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SEGUNDA JORNADA 16/06/2020 – VII ENCUENTRO INTERNACIONAL DE LA COORDINADORA INTERNACIONAL DE SINDICATOS DE METROS

Ha comenzado el VII Encuentro Internacional de la Coordinadora Internacional de Sindicatos de Metros, en el que participa Solidaridad Obrera, se puede asistir en vivo a través de Facebook Live, el encuentro comenzó ayer 15 de junio de 2020, hasta el próximo viernes 18, desde las 16:00 horas de inicio en nuestro huso horario.

Comienza la tercera mesa de la segunda jornada del VII Encuentro Internacional de la Coordinadora Internacional de Sindicatos de Metros.

Mesa 3: Prevención y Salud Laboral

Encuentro Internacional de Metros – Día 2 Mesa 3

Seguridad, higiene y salud laboral

Publiée par Metroamericas sur Mardi 16 juin 2020

18:00h – Mesa 4: Género

Encuentro Internacional de Metros – Día 2 Mesa 4

Mesa 4: Géneros

Publiée par Metroamericas sur Mardi 16 juin 2020

PRIMERA JORNADA 15/06/2020 – VII Encuentro Internacional de la Coordinadora Internacional de Sindicatos de Metros

Ha comenzado el VII Encuentro Internacional de la Coordinadora Internacional de Sindicatos de Metros, en el que participa Solidaridad Obrera, se puede asistir en vivo a través de Facebook Live, el encuentro comienza hoy 15 de junio de 2020, hasta el próximo viernes 18, desde las 16:00 horas de inicio en nuestro huso horario:

Mesa 1: Inauguración – Historia de la Coordinadora

Mesa 2: Debate Político, panorama político en nuestros países

DESASTRE EN LA SANIDAD PÚBLICA

Un drama como el que hemos vivido y previsiblemente seguiremos viviendo durante tiempo, nos ofrece la posibilidad de pensar, de sentir, de entender, … en definitiva la posibilidad de cambiar.

De cambiar socialmente, pero también desde el punto de vista personal.

Dice el refrán que ‘no hay peor ciego que el que no quiere ver’. Y desgraciadamente es cierto: durante años, a pesar de la evidencia del desmantelamiento de los servicios públicos, la sociedad ha mirado para otro lado.

En el aspecto sanitario porque, pese a la evidencia del deterioro (disminución de la calidad, listas de espera incompatibles con la salud y la vida, …), la sociedad se ha limitado a una solución ‘individualista’: huir –quien ha dispuesto de medios económicos para ello- de la Sanidad
Pública y buscar la solución en las pólizas de seguros privados. ‘Y quien no tenga para ello, que se aguante’.

Solución, repetimos, individualista, que ha contribuido al desastre vivido por la pandemia, al encontrarnos con una Sanidad Pública descapitalizada, desmantelada, privatizada en gran parte y sin la capacidad de respuesta necesaria; solo paliada por el enorme esfuerzo de sus trabajadoras y trabajadores, esfuerzo que en muchas ocasiones han pagado con su propia salud.

Consideración aparte debería realizarse de lo sucedido en las residencias de mayores, sector altísimamente privatizado y con una evidente carencia de medios, personal y, por lo tanto, de calidad.

La indignidad que han padecido nuestros mayores, la más que evidente conducta criminal de las Administraciones Públicas en comunidades como Madrid debe tener, inexcusablemente, consecuencias.

Pero en ambos sectores, sanitario y socio-sanitario, deberíamos tener en cuenta que “si se recorren los mismos caminos llegaremos al mismo sitio”.

Y decimos esto porque es más que conveniente recordar que en Madrid, durante 2012-2013, se hizo todo lo posible por convencernos de que “se había frenado la privatización” y como hemos podido comprobar en nuestras propias carnes, era mentira y solo se trataba del más burdo manejo.

Tampoco deberíamos olvidarnos de que el deterioro y privatización del sistema sanitario no surgieron por generación espontánea: ‘hay responsables’. Por un parte quienes se benefician económicamente y, por
otra, quienes no adoptan de manera prioritaria los cambios legales necesarios (nos preguntamos por qué).

Y al principio de este escrito, señalábamos también la necesidad de cambios personales.

Nadie entendería que una postura contra el machismo se limitase a pedir cambios legales: ‘son imprescindibles los cambios personales’.

Lo mismo sucedería con la lucha contra el cambio climático, en la que nuestras posturas y compromisos personales son absolutamente
necesarios.

Pues lo mismo sucede en la sanidad y la dependencia: cuando el lucro y el
negocio marca la actuación en salud o el cuidado de las personas mayores, mal vamos.

No volvamos a consentirlo.

Por una ética humana en el cuidado de la salud y la dependencia.

Por la derogación de la Ley 15/97.

Por la vuelta a manos públicas de todo lo privatizado.

Por la potenciación de la Atención Primaria.

Acude el 20 de junio de 2020 en Madrid a la manifestación a las 20 horas de Atocha hasta Hospital Niño Jesús o al resto de movilizaciones que tendrán lugar en todo el estado.

Las movilizaciones por el asesinato de George Floyd. Racismo y conflicto social

Por José Luis Carretero Miramar – 14/06/20200

El asesinato del ciudadano estadounidense negro George Floyd, a manos de un agente de policía blanco en Houston, ha producido la mayor ola global de movilizaciones sociales desde el inicio de la pandemia de coronavirus. Miles de personas de todo el mundo se han manifestado para hacer audible su repulsa ante lo que consideran un nuevo episodio de brutalidad policial racista en Estados Unidos. En Madrid, Sidney, Londres o Paris se han sucedido las protestas. Pero donde han alcanzado su mayor fuerza ha sido en el mismísimo territorio estadounidense, donde se han multiplicado los disturbios, las marchas y las movilizaciones, hasta el punto de que el presidente norteamericano, Donald Trump, ha amenazado con recurrir al Ejército. Se ha declarado el toque de queda en la ciudad de Nueva York, tras fuertes enfrentamientos entre manifestantes y antidisturbios. Y las protestas no cesan, son cada vez más masivas y cuentan con una creciente simpatía por parte de sectores cada vez más amplios de la sociedad estadounidense.

El racismo es uno de los elementos constitutivos del régimen político y económico norteamericano desde la aprobación de la Carta Magna estadounidense. El mecanismo original de reparto de votos entre los Estados, y de asientos en el Congreso, que permitía que los esclavos negros contasen a la hora de determinar los habitantes representados por los congresistas del Sur, sin que pudiesen votar ni presentarse a las elecciones, fue uno de los elementos fundamentales que garantizaron la construcción del Estado y la aprobación de la Constitución. La posterior guerra civil otorgó a los negros la abolición de la esclavitud, pero no la igualdad de derechos civiles, que tuvo que esperar a la gran convulsión revolucionaria global del 68 y a las luchas del “Black Power”.

Y los derechos civiles tampoco han garantizado la igualdad real. En la sociedad norteamericana las fracturas de clase y de raza se amalgaman y confunden. En 2018, según la Oficia del Censo, la media de ingresos de las familias negras era de 41.361 dólares. Para los blancos no hispanos, la media era de 70.642 dólares. Mientras la media de las familias blancas había aumentado en una década un 8,8 %, la de las negras sólo lo había hecho un 3,4 %, lo que indica que las desigualdades, lejos de atemperarse, están aumentando.

Las desigualdades económicas se convierten, también, en posibilidades de enfermar. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de la Administración indica que los negros entre 18 y 49 años tienen más del doble de posibilidades de morir de una enfermedad cardiaca. También hay una clara diferencia en los datos relativos a la hipertensión y a la diabetes, lo que ha impacta fuertemente en las cifras de fallecimientos relacionados con la pandemia de Covid-19. El grupo de investigación Amfar relata que los negros han sufrido la mitad de los contagios del país, pese a ser el 22% de la población y, además, representan el 60% de los fallecidos por la enfermedad. Barrios degradados, miseria, falta de servicios públicos, ataques racistas…todo ello forma parte de los elementos que pueden favorecer los problemas de salud en una sociedad sin un servicio sanitario público de acceso universal.

La brutal desigualdad económica, a su vez, se configura como un factor generador de una sorda lucha de clases, con un evidente tinte racial. Los negros tienen más de dos veces y medio de posibilidades de morir a manos de la policía que los blancos, según la Universidad Northwestern. Constituyen, además, una amplia mayoría entre la población penitenciaria norteamericana. Recordemos que Estados Unidos ha construido un titánico sistema penitenciario que, convertido en un gran negocio para determinadas empresas vinculadas con las distintas familias políticas, es, con enorme diferencia, el mayor en porcentaje de reclusos por total de habitantes, del mundo.

Unamos ha eso las enormes contradicciones sociales provocadas por el impacto económico de la pandemia. Millones de estadounidenses han perdido su empleo. En abril el índice de paro se disparó al 14,7 % de la población activa, el más alto desde 1948, y el PIB amenaza con desplomarse más del 20% en el segundo trimestre del año. Metamos también en el caldero la creciente tensión de una campaña electoral extendida, con un resultado incierto. El candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, es un político social-liberal perteneciente al ala del Partido más vinculada con las necesidades de la gran empresa, que sólo ha conseguido su nominación tras la oportuna retirada de parte de sus rivales, en una maniobra que consiguió ahogar el ascenso del izquierdista Sanders en los primeros caucus de las primarias. La ventaja de Biden sobre Trump en las últimas encuestas electorales ronda el 10%, pero su ascenso está más relacionado con la brutal tormenta económica provocada por el coronavirus y con los errores políticos de la plataforma trumpiana que con sus propios aciertos, lo que empuja a una noche electoral incierta para el 4 de noviembre.

En este escenario de racismo estructural, desigualdades crecientes, tensión política entre distintos sectores de las élites por la permanencia de Donald Trump en la presidencia, y sorda lucha de clases salpicada de escándalos de brutalidad policial, las movilizaciones por la muerte de George Floyd han operado como una chispa capaz de incendiar la pradera. Las contradicciones internas de la gran potencia global norteamericana se hacen expresas con el estallido una ola de revueltas que nadie sabe como detener. Ni la represión desnuda implementada por Trump, con el apoyo de los sectores nacionalistas, reaccionarios y aislacionistas de las élites. Ni la dinámica de cooptación y encauzamiento hacia Gran Casa Común demócrata, con el apoyo de los magnates de Sillicon Valley más interesados en el proceso globalizador. De momento, nada puede domesticar a una nueva generación de jóvenes negros que parecen estar dispuestos a no aceptar el destino subordinado que se les quiere imponer.

Nos lo cuenta Abuy Nfubea, director de Uhuru Afrika TV, y militante histórico del Movimiento Panafricanista en España:

“Históricamente, el sistema de justicia norteamericano ha sido cercano a las tesis racistas. La policía percibe a la comunidad negra como un sujeto colonizado, y se ve a sí misma como un ejército de ocupación en los barrios negros. Desde que la familia Clinton aprobó la ley que ha provocado el proceso de encarcelamiento masivo de negros en el sistema penitenciario actual, se ejerce una dinámica colonial con las barriadas. Además, el despertar de una conciencia social fuerte en la juventud negra está haciendo visibles las contradicciones de la burguesía negra, que se elevó socialmente con las luchas por los derechos civiles y llevó a la presidencia a Obama, pero no consiguió que nada esencial cambiara.”

“Los negros son un sujeto colonizado para el poder estadounidense -nos dice Abuy- y el racismo es la ideología de los colonizadores. La posición de Trump es criminalizar la protesta y situarse siempre de parte de las tropas de ocupación. Apuesta a que el gobierno también puede sacar rentabilidad de este conflicto, potenciando entre los blancos una conducta de orden. Trump quiere polarizar y generar contradicciones entre los liberales con el argumento racial. Califica la protesta de insurrección, con lo que da la razón a la gente que creemos que estamos ante un contexto colonial, ante un conflicto político. Pero los analistas, periodistas e intelectuales liberales no quieren reconocer que estamos ante un conflicto colonial, como puede ser el palestino.”

“Si se ataca y se mata a los negros es porque la juventud negra se está organizando”- puntualiza Abuy- “En todo el mundo el poder va siendo cada vez menos blanco y el poder blanco tiene que reaccionar para mantener sus privilegios. En Europa, los medios de comunicación mainstream presentan las protestas de los negros como un asunto de inmigrantes, de extranjeros, pero en Estados Unidos no tienen esa posibilidad.”

En España, se suele decir, no somos racistas. Eso es cosa de nórdicos, de anglosajones, de gentes que dividen a la especie humana en grupos biológicamente definidos. No de una cultura católica y universalista como la nuestra. Sin embargo, en Madrid también ha habido movilizaciones por la muerte de George Floyd. Y los manifestantes no sólo caminaban contra el racismo foráneo. Nos lo cuenta Thimbo Samb, portavoz de la Federación de la Comunidad Negra Afrodescendiente de Madrid, entidad organizadora de la protesta en la capital: “No todos los españoles son racistas, pero el racismo existe aquí, en España. Cuando sales por la calle la gente agarra sus bolsas y mochilas como si les fueses a robar por ser negro. Ayer mismo, estaba caminando por la calle con otra persona y una mujer empezó a gritarme. “Negro criminal”. Estás en un autobús, un tren, un metro, todos los asientos están llenos menos el que está a tu lado, y no se quieren sentar.”

El 13 de febrero, la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaba una sentencia por la que se permitía la “devolución en caliente” de varios ciudadanos malienses que habían saltado la valla de Melilla. No se les dejó pedir asilo en nuestro país, ni fueron atendidos por abogados. No pudieron interponer recurso alguno. El Tribunal entiende que la actuación de la Guardia Civil fue legal, porque los dos hombres negros de Mali “podían haber pedido protección internacional en la Oficia de Asilo y Refugio de la frontera”. Sin embargo, esa es una afirmación absolutamente utópica: los guardias fronterizos marroquíes, convenientemente aleccionados por el dinero comunitario, no dejan que nadie se acerque a la Oficina de Beni Enzar.

“Eso también es racismo”-nos dice Thimbo- “Y los Centros de Internamiento de Extranjeros, donde se encarcela a personas que no han cometido delito alguno. Nadie nace racista. Deberían permitir que fuéramos a los colegios españoles a explicarles a los niños que no somos ninguna amenaza. Hay que educar a los educadores y a los niños. Hay que hacer un trabajo conjunto, contra el racismo, con la gente que no es racista.”

Abuy Nfubea se emociona cuando nos cuenta que:

“El movimiento que ahora se ha visto en Estados Unidos lleva labrándose muchísimo tiempo. Muchas asambleas, colectivos, grupos de mujeres y hombres que han trabajado en silencio en todo el país durante años. El sistema intentará integrarlo con personajes como Obama. No hay una separación entre lo racial y lo social. Eso es un espejismo, Cualquier debate racial implica lo social. El racismo no pretende sólo aniquilar a un grupo, sino también expoliarlo, como hicieron los nazis con los judíos. El racismo y la clase vienen juntos. La tecnología, los videos grabados con un teléfono móvil y el nuevo periodismo independiente, están ayudando a extender la conciencia de la comunidad acerca del racismo.”

Las tensiones sociales se recrudecen en el país más poderoso del mundo. No está nada claro quién vencerá en las elecciones del 4 de noviembre. Pero parece que las contradicciones raciales y económicas generan conflictos cada vez más graves en Estados Unidos. El racismo, ya lo hemos dicho, es un elemento constitutivo de la Norteamérica que conocemos. También es uno de sus principales factores de desestabilización.

Mientras tanto, en la España que hace de frontera Sur de la fortaleza europea, seguimos empeñados en que no somos racistas. Los gitanos y las gitanas, esos españoles y españolas que tan bien nos conocen, deben de sonreírse mucho al oírnos repetirlo tanto. Otro día, quizás, hablaremos de ellos y de ellas.

El futuro del automóvil, las ayudas europeas y el Black Lives Matter – Debate Directo – colectivoburbuja.org

Hoy comenzamos analizando el cierre de Nissan en la Zona Franca, en Barcelona. El sector automovilístico representa una parte importante de nuestro PIB y nuestras exportaciones, además de la cantidad de empleo que genera, así que es un duro golpe a nuestra economía. ¿Será el último? ¿Qué podemos esperar en el futuro inmediato en el mundo del automóvil? En segundo lugar, hablamos sobre las condiciones de las ayudas y préstamos de la Unión Europea. Analizamos la “condicionalidad”, las condiciones que exigirá Europea para ver quién pagará la crisis económicas del COVID. Por último, analizamos las protestas masivas tras el homicidio de George Floyd. Millones de norteamericanos están saliendo a la calle para protestar contra el racismo y los abusos policiales. Con José Luís Carretero, Pedro García-Bilbao, Carlos Allué y Carlos Arrabal. Conduce Juan Carlos Barba.

AVISO 54/2020 METROMADRID – Pleno del Comité de Seguridad y Salud 29/05/2020 – (2ºparte)

La segunda jornada toledana del Pleno de Seguridad y Salud se basó en el resto de temas, aunque la sombra del Covid siempre está acechando, dadas las circunstancias. En los diez primeros minutos se evidenció la falta de coordinación entre las distintas áreas y servicios de Metro, entendemos un poco mejor la falta de información a la parte social que llevamos años padeciendo.

En cuanto al asunto de Tribunal y la intervención en las escaleras mecánicas en zona de obras quedó claro que no hay un protocolo específico de acceso, y la empresa se comprometió a no realizar trabajos hasta que no estuviera aclarada la situación, a raíz de que, la responsable de AMI confirma que los cuadros están dentro de la zona de obras. Como fecha de referencia el 21 de abril el Servicio de Prevención, que como siempre puso en duda nuestras afirmaciones, recibió un correo en este sentido consultando cómo se debía realizar el acceso. Lo que más nos molesta de esta situación es la insistencia de algún mando en enviar a los compañeros a trabajar a una zona cuando ya se ha puesto de manifiesto esta deficiencia y falta de medidas preventivas que pueden ser un riesgo para la salud, al acceder a un lugar de obras de un calado importante.

Respecto a la ergonomía en el teletrabajo hilado con la inminente necesidad de este modo de trabajo por el estado de Alarma, les requerimos que tuvieran en cuenta que muchas personas han tenido que improvisar su nuevo espacio de trabajo y se desconoce que medios tiene cada uno y la nueva necesidad generada puesto que es una situación novedosa que se prevé que se alargue en el tiempo. Esto conlleva que muchxs compañerxs no lo han podido hacer en condiciones óptimas, han tenido que improvisar y adaptar en su espacio personal para incluir su lugar de trabajo y estas circunstancias deben evaluarse y valorar los riesgos ergonómicos y, aportar todos el material e instrumentos necesarios para evitar afectaciones a la salud de los trabajadores por no disponer de sillas ergonómicas. La empresa a esta inquietud dice que la persona que no tenga medios en el domicilio debe volver a la oficina, así entiende esta empresa como se debe habilitar el teletrabajo.

En este punto Solidaridad Obrera tenía un punto de varios en la que propusimos una evaluación de riesgos psicosociales para estos teletrabajadores, que pueden estar sufriendo un mayor estrés al tener una situación de encierro y trabajo en domicilio de forma muy inusual, empezando por los propios técnicos de prevención que además de teletrabajar, están presencialmente. Una vez más se demuestra que las medidas preventivas se toman en función de la conciencia de los responsables. En algunas dependencias se ha permitido trasladar los elementos que necesitaban para adaptar su puesto (especialmente las sillas) y en otras no. Los responsables de nuestra seguridad consideran que han hecho suficiente colgando sus maravillosos consejos de cómo montar tu oficina. Por ello exigimos en este Comité que se proporcionen todos los elementos necesarios para que todo el mundo que quiera, pueda teletrabajar. Nos comunican que realizarán una encuesta para conocer la valoración de los trabajadores durante este período, y las necesidades que han surgido de manera personal. Con ello valoraran si dedican una parte de presupuesto a la adaptación del teletrabajo, o si les sale más rentable adaptar los puestos en las oficinas. Exigimos que la encuesta fuera anónima y por colectivos similares y que contemplasen los riesgos, no sólo de las medidas organizativas en el domicilio. Ya la empresa hace algo más de un mes dijo que el “teletrabajo ha salido bien”, recordamos que ha salido gratis como nos confirmaron, y se recuerda que esta modalidad de trabajo en metro esta en pañales y necesita regulación de futuro en caso de implantarse, pero en cuanto a medidas preventivas la inversión debe ser inmediata.

En cuanto a las escaleras mecánicas Kone se ha subsanado el error que provocaba una latencia exagerada sobre la información del estado de esta en el concentrador, provocando un riesgo al no saber si la escalera está en marcha en tiempo real. Sobre los micros defectuosos de las tapas de foso en las escaleras Thyssen seguimos a la espera de aclaraciones y soluciones.

Se piden mejores limpiezas exhaustivas sobre los filtros en lugares climatizados, e incluso mejorándolos a otros que impidan pasar las partículas más pequeñas, Solidaridad Obrera pide además especial atención en nombramiento dado que el Servicio de Prevención cerro las ventanas ante la necesidad de poner mosquiteras debido a las plagas de mosquitos que viene con el calor. Las malas decisiones traen ahora consecuencias, y efectivamente las mosquiteras propuestas por nuestro sindicato eran la mejor solución, seguiremos exigiendo su instalación.

También ponemos de manifiesto las quejas que hemos recibido sobre las mascarillas FFP2 que no ajustan y que no sabemos si es por la talla, o porque no son adecuadas, pedimos a prevención que fuera estudiando esta circunstancia dadas las quejas y que nos expliquen como se homologan o que exámenes se realizan sobre éstas.

Para Solidaridad Obrera la falta de coordinación en el servicio de prevención con la parte social debe mejorar. Queremos que nos informen de los avisos y consultas que reciben desde otras áreas y nos propongan soluciones para valorar y discutir, ya que la mayoría de las veces, nosotros tenemos que justificar cada propuesta exhaustivamente y ellos nos imponen los suyas, y consideramos que esa no es una maneja eficaz de trabajar, a la vista está la interminable cola de asuntos a tratar en cada pleno,  lo cual la Dirección de RRHH nos dio la razón aunque pueda provocar ulceras al jefe de Prevención como portavoz.

Madrid a 5 de junio de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 53/2020 METROMADRID – Manifestación 20 de junio, sábado, 20:00h Atocha al Hospital Infantil Niño Jesús

Convoca: CAS, Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad y 50 organizaciones sociales, políticas y sindicales

En defensa de la Sanidad Pública

Derogación Ley 15/97

NUNCA MÁS

La crisis del coronavirus ha destapado la situación del sistema sanitario en el estado español.

Años de privatizaciones y recortes se han plasmado en el espectáculo de estas semanas: atención primaria sin medios para contener la epidemia, hospitales colapsados con pacientes por los suelos, profesionales obligados a decidir a quién intentaban salvar la vida por falta de respiradores, residencias de ancianos en las que los infectados y las muertes sin atención han sido la tónica general, centros de minusválidos psíquicos, cárceles y CETIs de los que ni se habla…

Hay responsables: políticos que aprobaron la Ley 15/97 o la mantuvieron, sindicatos domesticados que no han defendido el interés general, empresas y fondos de capital riesgo que se han estado lucrando con estas privatizaciones, jueces que no han visto ningún problema en las leyes que desmontaban la sanidad, … y la gran mayoría de la población que se mantuvo en silencio mientras todo esto ocurría pensando que no le afectaba.

Hoy, la realidad es otra. Todos y todas hemos perdido o conocido a alguien que ha muerto por falta de asistencia o deficiencias en la atención.

No podemos volver a la situación de partida. Los de siempre pretenden hacer tabla rasa y volver a la situación previa, en la que ya el sistema estaba desmantelado. En junio de 2019, según cifras oficiales, convenientemente maquilladas, casi 700.000 personas esperaban una intervención quirúrgica, y 2.400.000 la primera consulta con el especialista.

Mientras, los seguros privados (esos que han desaparecido en la pandemia), no han parado de crecer y hacer caja a nuestra costa.

Ahora no queremos promesas de blindaje en la Constitución, ni comisiones parlamentarias, ni libros blancos para “reconstruir la sanidad” … elaborados por los que nos han llevado a esta situación.

Este es un problema de todos. Es el momento, y la responsabilidad es nuestra.

Estamos obligados a salir a la calle. No un día, ni dos, sino todos aquellos que sean necesarios para obligarles a blindar la sanidad, revertir lo privatizado, expulsar al ánimo de lucro de la atención sanitaria, establecer un sistema digno de cuidado de nuestros mayores.

Para centrar el sistema en la prevención, y en la actuación contra los productores de enfermedad… es decir, para prevenir lo que no sabemos curar.

Para que nuestro dinero se dedique a garantizar el interés general.

Nunca más muertos evitables, Nunca más negocio con la sanidad

1. DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y DEL ARTÍCULO 90 DE LA LEY GENERAL DE SANIDAD. RESCATE DE TODO LO PRIVATIZADO.

ATENCIÓN PRIMARIA CENTRADA EN LA SALUD COLECTIVA.

SUPRESIÓN DE REDES PARALELAS. INCOMPATIBILIDAD PÚBLICO-PRIVADA. FUERA LAS EMPRESAS DE LA SANIDAD.

2. POR UNA INDUSTRIA SANITARIA Y FARMACÉUTICA PÚBLICA.

3. SANIDAD PARA TODOS, INDEPENDIENTEMENTE DE LA SITUACIÓN ADMINISTRATIVA.

4. CUIDADOS DE NUESTROS MAYORES CON DIGNIDAD.

5. POR UN SISTEMA SANITARIO CENTRADO EN LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD.

EL CIERRE DE NISSAN Y LAS AYUDAS PÚBLICAS

Por José Luis Carretero Miramar

El jueves 28 de mayo, la dirección de la multinacional automovilística Nissan anuncia la fatídica noticia: cerrará, en diciembre, su planta en Barcelona, provocando la pérdida de unos 3000 empleos directos y unos 27.000 indirectos. El presidente de Nissan en Europa descarta toda alternativa: “No hay solución viable para mantener abierta la planta”.

Los trabajadores afectados de manera directa se reparten entre la fábrica de la Zona Franca (2.462 personas), Montcada i Reixac (161), Sant Andreu de la Barca (223), El Prat (117) y el nudo logístico del Puerto de Barcelona (81). Pero la dimensión del problema es mucho mayor que estas cifras, ya de por sí abultadas: centenares de pequeñas plantas de componentes, proveedores de toda clase, decenas de miles de empleos, están también en juego. Y, además, hay otro elemento que debemos tener en cuenta: el hecho de que este cierre no es un hecho aislado, sino el síntoma de un problema de fondo, de una crisis sustancial del modelo industrial español e, incluso, del modelo de movilidad de nuestra sociedad global.

La industria automovilística representa en el Estado Español cerca de un 10% del PIB. Entre las fábricas de automóviles, las de componentes y las redes de distribución, más de medio millón de personas están vinculadas directamente al sector. España es el segundo fabricante europeo de vehículos. Hoy en día, cuenta con diecisiete fábricas de coches y furgonetas, que alimentan algunas de las mayores empresas de componentes del continente. Pero en todas estas fábricas no se hace otra cosa que ensamblar modelos diseñados en el exterior, en el marco de cadenas de valor cuya dirección se encuentra ubicada en otros países. Volkswagen, PSA, Renault, Nissan, Mercedes…ninguno de estos gigantes automovilísticos tiene su centro de mando en el Estado Español.

Además, el mercado automovilístico se encuentra en crisis, por la combinación de varios procesos: la expansión de la pandemia de Covid 19, que ha impactado brutalmente sobre la demanda, y la necesidad de un avance tecnológico cualitativo que permita adaptar la industria a la crisis ecológica global, favoreciendo la transición al coche eléctrico.

Para tratar de impulsar ese proceso de adaptación a la crisis ecológica en ciernes, la patronal del sector ha impulsado sonados procesos de concentración en los últimos años, como la fusión del grupo automovilístico Fiat Chrysler (FCA) y el fabricante francés PSA, Peugeot-Citroën, en diciembre de 2019. Estos procesos permiten acumular capital y ahorrar costes, así como centralizar recursos humanos y conocimientos, de manera que se puede hacer una mayor inversión en el proceso de investigación y desarrollo destinado a la implantación de las nuevas soluciones de movilidad eléctrica. Ante el cuello de botella tecnológico que representa, para la industria del automóvil, el desarrollo de las baterías y la utilización de escasos recursos minerales, se hace cada vez más perentoria la necesidad de un salto cualitativo en la investigación que pueda generar nuevas soluciones tecnológicas, así como de ingentes ayudas públicas que permitan financiar todo este proceso.

Una de estas grandes alianzas es la establecida entre Renault, Nissan y Mitsubishi. Sin haber llegado a fusionarse, estos tres gigantes del automóvil han establecido en los últimos años mecanismos de trabajo conjunto y de reparto de tareas, así como participaciones accionariales cruzadas. El cierre de Nissan debe verse, también, en este escenario. En la presentación de su estrategia conjunta para los próximos años, la alianza de estos gigantes ha decidido repartirse geográficamente los mercados: Renault se centrará en Europa y Estados Unidos, y en el desarrollo del coche eléctrico; y Nissan lo hará en Asia y en la investigación en el coche autónomo.

En su retirada de Barcelona, Nissan deja muchos flecos por cerrar: en los últimos quince años ha recibido más de 22 millones de euros de ayudas públicas para mantener abierta su planta de la Zona Franca, cuya recuperación se descarta, además de otros tres millones, concedidos, pero aún no pagados, destinados a una instalación de pintura de vehículos que no ha llegado a construirse. Además, tiene alquilado el espacio de su fábrica con el Consorci de la Zona Franca (una entidad participada a partes iguales por el Ayuntamiento de Barcelona y el Estado), hasta 2022. El contrato de alquiler establece que deberá pagar la renta hasta esa fecha, aunque se vaya, y que debe desmontar las instalaciones y certificar que el suelo queda descontaminado, además de pagar la correspondiente indemnización.

Los trabajadores de Nissan están en una situación extrema. Acuciados por el anuncio del cierre y sometidos a la presión añadida de los problemas de todo tipo generados por la pandemia, es difícil movilizar a todo el tejido social y comunitario que va a ser irreparablemente dañado por el cierre de la planta. Nos lo cuenta Javier Turrillo, miembro del Comité de Empresa, en las listas del sindicato CGT:

“La situación está muy mal. Llevamos más de un mes de huelga indefinida. Hemos estado semanas como piquete delante la planta y no entra ni sale nadie, pero la movilización es complicada con la pandemia. El tema de la automoción está muy difícil. La idea de hacer mucha producción ya se ve que no es el futuro. Hay alternativas: centrarse en el coche eléctrico. Nissan ha visto que tiene que disminuir la producción global. Ha decidido: me quedo en mi casa y nacionalizo lo que tengo. “

“A pesar de las ayudas que han recibido,” -nos cuenta Javier- “del esfuerzo que hemos hecho los trabajadores desde 2009, se van. Han sido muchos años sin subida salarial. Hemos cedido hasta en los horarios. Hemos trabajado hasta los sábados. Ha habido dobles escalas salariales, con menor sueldo para los que entraban nuevos. Nissan no debería de irse. Nuestra alternativa es la nacionalización y su reconversión, para dar trabajo a todos los talleres, proveedores, etc. Que el Estado la nacionalice, como están haciendo con decenas de empresas en toda Europa.”

La alternativa de la nacionalización no es descabellada. Francia ha aprobado una ayuda de 5.000 millones de euros a Renault, para que no cierre sus plantas en el país galo. Y recordemos que el Estado francés aún tiene un 15 % de las acciones de la empresa. Además, las recientes ayudas públicas mil millonarias a las aerolíneas en Francia, Alemania y Holanda, nos recuerdan que, cuando una actividad se considera estratégica, los Estados están capacitados para intervenir. El gobierno español ha reclamado que el 10 % de la línea de ayuda europea de 750.000 millones de euros, anunciada hace una semana por Ursula Von der Leyen, se destine a la industria automovilística. No hay duda de que también lo hará gran parte de la financiación del New Green Deal comunitario. A lo mejor, los contribuyentes europeos no deberíamos dar esas ayudas sin fijar bien las contrapartidas.

Víctor Mariño, delegado sindical de la Central Unitaria de Traballadoras e Traballadores (CUT) en la fábrica de Citröen de Vigo nos indica que:

“Algunas empresas siempre aprovechan las circunstancias. La patronal está aprovechando esta situación para salir lo más reforzada que sea posible. Me parece bien lo que hace el gobierno francés. Cuando en su día nacionalizó el grupo PSA, en el año 2008, porque vio que podía ser absorbido por los chinos. Que se den ayudas públicas al sector está muy bien, pero tiene que haber un compromiso, como en Francia. No sólo carga de trabajo, también desarrollar el proyecto. “

“El gobierno de la Xunta”-nos dice Víctor- “lleva más de 180 millones de euros de ayudas, pero con una total opacidad. Parte del dinero que se dio, se usó para montar empresas auxiliares en el Norte de Marruecos. Por otra parte, el problema de la nacionalización es quién se queda la marca. Mi máxima solidaridad y apoyo a los trabajadores de Nissan y su entorno. Estamos hablando con otros sindicatos para ir allí todos los trabajadores de la automoción un día concreto.”

El modelo productivo español, se ha dicho hasta la saciedad, está constituido principalmente por el turismo y el inflado de recurrentes burbujas inmobiliarias. Se ha basado en trabajo flexible, precario y barato. Las actividades de alto valor añadido y de alta cualificación, lo que implica altos salarios y seguridad en el empleo, han estado tradicionalmente vinculadas a la industria. Por ello siempre se habla de la necesaria reindustrialización como uno de los elementos centrales de un nuevo modelo productivo que aumente el bienestar social.

Lo que no se dice tanto es que la reindustrialización, para tener realmente ese efecto virtuoso que se le presupone, ha de venir acompañada de soberanía económica. Es decir, que sólo si las actividades estratégicas de la economía nacional están firmemente radicadas en el país, tanto accionarialmente como a la hora de tomar las decisiones fundamentales sobre el modelo de negocio, se puede generar un círculo virtuoso de reindustrialización, integración y aumento de salarios. Si el dueño de la industria se la puede llevar aquí o allá, según los vaivenes de los flujos globales de capitales y las crisis recurrentes del sistema, la industrialización siempre es prestada. Más aún si el Estado-Continente europeo que debería preparar la integración armonizada de la estructura económica continental, prefiere ser “frugal” con los excedentes nórdicos y mantener la dependencia y la desindustrialización de los países periféricos.

Mientras tanto, los 30.000 trabajadores que ven en peligro sus proyectos de vida por el cierre de Nissan salen a las calles para reclamar nuestra solidaridad. Nacionalizar la empresa para construir un referente industrial estratégico público podría ser una buena idea. Sobre todo, si se acompaña de mecanismos de participación efectiva de los trabajadores y la comunidad en la gestión de la empresa. Es decir, de una democratización sustancial de la toma de decisiones.

José Luis Carretero Miramar
Abogado y profesor de la escuela pública y secretario general del sindicato Solidaridad Obrera.

AVISO 51/2020 METROMADRID – Pleno del Comité de Seguridad y Salud 23/05/2020(1ºPARTE COVID)


El Pleno del Comité de Seguridad y Salud del mes de mayo se ha celebrado en dos convocatorias de forma telemática. La primera parte estuvo dedicada al Covid19, y de cómo la empresa sigue siendo esquiva en las necesidades que planteamos los sindicatos.


En la operativa nos comunican que van a sustituir las cajas de mascarillas ffp2, por 4 kits conformados por éstas y un par de guantes que deben estar a diario en cada estación, y son para uso en condiciones de vulneración de la distancia de seguridad. La empresa considera que el uso de quirúrgicas es suficiente, debido a la obligatoriedad del portar mascarillas en el transporte público, desde luego desde Solidaridad Obrera recomendamos el uso de FFP2 para protegerse en el trabajo. Quisimos dejar constancia que el uso justificado del kit por la vulnerabilidad de la distancia de seguridad en nuestro puesto de trabajo no puede ser perseguido, lo cual se admitió, añadiendo que cuando se pide que se comunique el uso de uno de estos kits es meramente con el fin de reponerlo. Por otro lado, se informa que se proporcionarán sobres para su conservación cuando se retire durante la jornada laboral. Seguimos a la espera que nos confirmen el tiempo de uso de los distintos modelos de mascarillas y les exponemos la necesidad de diferentes tallas debido a que algunos compañeros no les ajustan.


En cuanto a las operativas para el control de aglomeraciones exigimos la necesidad de marcar unos descansos al haberse duplicado el tiempo de esta tarea, y dada la integración del uso de EPI´s en estos operativos, deben estipularse organizativamente la rotación de descansos para la recuperación de confort. Puesto que la afluencia de viajeros no ha alcanzado remotamente los números habituales, aun no se ha podido evaluar de manera real estos operativos. Volvimos a exigir que deben tomar medidas más allá de los EPI´s que se plantean actualmente, incluyendo otros como pantallas y cubre ropas desechables. A día de hoy los operativos siguen siendo iguales y no cambian la manera tradicional de pensar, la formación se da sobre la marcha y eso impide la capacidad de improvisar ante las situaciones que se prevén están por venir, también desde Solidaridad Obrera se propuso una formación más específica y mejorada. Adicionalmente consideramos que se debe rediseñar la organización del tránsito de viajeros, evitando cruces y choques. Desde Solidaridad Obrera, se han planteado varias propuestas que a día de hoy no han tenido respuesta, excepto el escrito del 6 de marzo en el que se exigía la dotación de gel hidroalcóholico que ahora sí se va a repartir en los operativos.


Respecto a los test PCR y la retirada de los test serológicos, la empresa no ha contestado al documento unificado de los sindicatos para establecer un protocolo en los diferentes supuestos en los que aparece la necesidad de realizar pruebas. Parece que sólo corren cuando les interesa. En el documento, Solidaridad Obrera propuso la realización de test serológicos en los futuros reconocimientos médicos, además de los test PCR para la reincorporación de las bajas relacionadas con el Covid19.


Sobre los trabajadores de especial sensibilidad hemos observado en los informes realizados por clínica, que hacen referencia, como debe de ser, a los niveles de riesgo en el puesto de trabajo. En este aspecto no hemos sido informados, ni ha sido reflejado por prevención en ningún documento dichos niveles, exigimos durante el pleno que se nos informara de dichos niveles, quedando a la espera de respuesta.


Por otro lado, siguen sin responder, ni saber qué hacer para habilitar limpiezas en los andenes sin servicio de viajeros, y de esta forma se puedan efectuar las desinfecciones en cabecera durante la jornada, deben seguir pensando que no es necesario realizar estas desinfecciones.


Desde Solidaridad Obrera exigimos que se cambiara el producto desinfectante Descol puesto que está causando intoxicaciones sobre todo en las cabinas de maquinistas, aunque según Salud Laboral no tienen ninguna información al respecto como siempre, finalmente el Servicio de Mantenimiento de Trenes añadió que ese producto corroe los plásticos, ahora si puede que sea importante para el jefe del Servicio de Prevención ya que afecta al material móvil.


Para Solidaridad Obrera o se empiezan a tomar en serio las medidas a adoptar, se cambia la cultura preventiva en esta empresa empezando por los jefes responsables en materia de prevención, o nos van a poner en riesgo una vez más.


Madrid a 2 de junio de 2020
Por Solidaridad Obrera
La Junta Sindical

AVISO 50/2020 METROMADRID – CALENDARIO DESCANSOS M.T.E. – TAN CERCA Y TAN LEJOS

Este pasado 28 de mayo tuvimos la primera reunión presencial tras la crisis de la covid19, y ésta fue sobre la mesa técnica de los MTE. La reunión nos gustaría considerarla como una primera toma de contacto, pero en la que pudimos comprobar que nada había cambiado.

Respecto al calendario seguimos en bucle en los mismos puntos, con la sensación, o más bien la seguridad, de que el trabajo sobre los calendarios está hecho. A lo largo de este tiempo hemos ido presentando variables y modificaciones para hacer más sencillo y adaptable el calendario. Pero finalmente, te das cuenta que el problema no está en los calendarios ni sus modificaciones, somos conscientes de que cualquiera de ellos es viable y que mejora no solo los descansos del colectivo de maquinistas, también la prestación del servicio, a pesar de lo cual, la situación no se va a desbloquear hasta que no entremos en las pretensiones de flexibilización que busca la Dirección, a costa de aceptar cualquier calendario de descansos que propongamos.

Desde los sindicatos y por supuesto desde Solidaridad Obrera, somos muy conscientes de la situación, y continuamos reiterando reunión tras reunión que las mejoras de servicio que ansían, a costa de la desregularización de turnos y equipos, no son buenas para los trabajadores, ni esta mesa el lugar de negociación, y que no vamos a entrar en empeorar determinadas condiciones de trabajo para mejorar otras distintas.

Una parte importante en todo esto, es que desde la parte social estamos unidos en post de la causa, hemos sabido gestionar los “egos” y tenemos muy claro que lo importante es sacar el mejor calendario para la categoría. Somos optimistas porque sabemos de la viabilidad de los calendarios, y de la necesidad de ellos. Pero todavía queda por luchar con la terquedad y la obstinación de una Dirección que se muestra inútil en la gestión y egoísta en los resultados.

Respecto a la negociación de entrada y salida en el mismo punto, de momento no hay avances, la empresa nos hizo una propuesta (ya conocida de otras épocas) pero no es buena para la categoría, y no confiamos en que nos puedan presentar nada interesante. Este es un tema delicado, debemos hacer un trabajo “fino” y muy meditado antes de presentar cualquier cosa, ya que conllevaría un cambio muy grande e importante en nuestras condiciones de trabajo, y tenemos que estar muy seguros de lo que es realmente bueno para el colectivo.

Seguiremos trabajando en ello, pero cualquier decisión que tomáramos al respecto y que conlleve cambio, siempre sería preguntado previamente al conjunto de la categoría. Al igual que cualquier duda respecto a cuál variante del calendario viable es mejor, o por supuesto la decisión final.

Para Solidaridad Obrera, esta negociación no es más que otro ejemplo de la Dirección de Metro que nos está tocando sufrir y muy especialmente de los responsables de la División de Operación, que ya están mostrando su valía día a día en lo que es la peor gestión de todas las divisiones de Metro de Madrid.

Madrid a 29 de mayo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical