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Lucio Urtubia, revolucionario

Por José Luis Carretero Miramar. Secretario general de Solidaridad Obrera. Revista Crisis de Ecuador

“Para dejar de ser esclavo hay que trabajar”. Estas palabras, pronunciadas por el anarquista Lucio Urtubia en una entrevista en Radio Klara, fueron las que elegí colocar al inicio del prólogo de mi segundo libro, “El bienestar malherido. Seguridad Social, desempleo y flexiguridad en el siglo XXI”, publicado en el año 2008.

Eran los tiempos del inicio de la crisis global más importante desde 1929. “El bienestar malherido”, un libro breve en formato de bolsillo con una portada del compañero Oscar O., que imitaba, trascendiéndolas, las ilustraciones de sendos discos de Dead Kennedys y The Crass, pretendía hacer una aproximación didáctica y manejable a las nuevas (entonces) tendencias gerenciales a favor de la flexibilidad laboral y la reforma de las pensiones. El corazón de lo que luego conoceríamos como “austeridad neoliberal” estaba ahí.

Y también, como ya he dicho, estaba Lucio Urtubia.

A Lucio lo conocí gracias al libro que me pasó José López, más conocido en los ambientes ácratas madrileños como “el López”, entonces un agitado joven insurreccionado, cliente de mi despacho y, por cierto, objetivo de alguna acusación penal de la que yo llegué a defenderle como abogado, de la que fue finalmente absuelto porque era inocente.

Era un libro sobre un gigante. Un gigante ácrata. Y, aún más importante, un gigante vivo. Quienes no sepan quien fue Lucio Urtubia, hasta su recientísimo fallecimiento, y sólo lo conozcan por las escasas referencias que de él quedan en los medios de comunicación masivos, no pueden valorar en su justa medida la dimensión del personaje. Digámoslo claramente: la dimensión de un revolucionario.

Porque Lucio Urtubia fue ante todo un revolucionario. Un revolucionario anarquista que se dedicó a la actividad clandestina contra la dictadura franquista, que compartió luchas con militantes legendarios como Quico Sabaté, y que se especializó en falsificar documentos que salvaron las vidas de miles de militantes clandestinos de toda Europa, pertenecieran o no a su corriente política.

Es en medio de ese actuar de décadas en la clandestinidad y de ese aprendizaje de la resistencia y de la lucha por la libertad, que Lucio hizo aquello que más fama le ha dado ante la opinión publicada, ante los medios masivos. Lucio falsificó una enorme suma en cheques de viaje del City Bank, que fueron usados por las redes clandestinas de los revolucionarios europeos para financiarse. Y, cuando la gran transnacional se enteró y trató de agarrarle y meterle en la cárcel, consiguió dar la vuelta a la situación y salir relativamente indemne. Como un Robin Hood rojinegro, navarro y afable, Lucio robó a los más ricos para defender los derechos y las libertades de quienes buscaban en la lucha una forma de superar un sistema ya periclitado, pero aun brutalmente sanguinario.

También organizó fugas, como la del dramaturgo Albert Boadella, encerrado entonces por los cancerberos del dictador Francisco Franco. Esos que no fueron juzgados después, ni por los tribunales ni por los académicos grises de la España sin memoria, que aún se pregunta si sería lícito hablar de lo que sucedió en los campos y las cunetas de la muerte de los años cuarenta y siguientes.

Lucio dijo más de una vez que, ante todo, era albañil. No debemos tomar esta declaración como algo secundario, frívolo, poco importante. Lucio era revolucionario, también, porque era albañil. Porque todos los días acudía a su trabajo y porque no pretendía vivir de aparentar la revolución desde los mullidos sillones de la mascarada que llaman política. Lucio intentó “tomar los cielos por asalto” sin dejar de levantar las paredes de las casas proletarias con su sudor y su energía prometeica. No estamos hablando de un prometedor aspirante a pertenecer a la “La Casta” que habla contra ella, de un pulido constructor de arabescos discursos nebulosos, sino de un trabajador que, en su tiempo de vida hurtado al patrón tras ganarse la vida con su trabajo, expresa su voluntad de liberación desde una práctica más allá de las normas falsarias de lo cotidiano.

Para dejar de ser esclavo hay que trabajar. Porque los que no trabajan acaban siendo esclavos de quienes les alimentan e infectos espías de aquellos a los que tienen que traicionar para ser alimentados. Hay quienes asumen su condición de proletarios, con o sin trabajo. Saben que no tienen la propiedad de los medios de producción y que, por lo tanto, tienen que vender su fuerza y su energía al patrón unas horas al día, para poder combatirlo y expresarse libremente el resto de su vida. También hay quienes, huyendo del trabajo, acaban vendiéndole al patrón cosas mucho más importantes, como la dignidad o la amistad, y entregan lo más profundo de su personalidad tratando de convertirse en una marca que no necesite “trabajar”.

“El bienestar malherido” se iniciaba, también, con otra cita de José Ingenieros:

“Vivir es aprender, para ignorar menos; es amar, para vincularnos a una parte mayor de la humanidad; es admirar, para compartir las excelencias de la naturaleza y de los hombres; es un esfuerzo por mejorarse; un incesante afán de elevación hacia ideales definidos.”

A la luz de este texto, no hay duda de que Lucio vivió, desde el sudor de la obra hasta el fragor de la lucha clandestina. Vivió con dignidad, lucidez y la libertad posible para un revolucionario en la sociedad de la ignominia.

Tampoco hay duda de que admirar a Lucio es también vivir. Vivir con la plenitud de la revuelta y el sabor vibrante la camaradería.

Salud, Lucio. Albañil de la nueva Arcadia. Un día levantaremos finalmente los muros que no has podido terminar

En la revista Crisis:
https://www.revistacrisis.com/debate-memoria/lucio-urtubia-revolucionario

Apple derrota a Europa

Por José Luis Carretero Miramar Secretario General de Solidaridad Obrera

En una sentencia del miércoles 15 de julio, el Tribunal General de la Unión Europea acaba de dictaminar que la decisión de la Comisión Europea de obligar a Apple a devolver 13.000 millones de euros a Irlanda, en concepto de impuestos no pagados, no es conforme con el derecho comunitario.

La sentencia del Tribunal va a obligar a las instituciones europeas a pagar 14.200 millones de euros a la multinacional norteamericana (los 13.000 que tuvo que adelantar Apple, más 2.000 de intereses). La decisión judicial aún puede ser recurrida ante el Tribunal de Justicia de la Unión, en un plazo de dos meses, y se fundamenta en que, según el Tribunal General, la Comisión no ha probado en el procedimiento que los pactos fiscales suscritos entre la República de Irlanda y Apple otorgaban a la empresa de Tim Cook una ventaja competitiva en los mercados comunitarios que constituyera, por tanto, una ayuda estatal prohibida por la legislación europea.

Lo cierto es que sí ha quedado probado que Apple llegó a dos acuerdos con Dublín en 1991 y 2007, que le permitieron implementar a una sustancial rebaja en los impuestos pagados por las dos filiales de la tecnológica norteamericana radicadas en Irlanda, con las que opera en el conjunto de la Unión Europea, Apple Sales International (ASI) y Apple Operations Europe (AOE). La empresa sólo tributó el 1% en 2003, y fue pagando cada vez menos hasta llegar a abonar solamente el 0,005% en 2004.

La propia vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager puso como ejemplo de las ambiguas prácticas fiscales amparadas por los acuerdos con Irlanda, que las filiales de Apple en la isla sólo declararon una base imponible en el año 2011 de 50 millones de euros cuando sus beneficios habían alcanzado los 16.000 millones. No es la primera derrota de la Comisión en su recién inaugurada estrategia de intentar limitar la flexibilidad fiscal de determinados estados europeos, como Irlanda, los Países Bajos, Luxemburgo, Malta o Chipre, que, en la práctica, están dinamitando las posibilidades de cobrar lo suficiente vía impuestos de la mayoría de los países de la Unión.

Irlanda, por ejemplo, con un tipo del impuesto de Sociedades del 12,5%, y con una creciente tendencia a llegar acuerdos fiscales específicos aún más favorables para las grandes multinacionales norteamericanas, está implementando conscientemente una auténtica dinámica de dumping fiscal, para favorecer que las grandes compañías extracomunitarias se radiquen en su territorio. Esto genera un brutal incentivo para la bajada generalizada de los impuestos sobre los beneficios de las grandes compañías en toda la Unión Europea y dificulta a las instituciones comunitarias obtener los recursos necesarios para hacer frente al gasto imprescindible para encarar la pandemia de Covid-19.

La sentencia del Tribunal General de la UE llega en plena crisis de la economía europea, que amenaza con sufrir un brutal desplome este año por la pandemia, y justo antes del final del verano, tras el que se espera que muchos países empiecen a desmantelar las precarias redes públicas de seguridad construidas para proteger temporalmente a los millones de trabajadores que han visto suspendido su empleo, o que se ven al borde del despido.

Bajo el mandato de Vestager, la Comisión ha conseguido alguna victoria en sus esfuerzos judiciales para desmantelar estos pactos tributarios que amenazan con imposibilitar una Unión Fiscal coherente en Europa. La automovilística Fiat, radicada en Luxemburgo, tuvo que devolver 50 millones de euros. Pero Vestager también ha sufrido sonadas derrotas: la justicia europea rechazó que la norteamericana Starbucks, radicada en Holanda (genuino representante autoelegido de los países “frugales”, partidarios de mayor austeridad en los países del Sur de Europa, y reiterado ejecutor de medidas de dumping normativo frente al conjunto de la Unión) reembolsara 20 millones al fisco. Asimismo, los tribunales también dejaron sin efecto otra resolución de Bruselas que afectaba a 39 empresas belgas.

Mientras el Consejo Europeo se reúne para determinar la cuantía y las condiciones asociadas al fondo de reconstrucción acordado para hacer frente a la brutal devastación económica generada por los confinamientos, la propia existencia de una Unión Europea viable y articulada económicamente se juega en las salas de vista de los tribunales comunitarios. Mientras los países del Norte tratan de atar fuertes condicionalidades a toda ayuda comunitaria a los países del Sur, limitando las transferencias sin contraprestación, fomentando las ayudas en forma de créditos y forzando a que la condicionalidad sea vigilada por la totalidad de los gobiernos y no por los tecnócratas de la Comisión; esos mismos gobiernos “frugales” compiten abiertamente con los del Sur por convertirse en el domicilio fiscal de las grandes transnacionales, aún a costa de provocar el desplome de los ingresos necesarios para los presupuestos públicos de los Estados ambiguamente “unidos” en la alianza comunitaria.

En definitiva, una Unión en la que hay “frugales” paraísos fiscales y “PIGS” desindustrializados y sometidos a una política monetaria diseñada para favorecer la dinámica exportadora alemana, difícilmente puede ser tal. La Unión Europea se juega su existencia en su respuesta colectiva ante la crisis desatada por la pandemia de Covid-19. Eso lo repite todo el mundo. Pero hay que tener en cuenta que dicha respuesta no sólo se hace expresa en los acuerdos relativos a los fondos de reconstrucción que se están negociando, sino que también tiene que ver con las políticas implementadas para construir una Unión Fiscal coherente, un seguro de desempleo comunitario o una armonización de la actividad industrial y tecnológica en todo el amplio territorio comunitario.

Ahora mismo, Europa es incapaz de cobrar impuestos a los grandes conglomerados tecnológicos globales (la famosa “Tasa Google”), por la presión norteamericana. Además, sus países miembros amenazan con lanzarse a una desigual carrera por desarmar sus sistemas fiscales para captar la domiciliación de las multinacionales. No tiene una política industrial coherente que permita generar “campeones” comunitarios en las nuevas tecnologías y articular los territorios diseminando la actividad económica de manera sostenible y armonizada, tanto en el Norte como en el Sur. Tampoco parece capaz de idear mecanismos de salvamento de las empresas estratégicas que no generen nuevas desigualdades internas, ya que la nueva normativa de “nacionalización” de empresas en crisis no limita lo que cada Estado puede dedicar a sus “campeones nacionales”, favoreciendo a los conglomerados de los grandes estados del Norte, que, en un mercado común, recibirán mayores ayudas públicas.

Ante esta brutal contradicción entre necesidades financieras crecientes y recursos, menguantes, la Comisión Europea trata de reaccionar. El jueves 16 de julio presenta un paquete de 25 medidas para la lucha contra la evasión fiscal, que cuantifica en 150.000 millones de euros. En ese texto, amaga un golpe que podría tener algún efecto: dice “estudiar” la posibilidad de activar el artículo 116 del Tratado de la Unión que permitiría aprobar una regulación fiscal mínima y única para todos los Estados miembros, para hacer frente a estructuras societarias que puedan afectar a la competencia en el mercado europeo. Lo importante de la vía del artículo 116 es que dicha regulación podría aprobarse sin necesidad de la unanimidad de los países miembros, así que Irlanda u Holanda, por ejemplo, no podrían, en principio, vetarla.

Europa se la juega en la próxima década. O se transforma en un Estado-Continente viable y articulado y resuelve sus contradicciones geográficas y sociales para hacer frente a las grandes potencias del siglo XXI (China, Estados Unidos, Rusia, India…); o se hundirá en el sumidero de la Historia en una descomposición creciente. La fragmentación de Europa es una posibilidad que las grandes potencias de otros continentes buscan. Pero Europa sólo puede evitarla ella misma, construyendo un espacio federal e integrado, armonizando las economías y las condiciones de vida en todos sus rincones y países, edificando una Europa del trabajo, las libertades y los derechos.

Obviamente, esa Europa del trabajo es lo contrario de la Europa débil, desarticulada e ingenuamente abierta a todos los capitales especulativos mundiales. Europa nunca podrá llegar a ser si su construcción se fía a los manuales del neoliberalismo o a las componendas socioliberales, disfrazadas de keynesianismo vergonzante. Los Tratados que constituyeron la Europa de los mercaderes, al hacerla sólo campo de juego de los flujos financieros globales y no sociedad y economía articulada, condenan a Europa a no llegar a ser.

Europa tiene que inventar un nuevo camino, o implosionar hacia la nada.

AVISO 66/2020 METROMADRID – SOLIDARIDAD OBRERA PIDE CAUTELARES

En Metro de Madrid vivimos a diario en un mundo del revés, donde los malos se hacen los buenos y donde los afectados casi tienen que pedir disculpas, aunque pensándolo bien, puede que ese sea el mundo en el que vivimos. Pues bien, Solidaridad Obrera no se resigna a tragar con esta situación y muy a pesar de “los malos’, seguiremos luchando por conseguir justicia, aunque éstos se enfaden o lloriqueen.

El pasado lunes día 20, el procurador de Solidaridad Obrera presentó en el Juzgado nº 23 de Plaza de Castilla escrito solicitando medidas cautelares para la protección de los trabajadores frente al amianto, en las cuales se exige la paralización de los mantenimientos de todas aquellas válvulas que no hayan sido desamiantadas, hasta que el servicio de ingeniería notifique su negativo en MCA.

Estas medidas cautelares solicitadas se basan en la notificación de positivos por amianto en el Área de Mantenimiento de Material Móvil, de unas mismas juntas que van montadas en válvulas iguales o similares, en distintas posiciones y series de trenes, con más de un año de diferencia entre unas notificaciones y otras, permitiendo durante todo ese tiempo que los trabajadores de esta área siguieran expuestos, a pesar de conocer que esa junta había dado positivo en MCA.

Parece ser que este hecho no ha gustado mucho en las altas esferas de Metro de Madrid, provocando cierto enfado y decepción nuestra actuación en defensa de la salud de los trabajadores y trabajadoras. Solidaridad Obrera no va a permitir ninguna intrusión en las decisiones o estrategia sindical, teniendo muy claro a quien representamos, además de que si alguien tiene derecho a enfadarse somos los trabajadores, auténticas víctimas del envenenamiento por amianto y los que estamos enfermando y muriendo.

PROTEJAMOS EL MEDIO AMBIENTE, NO ACABEMOS CON LA MITAD QUE NOS QUEDA

El cuidado del medio ambiente debería de ser una de nuestras mayores prioridades en cualquier ámbito. Metro de Madrid es la mejor alternativa de transporte sostenible dentro de esta ciudad, pero también sería necesario trabajar de forma interna para contribuir al cuidado del mundo.

A este respecto, Solidaridad Obrera ha enviado varios escritos a la Dirección de Metro de Madrid exigiendo la creación de un foro específico para tratar y acordar los temas medioambientales y con algunas ideas que pueden ayudar a reducir la huella de carbono.

En cuanto a la energía consumida, se propone que se realice el 100% de la contratación a cooperativas o distribuidoras que trabajen solo con energías limpias. Si no fuera posible la contratación del 100%, por motivos como por ejemplo falta de capacidad de los proveedores, siempre debería de contratarse a empresas con certificación de origen de la electricidad.

Para el transporte de los trabajadores, se plantea la posibilidad de renovar la flota con vehículos que utilicen alternativas al diésel, como son los eléctricos o incluso los de GNC, de combustible fósil pero con unas emisiones mínimas. El uso de vehículos eléctricos debería de considerarse cuando se haya contratado la energía limpia o con certificado de origen, si no, no tendría sentido.

En las estaciones no se realiza ninguna actividad real de reciclaje. Se utiliza gran cantidad de papel y aún más plástico, que podría reciclarse simplemente implementando un sistema de depósito por colores y posterior recogida, como en cualquier domicilio. Todos sabemos que, aunque sí que existen contenedores de papel, en la recogida va todo a la misma basura.

En talleres, depósitos y demás lugares análogos de trabajo en donde se utilizan EPIS, planteamos que, cuando sea necesaria su renovación, se haga con EPIS hechos de materiales que permitan el reciclaje de prendas y la reutilización de sus fibras. Se puede garantizar la seguridad de los trabajadores contribuyendo a contaminar menos y a reducir los residuos.

Las metrolineras fue una buena iniciativa que se quedó por el camino. Retomándolo, y unido a un origen limpio de la electricidad utilizada, podríamos convertir Metro en un referente en cuanto a sostenibilidad y medio ambiente.

También, por motivos de la pandemia que vivimos, estamos generando gran cantidad de residuos, botes de plástico, mascarillas…, que debiéramos tratar de reducir, utilizando botes rellenables o mascarillas reutilizables. Solidaridad Obrera ha realizado una propuesta al Área de Prevención y Salud Laboral, consistente en dotar a toda la plantilla de mascarillas con tecnología Copptech, cuyo tejido lleva mezcla de hilos de cobre y zinc, con propiedades biocidas, lavables y una duración certificada de 5 meses.

La LUCHA es el ÚNICO camino.

Madrid a 24 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 65/2020 METROMADRID – LA LUCHA CONTRA EL AMIANTO CONTINÚA

El lunes, 20 de julio, tuvo lugar una nueva reunión de la Comisión de Desamiantado a la que, además de los representantes de las organizaciones sindicales presentes en esta comisión, acudieron los máximos responsables de la Dirección de Metro, incluida la Consejera Delegada y el nuevo Responsable de Área de Prevención y Salud Laboral.

Para empezar la reunión, se les exige que la información que nos han facilitado sobre la situación del plan de desamiantado venga esquematizada, con nivel de cumplimiento por años y porcentajes económicos utilizados y actuaciones realizadas, además de las empresas adjudicatarias de los contratos de desamiantado.

Tras esto se acordó un calendario de próximas reuniones, donde se realizarán una serie de monográficos de las distintas Áreas de la empresa, iniciando esta secuencia por el Área de Mantenimiento de Material Móvil, donde nos explicarán los procedimientos para la detección de positivos en amianto. Esperemos que también nos expliquen a qué se deben los fallos que hemos localizado en la caracterización del amianto en trenes.

Otro de los temas tratados fue la inscripción de Metro de Madrid en el RERA. A este respecto, comentaron no haber avanzado desde la última reunión, aunque el nuevo Responsable de Prevención mostró interés en conocer los motivos por los que creemos absolutamente necesario la inscripción de Metro en el RERA, tales como la eficacia, el coste y sobre todo porque, si así fuera, los trabajadores encargados de realizar esas tareas tendrían la formación  y los medios necesarios para realizar los trabajos sin exponerse al amianto, cosa que hoy no ocurre y los trabajadores de Metro seguimos sufriendo la exposición a diario.

A este último respecto, gracias al trabajo realizado por Solidaridad Obrera revisando minuciosamente todos y cada uno de los avisos del Área de Material Móvil anunciando los positivos en amianto de distintas piezas, hemos encontrado que algunos de esos positivos los vuelven a repetir meses después, con la única diferencia de estar esas piezas instaladas en trenes de otras series aun siendo idénticas a los positivos anteriores, habiendo estado desprotegidos los trabajadores durante muchos meses (incluso periodos superiores al año), todo por la mala gestión llevada a cabo por Metro de Madrid respecto al amianto.

También hemos vuelto a exigir la inclusión en Vigilancia de la Salud (VSEA) de todos los trabajadores de la sección de Energía que aún no lo están; así como alguna de las secciones del Servicio de Ciclo Corto que tampoco están integrados en la VSEA.

Otra de las discusiones fue el incumplimiento reiterado del acta en la que se acordó que todos los trabajadores y trabajadoras que así lo solicitaran, pudieran hacerse un TAC para la detección de enfermedades relacionadas con la exposición al amianto.

Finalmente, se les ha vuelto a exigir la negociación y puesta en marcha de un Fondo de Compensación, para todos los trabajadores y trabajadoras de Metro, por la exposición al amianto y para compensar la pérdida de esperanza de vida por envenenamiento con amianto y al que Solidaridad Obrera no piensa renunciar.

De las negligencias que se están dando en respecto al amianto en Metro daremos cuenta igualmente en los foros correspondientes, ya sea Inspección de Trabajo, ya sea el Juzgado Penal nº 23.

Madrid a 21 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

AVISO 64/2020 METROMADRID – LLEGÓ LA COSECHA, AUNQUE TARDE E INSUFICIENTE

Tras meses de exigir a la Dirección de Metro que se realizaran pruebas serológicas a todos los trabajadores de la empresa, para tener datos sobre el alcance de la pandemia dentro de la plantilla de Metro, y tras varios anuncios de realización de estas pruebas sin llegar a realizarse, por fin se ha firmado un acta en el seno de la Comisión Permanente del Comité de Empresa, en la que se acuerda realizar un estudio de seroprevalencia (pruebas diagnósticas sobre Covid-19) a todos los trabajadores de Metro que así lo soliciten.

Para participar de este estudio de seroprevalencia, habrá que solicitarlo a través de Andén Central, aunque también se habilitará algún otro medio informático para aquellos que no tengan clave de esta plataforma.

También, para acceder a esta prueba, será necesaria la elaboración por parte de los trabajadores y trabajadoras, de un cuestionario epidemiológico, encaminado a conocer posibles fuentes de infección y características de los sujetos, para así caracterizar a los sujetos como negativos, asintomáticos o personas con posible afectación por Covid-19 presente o pasada.

Los participantes recibirán información personalizada con el resultado del test (tipo ELISA). Con el indicador IgG sabremos si hemos generado anticuerpos y en qué cantidad y un resultado de IgM positivo mostrará haber tenido contacto reciente con el coronavirus, aunque no puede interpretarse como un diagnóstico de Covid-19 positivo, ni determinará si se puede transmitir el virus. Cuando el resultado sea positivo en IgM, será obligatoria la realización de la prueba PCR para el diagnóstico de Covid-19. En caso de ser necesaria esta prueba, se retirará al trabajador del servicio hasta tener el resultado de la misma y deberá estar en aislamiento.

De todos estos aspectos relacionados con este estudio de seroprevalencia, la División de RR.HH. publicará un aviso donde explicará todo el procedimiento a seguir.

Para Solidaridad Obrera, aunque valoramos positivamente la realización de este estudio, estamos convencidos que llega tarde, ya que parece ser que los anticuerpos no perduran demasiado tiempo en el organismo y no vamos a tener una verdadera medida de la afectación, en estos meses, de la pandemia dentro de la plantilla de Metro.

Por otro lado, llevamos desde febrero pidiendo a la empresa que tome las medidas necesarias en estaciones para no poner en peligro a los trabajadores con motivo del coronavirus. Ahora que ha cambiado el responsable de Prevención, ponemos por enésima vez sobre su mesa todos los asuntos y medidas pendientes, deseando que esta vez sí que sirva para algo el trabajo que venimos haciendo. Entre otras, están las medidas para evitar el incumplimiento sistemático de la distancia de seguridad en estaciones entre trabajadores y viajeros, exigimos dotación de FFP2 de la talla correcta para la atención de viajeros, balizamiento y señalización correcta en estaciones donde es insuficiente o inexistente, instalación de mamparas en estaciones con mayor tránsito, sustitución del producto desinfectante DESCOL por otro que no cause mareos, trazabilidad de mascarillas, dotación de EPIs adecuados en las operativas de control de aforo, bolsa porta Tablet unipersonal y revisión de los desplazamientos en la operativa.

Madrid, 17 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

AVISO 63/2020 METROMADRID – NUEVO JEFE DE ÁREA EN PREVENCIÓN ¿SE ACABÓ JUGAR CON NUESTRAS VIDAS?

El lunes, Solidaridad Obrera fue convocada para conocer al nuevo jefe del Área de Prevención y Salud Laboral, con un currículum extenso, nos pintó un mundo maravilloso, en el que cada parte de la empresa es conocedora, y responsable, de sus obligaciones preventivas. Eso sí, el poco rato que le dejaron hablar la jefa de la División de Recursos Humanos, y a su querido secuaz, el jefe del Servicio de Prevención, que parecían traer algún plan. Este “gran plan de batalla” consistió en convertir dicha reunión en otro Pleno de Salud, en donde se dedican a hablar de cosas muy serias con ningún argumento, esperando que el tiempo y la verborrea solucionen aquello de lo que no saben. Como en cualquier Pleno, hubo que callarles la boca con argumentos preventivos, con resoluciones de la Inspección, o simplemente con el sentido común más básico, y evidente. Creemos, o deseamos, haber visto a este nuevo trabajador de la compañía, tomando buena nota de cada tema y de nuestros argumentos, pues lo esperamos que así sea.

El inmovilismo y bloqueo de todos los foros preventivos fue discutido con intensidad, teniendo al nuevo jefe de Área como espectador, en la que estos dos “preventivistas” exigían cambios de tono, limitaciones al número de asuntos, reuniones por correo y más agilidad. Hubo que, primero traducirles, y luego contestarles, la traducción simple, “nos molestáis, demasiado, con vuestras exigencias de protección frente a los riesgos y la salud”, la contestación de Solidaridad Obrera fue aún más simple y directa, “no nos importa, ni respetamos, la opinión de quienes nos exponen a los riesgos, nos amenazan y nos mienten”. Según su opinión debemos ser amables, sonrientes, educaditos, formales, e incluso estar de acuerdo, con cada una de las actuaciones que hacen, o se niegan a hacer, incluso con aquellas que, por su gravedad, tienen implicaciones penales.

Aún así, algo se pudo hablar, nos aseguró que, en su opinión, la mayoría de temas que llevan anclados en el Comité de Seguridad y Salud, no deberían, ni si quiera llegar a este foro, habiéndose solucionado mucho antes. Insistió en la necesidad de una comunicación fluida, preferentemente por teléfono, por su agilidad e inmediatez, a esto, debido a tantas y tantas conversaciones que “vuelan”, le indicamos que así lo haríamos, con documento por escrito, anterior o posterior, que en Metro de Madrid siempre ha habido demasiado “aire”. Otro de los puntos, recayó sobre el papel de el Área de Prevención en esta compañía, haciendo siempre de representantes de la empresa, siendo esta una posición bastante irregular, que impide cualquier independencia del Área que más la necesita, por su papel en la protección de los trabajadores.

En Solidaridad Obrera somos escépticos, pues sabemos muy bien todo aquello que está por hacer, todo aquello que se hace mal, todas aquellas actitudes contra-preventivas de mandos intermedios que son defendidas, premiadas y animadas por sus superiores, incluso en los Plenos de Salud. Hay tantísimo por hacer y tan malos vicios en esta compañía, que solo podemos esperar un criterio firme, externo a este circo de empresa, que nos ayude a proteger a nuestr@s compañer@s. De no ser así, tendremos otra marioneta más, otro maniquí, que alega cumplir ordenes mientras juega con vidas humanas, argumentos estos muy usados en los juicios de  Núrenberg.

Por último, expresar nuestro absoluto compromiso con la prevención de riesgos y la salud de los trabajadores de esta empresa, sin rollos, sin mentiras, sin política y, en la mayoría de las ocasiones, a nuestro pesar, sin Metro de Madrid. Señor jefe de Área, elija barco y elíjalo bien, si está por la prevención, estamos aquí, dispuestos a remar, a soltar las jarcias y colocar las velas: a proteger a los trabajadores de maneras eficientes y, a ser posible, ecológicas. Si, decide subirse al barco equivocado, seremos, como nos ha tocado ser hasta ahora, los peores corsarios que haya conocido, atacando cada mentira, contestando cada cañonazo contra los trabajadores y procurando no dejar ninguna vía de huida, solicitando refuerzos a cuantos organismos o jueces sea necesario.

Madrid, 17 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

AVISO 62/2020 METROMADRID – AMIANTO VISITA DE LA INSPECTORA DE TRABAJO

Tras la orden que dictó el Juzgado número 23, la Inspección de Trabajo giró visita en los depósitos de Laguna y de Cuatro Vientos los días 14 y 15 de julio, en los que Metro de Madrid “custodia” los trenes en los que hay más amianto en sus composiciones. Por supuesto, de los menos caracterizados.

En la primera visita, 14 de julio, contamos con la inestimable presencia de un solo miembro del Área de Prevención y tras ella, la Inspectora actuante, emitió unas diligencias de obligado cumplimiento. Se obliga a la empresa a seguir con la actualización de la agenda de desamiantado que hasta el año pasado se realizaba semanalmente. No sabemos que se oculta detrás de la suspensión de la actualización de la agenda, pero esa tarde los teléfonos ardían.

Tal fue el impacto de la diligencia que, al día siguiente en la visita a Cuatro Vientos contamos con la presencia por parte de la empresa de:

–          Responsable del Área de Prevención y Salud Laboral (APSL).

–          Responsable del Servicio de Prevención Laboral

–          Coordinador de Servicio de Ingeniería de Material Móvil.

–          Coordinador de conservación de Mantenimiento de Ciclo Corto.

–          Coordinador Técnico de Mantenimiento de Ciclo Corto.

–          Coordinador del Servicio Ciclo Corto.

–          Gestor de Servicio de Prevención Laboral.

Con tal elenco de personalidades la Inspectora, lejos de intimidarse les plantó cara y supo poner a cada cual en su sitio. Realizando su labor con la diligencia a la que nos tiene acostumbrados, solventándole entre los Delegados de los sindicatos allí congregados las dudas que nos planteaba. El final de la visita tuvo un regusto de encerrona, ya que la sala pedida por la inspectora para redactar las diligencias fue ocupada por los representantes de la dirección que se quedaron a solas con ella durante más de una hora, una vez redactadas las diligencias. Todo un espectáculo.

No creemos que la resolución de la Inspectora se alargue en el tiempo, ya que después de las dos visitas y viendo la actitud de la empresa ante sus pesquisas, se pudo hacer una idea muy clara de lo que había. Se ha visto in situ material móvil clásico, 300, 1000, 2000, 5000 Y 8000. Esperamos consecuencias.

En otro orden de cosas, desde el día 1 de julio por parte de Solidaridad Obrera se ha detonado la activación de la IG-12, ante la sospecha de exposición del personal de mantenimiento de material móvil, ante anomalías en la caracterización de materiales con contenido en amianto.

A día de hoy, aun no tenemos notificación de la aplicación de la IG-12 ni de la paralización de los trabajos no confirmados como libres de amianto. Este hecho también se ha puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo.

Paralelamente, y por parte de Solidaridad Obrera, se está realizando una investigación sobre las anomalías detectadas en dicha caracterización, y que ha dado como resultado la exposición de trabajadores de mantenimiento de material móvil a Material con amianto MCA ya detectado y confirmado. Comunicado este hecho a las autoridades competentes estamos a la espera de actuaciones.

El Amianto enferma y mata. La negligencia de la Dirección no tiene excusa alguna. Vamos a continuar luchando por el desamiantado total, el establecimiento del fondo de compensación y el CASTIGO A LOS CULPABLES.

Madrid, 17 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

AVISO 61/2020 METROMADRID – RUMORES Y REALIDADES SOBRE EL NUEVO CALENDARIO PARA MAQUINISTAS

Hemos podido comprobar como en los últimos días ha vuelto a salir por grupos de whatsapp algunas informaciones sobre el calendario que pueden crear confusión, tanto la propuesta de calendario de la empresa de nuevo, como un texto en el que se vuelve a hablar de ella como una gran apuesta, por supuesto de manera sesgada. No sabemos con qué intenciones ha salido ese texto, solo sabemos que ese tipo de revuelo solo beneficia a la empresa.

Recordamos que la propuesta de la empresa lleva “aparcada” varias semanas, ya que, tras analizar concienzudamente la propuesta en comparación con las que venimos trabajando desde los sindicatos, es considerablemente peor. De nada se habla en ese texto de las descompensaciones que hay en los días de libranza, ni de las condiciones que tendrían todos los suplentes (con 5 equipos a cubrir y todos con días de reserva dentro del ciclo), o de las múltiples condiciones que aún estaban en el aire y que tenían difícil solución, además de lo más importante, que la propuesta de los sindicatos tiene un mayor número de fines de semana.

Con esto queremos decir que no se toman decisiones a capricho, únicamente se busca la mejor apuesta de libranza para el calendario. No hubiéramos tenido rubor en haber apostado por un calendario traído por la empresa si las condiciones hubieran sido las mejores, pero, aunque las han ido mejorando poco a poco, aún les quedaba mucho para llegar a lo que estamos convencidos que se puede llegar, y que sí llegamos con el calendario que proponemos desde la parte sindical y estamos negociando.

Lo único real es que la Mesa Técnica se sigue reuniendo de manera periódica para avanzar en busca de un acuerdo que nos pueda traer un nuevo calendario de descansos que cumpla las expectativas de la categoría. Es difícil ir explicando los detalles concernientes al nuevo calendario, ya que lo que hoy lo pintamos de naranja, al día siguiente es verde para ajustar de la mejor manera posible los detalles, además, las reuniones están siendo variopintas, lo que un día parece que las posiciones están muy cercanas y las reuniones van suaves, al día siguiente salimos enzarzados.

No hay cosa que más deseamos sobre este tema que poder dar por fin una información con datos reales, o mucho mejor, una propuesta definitiva. O que podamos citar a toda la categoría a una asamblea para explicar las condiciones detalladamente y que tras ella podamos elegir lo que queramos libremente en referéndum. Esperamos que ese momento llegue, y a poder ser sin demosrarse mucho. Mientras tanto solo os podemos pedir paciencia y, aunque sabemos que es difícil, confianza.

ASAMBLEA MENSUAL DE SOLIDARIDAD OBRERA. 27 de julio

Os convocamos a todas y todos a la Asamblea General mensual correspondiente a Julio de 2020, que realizaremos el lunes, 27 de julio, en asambleas de mañana (10:00h. Local de C/Valderribas, 49 2º. Metro Pacifico) y tarde (18:00h Local de C/Espoz y Mina, 15 1º Izq. Metro Sol).

El borrador del orden del día a día de hoy es el siguiente:

1.- Acta asamblea anterior

2.- Convenio Colectivo. Negociaciones, principales reivindicaciones.

3.- Calendario descansos Maquinistas

4.- Prevención, Amianto, Covid-19…

5.- Jurídica.

6.- Delegados de la Sección para el mes de agosto

7.- Regalo 2020. Propuestas

8.- Temas generales (Valencia, CAS la lucha contra la privatización de la Sanidad,, Bloque Combativo y de Clase, Plataforma 2 de junio)

9.- Varios

Participa. En Solidaridad Obrera nadie decide por ti, tu decides.

Madrid, 17 de julio de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

Comunicado del Bloque Combativo y de Clase – SanidadDerogacion1597

El 20 DE JUNIO SE ROMPIÓ EL BLOQUEO DEL ESTADO DE ALARMA

ROTUNDO ÉXITO DE LAS MANIFESTACIONES POR LA SANIDAD PÚBLICA

Llevamos mucho tiempo luchando por la SANIDAD PÚBLICA, por la derogación de las leyes y normas que permiten su privatización. Está comprobado que el lucro, la especulación y la infinita codicia de este sistema capitalista tiene sobre el pueblo fatales consecuencias, para que unos pocos, los de siempre, se sigan enriqueciendo a costa de violar los derechos humanos, con la necesaria connivencia de la dirigencia política y los sindicatos del sistema.
Aún vigente el Estado de Alarma, el pasado 20 de junio se materializó en las calles de muchas ciudades y pueblos la lucha por un Sistema de Salud Público, para revertir todas las privatizaciones que han llevado al desastre de la Sanidad, fundamentalmente para la clase trabajadora y las clases populares.

Tristemente ha tenido que llegar una pandemia para sacar a la luz con toda su crudeza la lamentable situación sanitaria en la que nos encontramos.

Y estas manifestaciones han sido un éxito. Pese al bloqueo informativo, pese al miedo y las dificultades que provoca el Estado de Alarma, se ha salido a la calle manteniendo las normas, con mascarillas y distancia de seguridad, siendo un ejemplo de conciencia y de saber estar muy distinto de otras manifestaciones anteriores, de otra clase social, la egoísta y explotadora.

Este movimiento retoma la lucha colectiva que implica a todas y todos en defensa de una Sanidad Pública con recursos suficientes y con plantillas bien dimensionadas de profesionales sanitarios y de todo el personal necesario, con sus derechos garantizados.

En septiembre estamos emplazados para seguir organizando y extendiendo esta justa lucha. Se está intentando romper la unidad necesaria para este movimiento, hay mucho en juego…, y los oportunistas de turno aparecerán para hacer descarrilar este proyecto, los mismos que han callado durante tanto tiempo o han colaborado para liquidar lo que queda de lo público.

No va a ser un camino fácil. Es necesario que tengamos claros nuestros objetivos y los hagamos irrenunciables desde el principio. La Sanidad Pública, las Residencias de Mayores, los Servicios Sociales y de cuidados a Dependientes y Discapacitados, nunca pueden ser un negocio y, por tanto, el ánimo de lucro tiene que desaparecer de estos servicios. Para conseguir la ansiada Sanidad que el pueblo necesita el primer paso tiene que ser derogar la ley que permite su privatización: la ley 15/97 y las leyes que la acompañan.

No será suficiente con derogar las injustas leyes. Hay que crear normas legislativas que estructuren y den contenido a la Sanidad que queremos para todas y todos, como son:

• Rescatar todo lo privatizado: fuera las empresas de la Sanidad.

• Atención Primaria centrada en la salud colectiva.

• Supresión de redes paralelas.

• Incompatibilidad público-privada.

• Industria sanitaria y farmacéutica pública.

• Sanidad para todas y todos, independientemente de la situación administrativa.

• Cuidado de nuestros mayores con dignidad.

• Sistema sanitario centrado en los determinantes sociales de la salud y la enfermedad.

Nos volvemos a ver en las calles, en las plazas y en las asambleas. Nuestra salud y nuestra vida están en juego.

Nosotras y nosotros lo tenemos muy claro:

¡SÓLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!

Francisca “PACA” Villalba. Abogada

No hace falta compartir las ideas de Paca ni estar de acuerdo con ella en todo, para entender que todo lo hizo por su clase, por su tierra, por su pueblo, por el imperio del Derecho.

Por José Luis Carretero Miramar

Supongo que hablar, en estos días de tempestades sociales, pandemias, hipervigilancia y confinamientos, de Francisca “Paca” Villalba es un asunto peliagudo. Hay mucha gente que, con el tiempo, siente aversión por su propio pasado y, sobre todo, por las gentes que lo poblaron. Hay personas que ahora son importantes y reconocidas (o quizás mejor, reconocibles) y en otros tiempos fueron vagabundos intempestivos, jóvenes airados o sulfurosos adalides del acto de tomarse quizás demasiado en serio eso de arriesgarlo todo, aún teniendo pocas o ningunas posibilidades de vencer. Justo ese tipo de personas eran las que defendía Paca.

No puedo recordar el momento exacto en que conocí a Paca, pero apostaría a que fue en alguna reunión de la Comisión de Penal de la Asociación Libre de Abogados de Madrid, a mediados de los años noventa. Unos conciliábulos bastante públicos, que se celebraban todas las semanas en una de las salas de togas del edificio de los juzgados de Plaza de Castilla. Allí ejercían de arregladores del mundo jurídico, y de defensores de las garantías ciudadanas, muchos de los letrados y juristas más progresistas y, en muchos casos, levantiscos, de la capital. Se podía hablar, y también, dada mi inexperiencia de recién colegiado, pedir consejo, a gentes como Juan Manuel Ruiz Fernández, Endika Zulueta (que en esos momentos defendía a los activistas de gran parte de los centros sociales autogestionados de la ciudad), Amalia Alejandre, Nines Álvarez, José Luis Galán, o el incombustible Jorge del Cura, trabajador de uno de los tribunales del edificio y animador principal de la Asociación Contra la Tortura.

Y allí estaba Paca. Entre letrados socialistas, comunistas, radicales, tibiamente ecologistas o, simplemente, respetuosos con el espíritu garantista de la Ciencia Penal defendido por los mejores juristas desde los tiempos de Cesare Beccaria.

Paca era un torbellino. Activa, incansable, solidaria. Paca era respetada por sus amplios conocimientos jurídicos y por su honestidad, así como por su diáfana tendencia a la bondad interpersonal, a ejercer la amistad y el cuidado de los que nos iniciábamos en la profesión como una especie de deber cívico hecho de ternura y de buen hacer. Paca era, también, legendaria y peligrosa, en el sentido de que, pintada con tenebrosos rasgos sulfurosos por sus críticos, su dinamismo arrollador nos empujaba a todos a estar dos pasos más allá de lo que hubiéramos estado de no haberla conocido. Siempre llegaba con papeles, manifiestos y peticiones para firmar, en defensa de causas no sólo perdidas sino incluso discutibles, que hasta los más moderados leguleyos de la izquierda caviar acababan signando por pura amistad.

Hija de albañil, Francisca Villalba Merino, Paca, fue siempre una defensora acérrima del movimiento obrero mas rupturista e insurgente. También fue una china en el zapato de la gestión corporativista, opaca y conservadora del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Poco después de colegiarse fundó el Grupo de Abogados Jóvenes y se convirtió en una de las principales animadoras de la Asociación Libre de Abogados. Una celebérrima huelga de hambre en las instalaciones del Colegio la hizo famosa entre los letrados más jóvenes.

Paca ejerció de letrada pro bono de los presos comunes que denunciaron las torturas sufridas en la cárcel de Herrera de La Mancha, en uno de los episodios más polémicos de la Transición. Se convirtió, también, en una habitual en los procedimientos abiertos en la Audiencia Nacional contra los militantes del GRAPO y del PCE (r), actuando de negociadora en la huelga de hambre implementada por los presos de dichas organizaciones contra el aislamiento penitenciario. Todo ello le llevó a convertirse en uno de los pilares fundamentales de la Asociación Contra la Tortura (ACT) y a ser una de las impulsoras de la acusación popular contra el terrorismo de Estado de los GAL. Creó, también, la Coordinadora de Abogados Laboralistas, y dirigió su revista “Gaceta Obrera”, como especialista comprometida con el Derecho del Trabajo.

Paca, ya lo he dicho, era amistosa y solidaria. Por eso defendió, un día que yo estaba enfermo, a una de mis clientas, acusada de un extemporáneo cargo de “propaganda ilegal” por portar varios fanzines punks, probablemente dedicados al veganismo y la visión más individualista del anarquismo. Por supuesto, no me dejó pagarle su parte de la minuta. Por eso, también, más allá del sectarismo político habitual en la izquierda extramuros, se puso más de una vez la toga para defender a cenetistas, militantes de la autonomía juvenil, antimilitaristas y todo tipo de elementos estrafalarios de los movimientos sociales del Madrid de los noventa.

Por eso, también, la acompañé, junto a otros letrados jóvenes y muy conocidos, un día bajo los puentes de la zona más castigada del Manzanares, en busca de testigos que desmintiesen que su cliente del turno de oficio, un “sin techo” que dormía al calor del ronroneo del río, había asesinado a otro indigente. Lo conseguimos: tras mucho vagar por la rivera devastada y preguntar insistentemente a sus pobladores, aún más devastados por la droga, el abandono o la miseria; encontramos a quien había visto lo necesario para la absolución. Esa era Paca entrando acción: el bienestar de sus clientes y la defensa de las garantías democráticas básicas para que el sistema penal no se lo trague todo, eran los centros magnéticos de su vida.

Paca falleció el 20 de julio de 2002, a sus 53 años, por la mala obra de un cáncer que no se pudo curar. El mismísimo Baltasar Garzón, que entonces era el juez estrella del planeta Tierra, me abordó aquellos días para interesarse por su salud, en las cercanías de la Audiencia Nacional. Paca era demasiado joven, demasiado fuerte, demasiado vital para derrumbarse. Demasiado querida para no ser llorada. Su entierro congregó a cientos de personas entre las que se contaron abogados de todas las tendencias políticas, algún juez, activistas, militantes, perseguidos, jóvenes nómadas y, sobre todo, obreros y obreras.

No hace falta compartir las ideas de Paca ni estar de acuerdo con ella en todo, para entender que todo lo hizo por su clase, por su tierra, por su pueblo, por el imperio del Derecho. Pero del Derecho entendido como una herramienta de defensa de la justicia y del amparo de los débiles, los olvidados, los oprimidos, los explotados. Equivocada o no, Paca vivió su vida con la intensidad de una apuesta completa, de una dádiva absoluta.

Una buena abogada penalista siempre defiende al hombre más malo del mundo. Y lo hace porque todos y todas necesitaremos la mejor defensa jurídicamente posible cuando la injusticia, el abuso de poder o el error pronuncien nuestro nombre.

José Luis Carretero Miramar