venderá Big Pharma.

Imbéciles, que mientras otros luchan y arriesgan su salud contra la pandemia, no respetáis las normas básicas de confinamiento/distancia social, poniéndonos en peligro a todos.   

Mientras, en barrios y pueblos, ante la inacción del Estado, se organizaron grupos de ayuda mutua, otros para fabricar artesanales equipos de protección, o para que a nadie le faltara comida, o para cubrir las necesidades para los que no podían valerse por sí mismos, o para apoyar a los centros sanitarios….etc.

Y en muchos hospitales y centros de salud, ante la parálisis de la administración sanitaria, los trabajadorxs se organizaron al margen de las direcciones sin esperar directrices,  para aplicar medidas de contención en los centros de salud, para coordinar las camas disponibles entre hospitales, para intercambiarse información……en jornadas laborales muchas veces infinitas.  

Esta crisis ha servido para conocer el verdadero valor de aquellos trabajos hasta ahora invisibles, pero  indispensables. Muchas veces mal remunerados, y algunos de ellos infravalorados socialmente: limpieza, alimentación, transporte, bomberos, recogida de residuos, etc… Y ha dejado en evidencia, los que David  Graeber denomina “trabajos de mierda”, absolutamente innecesarios y que no aportan nada  a las necesidades básicas de la población.  

7 de abril 2020 Día Internacional de la Salud y la Sanidad

PROTESTA DE BALCÓN

El día 7 de abril de 2020 es el Día Internacional de la Salud y la Sanidad. Este año hay pocas cosas que celebrar en medio del confinamiento que padecemos, excepto el trabajo, entrega, esfuerzo y dedicación de LXS TRABAJADORXS DE LA SANIDAD PÚBLICA.

Por eso os queremos proponer que este 7 de abril cuando a las 20 horas salgas a con un cartel que ponga LA PRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD MATA, DEROGACIÓN 15/97.*

CASmadrid.org abril de 2020.

*  La ley 15/97, de Nuevas Formas de Gestión, es la que permite la privatización de la sanidad y que, junto a los recortes, han conseguido deteriorar la SANIDAD PÚBLICA, quitándola recursos humanos, materiales y camas.

CASMADRID – Por qué es imprescindible crear una industria sanitaria pública

La crisis del Covid-19 ha permitido destapar la vergonzosa situación del equipamiento de protección, de técnicas de diagnóstico y la farmacia en el Sistema Nacional de Salud.

El caso de la hidroxicloroquina es paradigmático. Cuando parece que funciona en algunos casos de Covid-19, las existencias en los hospitales están prácticamente a cero. Y la posibilidad de conseguir comprarlo en el mercado internacional es escasa: India, mayor productor mundial, que era quien abastecía al mercado español, ha prohibido la exportación de su molécula, de forma que en estos momentos no hay capacidad para fabricarla en el estado español. Otro tanto pasa con medicamentos utilizados para la sedación en las unidades de críticos, como es el caso de los relajantes neuromusculares.

Hace años, ante la crisis de la hepatitis C, planteamos la creación de un sistema de farmacia público, que fuera capaz de producir los medicamentos esenciales, no siendo rehén de las multinacionales1 . Lógico ya que comprar el Sofosbuvir a casi 60.000 € por cada tratamiento de 12 semanas, (cuando sus costes no pasan de 115 €, casi 600 veces más) no tenía ningún sentido. Ni se hizo, ni se apostó por saltarse las barreras comerciales en base al criterio de utilidad pública, lo que permitía la ley, e incluso el Parlamento Europeo reconoció2 . Big Pharma hizo su agosto. El pueblo puso los muertos 3.

1 – Ningún partido se posiciona contra Farmafia. http://www.casmadrid.org/index.php/comunicados/407-ningunpartido-se-posiciona-contra-farmafia

2 – En septiembre de 2014, el partido UPyD ha hecho la siguiente pregunta6 en el Parlamento Europeo: ¿Qué posición tomaría la Comisión si un Estado miembro decidiera emitir una licencia obligatoria y fabricar genéricos de sofosbuvir?. Dado el volumen de afectados en la EU y considerando que algunos Estados miembros están planteando permitir el acceso a este medicamento solo bajo uso compasivo, ¿piensa la Comisión que este racionamiento garantiza «un alto nivel de protección de la salud humana», tal como afirma el artículo 35 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea?

Respondiendo el Comisario de salud: “corresponde a los Estados miembros decidir la manera de conceder a los ciudadanos de la UE el acceso a tratamientos medicamentosos innovadores”. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-8-2014-007297-ASW_ES.html?redirect

3- La vigente Ley de Patentes (Ley 24/2015, de 24 de julio, artículo 95. Licencias obligatorias por motivos de interés público) permite, por “motivos de interés público”, y “debido a su primordial importancia para la salud pública”, emitir la concesión de licencias obligatorias, lo que habría permitido fabricar el genérico a precios de coste, gastándonos solo unos 12 millones de euros, en lugar de los exorbitantes 1.500 millones (5) que ha costado tratar hasta la fecha a unos 76.000 pacientes.

La propuesta que CAS planteó: “creación de un sistema de farmacia público, para hacer frente a los chantajes de las multinacionales” no fue escuchada. 4 Ahora lo estamos pagando con muertos que podíamos haber evitado.

Los test diagnósticos, absolutamente imprescindibles si se quiere parar la pandemia, no están disponibles a día hoy, más de 60 días después del inicio “oficial”5 de la pandemia6 , por lo que seguiremos alimentando urgencias, UCIs y tanatorios. Y la tecnología sanitaria que hoy escasea en los hospitales exactamente igual. Con Alemania, único fabricante europeo de respiradores, prohibiendo su exportación así como otro tipo de material médico. Prevención y tratamiento, ambos indispensables si se quieren salvar vidas.

En cuanto al material de protección, nos llegan quejas de quienes en primera línea se están jugando la vida para salvar otras. No tiene ningún sentido desechar los EPIs tras un uso de pocas horas en lugar de reutilizarlos. Es factible limpiarlos y esterilizarlos, pero no es posible hacerlo, ya que en la mayoría de los hospitales, los servicios de lavandería y esterilización han “sido externalizados”, por lo que no asumen dicha tarea. Aquí también se podría ahorrar dinero y garantizar la seguridad de quienes nos cuidan.

Respecto a la investigación científica, aparte del aumento de la inversión en I+D+I, se debe de reorganizar desde grupos autónomos de investigadores, no ligados a empresas, trabajando orientados hacia las necesidades de la población, conjuntamente con la farmacia socializada.

Cuando esto acabe, todos a la calle para una movilización continuada y contundente. Hay responsables.

¡¡ NUNCA MÁS MUERTOS EVITABLES !!

La privatización mata. Derogación de la Ley 15/97 y rescate de todo lo privatizado. Por una industria sanitaria y farmacéutica pública. Fuera las empresas de la sanidad. Sanidad para todos, sin exclusiones Atención digna para nuestros ancianos VIDEO. Por una política del medicamento al servicio la salud de las personas, no de las multinacionales:

http://www.casmadrid.org/index.php/multimedia/363-laprivatizacion-mata-6 CAS 3 de abril de 2020

4 – http://www.casmadrid.org/primera/index.php?idsecc=comunicados&id=128&limit=20&titulo=COMUNICADOS 5

5 – https://www.mscbs.gob.es/en/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCovChina/documentos/Actualizacion_60_COVID-19.pdf

6 – El 30 de enero la OMS declaró que el brote constituía una emergencia de salud pública internacional.

CORONAVIRUS: ¿INCOMPETENCIA o IGNORANCIA? – CASMADRID

Estoy descansando al lado de un rio. De repente oigo un grito de auxilio, alguien se ahoga, me tiro al agua, nado, lo rescato, le hago el boca a boca. Al rato oigo otro grito, de nuevo me tiro al rio y lo rescato. Uno tras otro, así toda la tarde. El problema es que no tengo tiempo de subir rio arriba para ver quien está empujando a estas personas al agua. Irving Kenneth Zola.

Pero se han cometido muchos y graves errores:

– Se dio por supuesto que la propagación de la epidemia en China, no tenía por qué seguir el mismo comportamiento en nuestro país.

– Habiendo traspasado la epidemia las fronteras de China, y con un país próximo afectado, no nos planteamos un escenario similar. No organizamos los recursos materiales y humanos. No vimos las necesidades posibles ni fuimos organizando los circuitos de compra. Porque si no tienes material para la fase de inicio, inevitablemente la situación va a empeorar. No hemos sabido observar ni aprende de los errores y logros de la experiencia de otros.

– Se tendrían que haber hecho muchas, muchísimas más pruebas desde el inicio. Para dimensionar, detectar los positivos y aislarlos a ellos y a sus contactos de manera adecuada.

-Se ha hecho la promoción de las medidas de higiene, sin embargo no hay material de protección en los centros sanitarios… Nunca se debieron facilitar aglomeraciones cuando se estaba “valorando la posibilidad de subir el nivel de las medidas para pasar de una fase de contención a una de mitigación”. Ningún tipo de aglomeración. Y se tardó en aplicar el distanciamiento social.

– No se ha aplicado el principio de precaución. Cuando las medidas de protección de la salud pública se toman en plena crisis, ya no es precaución ni prevención. Es necesidad y urgencia.

– Ha fallado lo fundamental en el control de epidemias, la preparación y la respuesta rápida para lo que podía venir. Esta tragedia, ha puesto de manifiesto “que aquella sanidad que era una de las mejores del mundo”, ha transmutado en un caos, gracias a la privatización y los recortes materiales y humanos de los últimos 15 años.

También ha puesto en evidencia la fragilidad de nuestra organización, la red de incompetencia que sostiene los organigramas con cargos y puestos políticos, en los que los designados a dedo han llegado a su nivel máximo de incapacidad. Cuando se da una circunstancia excepcional como es esta, salen a flote las taras y a pesar de la buena intención y el trabajo duro de los que están en primera fila, las decisiones llegan tarde, confusas, descoordinadas y por tanto, resultan ineficaces.

En lugar de aplicar la política de cortafuegos que requiere una epidemia, vamos por detrás, apagando los incendios que nos consumen los recursos y nos limitan las intervenciones de control y cerco para evitar nuevos contagios…

Los sistemas de registro son poco útiles o inexistentes, con cambios continuos de criterio que muestran la falta de criterio unificado y de trabajo organizado y conjunto. Los niveles asistenciales no están coordinados, no hay comunicación, no hay información, y cada uno se articula en un “salvase quien pueda”, en el que los únicos que tienen asegurados test con prontitud son los políticos, los ricos, la corona y sus allegados. Los criterios para realización de test son cada vez más restrictivos. Siguen sin usarse prioritariamente para los que están en primera línea y los más débiles: sanitarios y ancianos.

Y nos venden y comparan la construcción de hospitales en China, dotados de recursos humanos y materiales, con el hospital de guerra del IFEMA. Allí donde decenas de sanitarios esperan hacinados, facilitando el contagio, para poder luchar contra el Covid-19 y contra la descoordinación e inoperancia de los “organizadores”.

La situación es crítica y en estas circunstancias no nos queda otra que soportar, pelear y resistir. Pero vamos a pagar un precio terrible, y no debe “caer en saco roto” el que todo se haya hecho tan mal, sea a nivel estatal o autonómico. Saldremos y no será por la dirección de los de arriba, sino por el trabajo, el sudor y las lágrimas de dolor e impotencia de las de abajo.

Cuando esto acabe, todos a la calle para una movilización continuada y contundente. Hay responsables.

¡¡ NUNCA MÁS MUERTOS EVITABLES !!

La privatización mata. Derogación de la Ley 15/97 y rescate de todo lo privatizado.  Por una industria sanitaria pública.  Nacionalización de la sanidad privada.  Sanidad para todos. CAS, Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad, 30-03-2020

La sanidad del futuro ya está aquí – CASMADRID

Cuando en 2005 Esperanza Aguirre nos anunció a bombo y platillo  la puesta en marcha de “la sanidad del futuro”, algunos, los menos, nos echamos a temblar, pero nos movilizamos (ver video[1]). Hoy 15 años después, el sistema sanitario madrileño, desbordado por la pandemia, muestra su cara más cruel:

  • Con la Dirección General de Salud Pública, desmontada desde 2008[2], el SERMAS no estaba preparado ni para prever, ni para encarar cualquier problema epidémico que provocase un incremento rápido de las necesidades asistenciales de  la población.
  • Los hospitales públicos tras años de recortes y gestionados solo en términos de eficiencia, han sufrido la eliminación de casi 3000 camas y la reducción de miles de sus trabajadores mientras la población aumentaba un 6 %.  El colapso en una situación como la actual era previsible. Y mientras, plantas enteras, con camas cerradas en los hospitales semiprivatizados.
  • La apertura del “hospital de guerra” en el IFEMA, necesaria para intentar atender a los enfermos, jamás debe de realizarse a costa de la reducción de personal de los centros de salud y el SUMMA, que puede suponer la paralización del primer nivel asistencial.
  • Posibles negligencias por parte de las gerencias de algunos hospitales, que con el estado de alarma en curso, y viendo lo que sucedía en otros centros, no quisieron parar la actividad ordinaria, lo que ha hecho que la separación de pacientes confirmados se haya dificultado y todos, personal y pacientes, hayan quedado expuestos masivamente. 
  • En las unidades de cuidados críticos se han duplicado  las camas, pero siguen siendo insuficientes, y siguen faltando medios, por lo que hay que tomar las difíciles decisiones de a quien intentar salvar y a quien no
  • Los laboratorios públicos, algunos cerrados  y desmontados en 2009[3], para abrir el laboratorio central privado[4], también han sido afectados. Muchos de ellos han tenido dificultades para procesar las pruebas necesarias para la confirmación de los casos sospechosos.
  • La atención primaria, ninguneada frente al hospitalcentrismo imperante, está siendo desmontada y utilizada como personal de reserva para el hospital del IFEMA, impidiendo que realice su tarea, básica, de control, vigilancia y seguimiento, al no disponer del material para realizar tomas de muestras y poder identificar a los positivos para poder aislarlos, algo básico si lo que se pretende es frenar la pandemia y evitar la saturación de las urgencias hospitalarias.  La experiencia internacional aconseja no desmontar el primer nivel, sino potenciarlo. Construir hospitales si, prevenir con los aun sanos, también.
  • Estructuras directivas, totalmente inútiles, rayando en la negligencia, muchas de ellas solo preocupadas en que los trabajadores asuman la asistencia sin las condiciones básicas, en contra del criterio de la propia Inspección de Trabajo, amenazando, cesando o expedientando a quien cuestione sus órdenes.
  • Profesionales jugándose la vida,  la salud propia, la de sus familias y la de los enfermos no infectados, hasta el punto de alcanzar niveles de contagio del 13,6 % a día de hoy, muy superiores a los de Italia (8%) o China (4%), con lo que se convierten en una bomba biológica retardada. Las imágenes de cirujanos operando envueltos en EPIs artesanales hechos con bolsas de basura son elocuentes. Otros, salen  llorando de sus turnos, incapaces de salvar vidas.
  • Residencias de ancianos y centros sociosanitarios, una de las vergüenzas ocultas de nuestra sociedad,  en las que tiene que ser el ejército el que descubra ancianos muertos y abandonados a su suerte. Desde hace 3 décadas existen informes que denunciaban la situación, informes que duermen en algún cajón.
  • Este coctel explosivo ha generado unas listas de espera vergonzosas  contra las que también nos movilizamos, mientras gran parte de la población miraba para otro lado[5]. Listas que se dispararán brutalmente cuando acabe esta crisis.
  • Ante esto, los propietarios[6] de los hospitales “semiprivatizados” (14), se frotan las manos, porque según los contratos firmados por 30 años con dichas empresas, el aumento de la capacidad y utilización, implica el incremento del canon económico que les pagamos. Mientras, Esperanza Aguirre, felizmente recuperada tras un ingreso y recuperación exprés, como no, en un centro privado ¿sonreirá satisfecha?

Mientras mueren nuestros amigos y familiares, y nos exigís que asumamos riesgos sin protección, surgen por barrios y pueblos de todo el estado organizaciones de base de apoyo mutuo, para fabricar material de protección, para apoyar a los más débiles, demostrando que la organización del pueblo puede sustituir la ineptitud del Estado.

CAS 25 marzo 2020


[1] https://www.youtube.com/watch?v=5ZF7R-Ch52Y

[2] https://www.madrimasd.org/blogs/salud_publica/2008/04/09/88689

[3]  http://www.casmadrid.org/primera/index.php?idsecc=comunicados&id=53&limit=&titulo=COMUNICADOS

[4] http://www.casmadrid.org/index.php/noticias/568-2016-11-29-madrid-como-era-de-esperar-prorrogan-la-privatizacion-del-laboratorio-central

[5] http://www.casmadrid.org/index.php/campanas/27-campanas/944-jornada-de-lucha-estatal-contra-las-listas-de-espera-enero-2018

[6] Fondos de capital riesgo, constructoras, bancos