SOLIDARIDAD OBRERA ABRE UNA CUENTA PARA ALIMENTOS Y PRODUCTOS DE HIGIENE PARA TRABAJADORES EN PARO.

El coronavirus sigue haciendo estragos en la sociedad española. Y el impacto de clase de la pandemia es cada vez más evidente. Mientras se disciplina rotundamente a las clases populares, con un estado policial nunca visto, y se mantiene el pulso económico más allá de lo estratégico, pese a los llamamientos desesperados reclamando el cierre de las actividades no esenciales de una buena parte de la comunidad científica, el conflicto de clase se muestra de forma desnuda y perentoria en la mayor parte de los hogares.

La clase trabajadora está en el centro de la devastación de esta pandemia: viviendas insalubres, hacinamiento, recursos escasos, salarios de miseria, servicios públicos colapsados, precariedad laboral y vital que impone el trabajo en condiciones inseguras o envía de cabeza a la marginalidad.

Y no podemos olvidar que ya antes de la pandemia un sector importante de la clase trabajadora estaba en una situación de abierta emergencia humanitaria. Nos referimos a los desempleados, personas dependientes, trabajadores y trabajadoras informales (servicio doméstico, venta ambulante, tiempo parcial indeseado, pequeñas “ñapas”, trabajo sexual…), migrantes sin documentación y, también, no lo olvidemos, a todo ese sector creciente en las últimas décadas, gracias a las recurrentes reformas laborales, conformado por los llamados working poors (trabajadores que, pese a tener un empleo, no consiguen con su sueldo superar el umbral de la pobreza).

Ese sector ha sobrevivido las últimas décadas gracias a ayudas públicas siempre menguantes, al colchón familiar, cuando lo había, y a diversas iniciativas de solidaridad de los movimientos sociales y de otros organismos caritativos, como los Bancos de Alimentos o los Bancos de Tiempo presentes en muchas ciudades. Ese sector abiertamente marginalizado se está multiplicando exponencialmente en las últimas semanas, sin que tengamos siquiera instrumentos para saber en qué medida. Y la profundidad de su miseria se vuelve abisal en una sociedad que, pese a todo, sigue comercializando on line con todo tipo de cachivaches.

Un panorama que nos confirma Aurelio Villanueva, miembro de la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas y Canillejas, en Madrid: “la gente del distrito está reclamando que haya una ayuda especial, las familias no resisten más tiempo”.

En San Blas, la Plataforma está repartiendo paquetes de comida de urgencia en los domicilios de las familias más vulnerables y está presentando sus reivindicaciones ante la Junta Municipal. Junto a una Asociación de Vecinos del barrio, han organizado una campaña para ayudar a las personas vulnerables a hacer la compra, obtener medicinas o hacer otras salidas el exterior. Hay muchos ciudadanos que no están teniendo absolutamente ningún ingreso.

Irene Moreno, del Banco Obrero de Madrid, nos informa, por su parte, de que las despensas de esta organización, que tiene varios Bancos Obreros de alimentos en los barrios de Hortaleza, Usera y Tetuán, se están vaciando. Grupos de voluntarios de la organización están repartiendo comida en los domicilios de las familias más vulnerables. Por ejemplo, en casas de personas mayores o que tienen familiares a su cargo.

Cada día llegan pidiendo ayuda más familias en situaciones más extremas. Para tratar de canalizar la solidaridad proletaria, el Banco Obrero ha puesto en marcha una campaña de donaciones on line, mediante la que todos y todas podemos donar dinero desde nuestras casas para alimentos, productos para bebés, geles, champús, productos de higiene femenina y medicamentos. El dinero puede donarse mediante la siguiente página web: https://donorbox.org/donaciones-banco-obrero

Trabajadores y trabajadoras sin empleo, migrantes, subempleados y subempleadas, trabajadores pobres, mayores abandonados. Infraviviendas que impiden realizar cuarentena alguna a familias en la miseria. Niños y niñas alimentados con comida basura, gracias a que sus padres figuran en las “listas de pobres” de la autoridad, que manejan empleados precarios de grandes transnacionales.

Ante este panorama, no podemos permanecer pasivos. Tenemos que expresar la solidaridad que da nombre a nuestro sindicato. La Solidaridad Obrera. Es por ello que hemos puesto en marcha una campaña de recogida de dinero para la compra de alimentos, bienes perecederos, productos de higiene y medicamentos para la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas y Canillejas. Hemos empezado por recoger los 10 euros mensuales que, como burla, ha entregado el Metro de Madrid a sus trabajadores para que se compren mascarillas, guantes y gel hidroalcohólico. Pero queremos hacer un llamamiento al resto de trabajadores y trabajadoras que aún puedan aportar algo para hacer efectiva su solidaridad con las compañeras y compañeros que peor lo están pasando. Alimentación es salud. Solidaridad es acción.

El dinero puede ser ingresado en la siguiente cuenta bancaria, poniendo como concepto “Alimentos para Paradxs”.

                ES31 2038 1807 1060 0061 6942

Y, mientras tanto, no nos olvidamos de exigir una Renta Básica de Solidaridad, incondicional y suficiente, para todos los que sufren hoy las consecuencias del saqueo continuado en que consiste el capitalismo ya que, literalmente, les va la vida en ello. Lo que se opone a la enfermedad ahora, como ha sucedido siempre, no es la Alarma, sino la Justicia Social.

                Confederación Sindical Solidaridad Obrera.

7 de abril 2020 Día Internacional de la Salud y la Sanidad

PROTESTA DE BALCÓN

El día 7 de abril de 2020 es el Día Internacional de la Salud y la Sanidad. Este año hay pocas cosas que celebrar en medio del confinamiento que padecemos, excepto el trabajo, entrega, esfuerzo y dedicación de LXS TRABAJADORXS DE LA SANIDAD PÚBLICA.

Por eso os queremos proponer que este 7 de abril cuando a las 20 horas salgas a con un cartel que ponga LA PRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD MATA, DEROGACIÓN 15/97.*

CASmadrid.org abril de 2020.

*  La ley 15/97, de Nuevas Formas de Gestión, es la que permite la privatización de la sanidad y que, junto a los recortes, han conseguido deteriorar la SANIDAD PÚBLICA, quitándola recursos humanos, materiales y camas.

AVISO 33/2020 METROMADRID – LA DIRECCIÓN NO ANDA NI A EMPUJONES

Desde que se inició toda esta crisis del coronavirus, la Dirección de Metro nunca ha actuado con la celeridad necesaria para acometer las medidas eficientes para proteger a trabajadores y trabajadoras frente a esta pandemia, y siempre escondiéndose cobardemente “en sus mayores”, quienes no dan la cara.

Desde el principio, los sindicatos que componemos el Comité de Empresa, hemos ido haciéndole llegar a los responsables de Metro distintas propuestas, que en menor o más bien en mayor medida, han ido cayendo en saco roto. Todas las propuestas estaban claramente encaminadas a reducir al máximo la exposición de los trabajadores y trabajadoras al coronavirus, además de exigir las medidas higiénico-sanitarias necesarias para eliminar en lo posible las posibilidades de contagio.

El pasado jueves 2 de abril. a través de videoconferencia, y a pesar de nuestras diferencias, fuimos capaces todos los sindicatos de consensuar una propuesta unitaria, tanto para los colectivos de estaciones como de trenes, para exigir a la Dirección de Metro que diese pasos concretos hacia la protección de las trabajadoras y trabajadores.

En la reunión del día siguiente, viernes, entre los sindicatos y la Consejera Delegada y su séquito, los representantes de los trabajadores expusimos nuestro rechazo a la idea de la Dirección de eliminar algunas de las rotaciones mínimas en trenes, así como a su propuesta de jornadas de más de 9 horas para el personal de Estaciones.

Tras esto, presentamos todos los puntos de la propuesta que habíamos elaborado, tales como la circulación de trenes a intervalos definidos (7 u 8 minutos en hora punta y unos 15 minutos en horas valle), reducción del número de horas de conducción, propuesta que había elaborado Solidaridad Obrera y algún otro sindicato. Además, para el colectivo de Jefas y Jefes de Sector, se les propuso cubrir únicamente las estaciones cercanas a hospitales, las de correspondencias, las de intercambiadores de transporte y un tercio de las restantes, de modo que el personal asignado a una estación, pudiera cubrir las dos estaciones más cercanas si hubiese alguna incidencia que obligatoriamente requiriera su presencia, además de incluir que la jornada laboral para estas compañeras y compañeros fuera en tres turnos de 6 horas y 10 minutos cada uno.

Como de costumbre, la Dirección dijo tomar nota, lo que no sabemos si en el mismo cuaderno en el que suelen apuntar nuestras propuestas, o sea, su cuaderno de las cosas que les importan una p… mierda. Tras esto, nos anunciaron su medida estrella para el personal de estaciones, que no fue otra que anunciarnos que a partir del domingo día 5, iban a dejar sin cubrir 100 estaciones.

Pues bien, esta medida que podía ser muy interesante, al final la prostituyen por su mala organización, por su falta de empatía y porque cuanto más inútiles son los responsables, más alto llegan en el organigrama.

Hace tiempo que Solidaridad Obrera está convencida que esta Dirección es penosa, que siempre va con retraso y que además todo lo remata de un modo chapucero, creo que sus años en lo alto del organigrama debieran terminar cuanto antes, por el bien de Metro como servicio público y del conjunto de trabajadoras y trabajadores que lo mantenemos.

Madrid a 7 de abril de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 32/2020 METROMADRID – TELE-PLENO DEL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD – 3/4/2020 – 2º PARTE

La segunda parte se celebró el día 3 de abril por la tarde, ya que el día anterior solo dio tiempo a tratar los temas relacionados con la pandemia mundial, con continuos cortes, salidas de tono y respuestas parciales o nulas del “responsable” del Servicio de Prevención, evidentemente no fue un Pleno muy ágil. Pese a esto, Solidaridad Obrera trató de imponer a este órgano paritario y colegiado, la coherencia que debe tener, respetando las funciones del mismo, como si quisieron hacer algun@s representantes de la empresa.

El pasado 9 de marzo se accedió a la estación de Hospital de Henares, cerrada gracias a la denuncia de Solidaridad Obrera en junio de 2019, se accedió para solucionar una incidencia en el Cuarto de Comunicaciones ya cerrado anteriormente a la estación por riesgos de derrumbe. La empresa con toda su pachorra nos pregunta sobre el suceso, pues asegura que faltan detalles. Se informa de todo lo sucedido puesto que la empresa no ha reunido información alguna, y tras esto, el “responsable” asegura que la Sección de Comunicaciones actuó por su cuenta y riesgo sin consulta alguna a su Área, versión contraria a cómo se actuó por parte de la Sección que fue responsablemente y escalando la consulta. Es muy curioso que dos días después, el 11 de marzo, Prevención publicara un protocolo para acceder a dicha estación, por supuesto, sin informar a la Parte Social.

Solidaridad Obrera, pese a haber ganado la denuncia puesta ante la Inspección de Trabajo, ofreció la realización de un documento que permitiera a los Oficiales de Comunicaciones elegir el portaherramientas más adecuado, y así, evitar la realización de una evaluación ergonómica con una conclusión evidente antes de empezar. La empresa, o más bien, el “responsable”, con tono altanero, alegó que ya no era hora de acuerdos, una vez denunciado, que se haría la evaluación y que gane el mejor. Así sea.

Tras la solicitud de varios afiliados, se solicitó el estudio y puesta a disposición de EPIs y otros complementos sin contenido animal de ningún tipo (vegano). El “responsable”, lejos de revisar la documentación enviada (botas y zapatos sintéticos de protección S3, como las actuales) y el escrito que fundamentaba esta solicitud en la necesidad de respetar diferentes creencias, se burló comparándolo con pedir guantes rosas. Luego se quejan de las denuncias, no entienden otro lenguaje.

Volvimos a solicitar, otra vez más, la paralización de la entrega de la Tablet en la AMI, puesto que ni se han evaluado los riesgos del equipo, ni de la manera de portarlo, ni de las interacciones con otros riesgos. Aquí la empresa ya perdió totalmente el norte, olvidando sus obligaciones, convirtiéndolas en derechos, para así tratar de que los Delegad@s de Prevención hiciéramos su trabajo, negándose a evaluar. Al final, como siempre, dieron una respuesta ambigua para bloquear nuestra acción, y comportándose una vez más como el perro del hortelano.

Quizás alguien eche de menos todos los puntos relacionados con el amianto, una constante que nos perseguirá durante años, pero no es un accidente, que nadie se equivoque. En primer lugar, todos los puntos relacionados con este crimen patronal, enviados por Solidaridad Obrera, fueron suprimidos de un manotazo, tras el alegato argumentado y la imprescindible amenaza de denuncia, fueron puestos de nuevo, pero con trampa, al final de todos los asuntos como “varios”. No contentos con esto, durante la celebración del Pleno y una vez alcanzados estos puntos, nos indica el “responsable” que estos temas no se tratarán, al igual que todos los escritos recibidos en el Comité de Seguridad y Salud. Nos “ofrecen” reunirnos en quince o veinte días para poder acabar el Pleno y tratar los temas del amianto. Esta vez sí, toda la Parte Social mostró su malestar con estos chanchullos y la empresa se comprometió a convocarnos en esta semana. Para más asombro los trabajos de desamiantado siguen adelante y se consideran esenciales, como preguntamos explícitamente. Algo que nos sorprende mucho ya que estamos indefensos en los diferentes estamentos de las Inspecciones de Trabajo Regional y Nacional al estar tratando solo asuntos referentes al COVID-19.

Menos de 24h antes del Pleno, nos fue enviado un protocolo para realizar test de coronavirus, en dicho protocolo se debía romper la cuarentena para asistir a clínica para hacerse el test. Pese a que nuestras alegaciones fueron enviadas antes del Pleno, no parecieron habérselas leído. Tras repetirles, esta vez oralmente, el riesgo absurdo para trabajadores, familia y ciudadanía en general, la empresa nos consultó sobre hacérselo a aquellos dados de alta por la Seguridad Social sin test alguno. Se les recordó que ese era el único supuesto no solo aceptable, sino exigible, para realizar los test, que ya había sido dicho en las alegaciones previas.

No contenta con todo lo sucedido, la empresa, con el “responsable” a la cabeza, intentó fracturar, en varias ocasiones, la unión sindical en materia preventivo-laboral, que se mantuvo firme ante los ataques y salió reforzada.

No solo les importa poco la prevención, torpedean a cualquier persona o sindicato que quiera llevarla a cabo, algo de por si inaceptable, pero en los tiempos que vivimos es negligente. Desde estas líneas exigimos el cese inmediato del “responsable” del Servicio de Prevención.

Madrid a 7 de abril de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 31/2020 METROMADRID – TELE-PLENO DEL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD – 2/4/2020 – 1º PARTE

El primer Pleno del Comité de Seguridad y Salud virtual se celebró el día 2 de abril, y se continuó el día 3, tras un total de 10 horas y sin finalizarse, debido al formato, pese a las quejas transmitidas por Solidaridad Obrera, dado que lo coherente es reunirse con las medidas preventivas implantadas al resto de compañeros y compañeras, que SI prestan servicio en la Red. Será porque esta empresa hace lo mismo que el resto de organismos, ya me cuido yo, y a ti, que te den p… Lástima que solo este sindicato exigiera la realización presencial del máximo foro de la Prevención y la Salud en Metro de Madrid S.A.

El primer tema tratado fue la Evaluación de Riesgos, ridícula, chapucera, ilegal y, ya para rematar, sin firma alguna, desarrollada por un Área, la de Prevención, que ni siquiera tiene un responsable a la cabeza desde que el último, investigado por amianto, se jubiló. Esta evaluación, solicitada en enero, se ha realizado a bulto, asegurando que los trabajadores de Metro pueden guardar la distancia de 2 metros, que solo se usarán EPIs cuando estemos ante un caso sintomático, pese a no disponer de termómetro, ni conocimientos médicos, asegurando que solo existe riesgo en el contagio estrecho, habiéndose demostrado que no es así y, por supuesto, a espaldas de cualquier sindicato. Pese a que dicho documento fue alegado en menos de 24h, la empresa en su línea, ni contestó, ni lo tomó en cuenta, eso sí, creyéndonos imbéciles u otra manera más de hacerse los graciosos, nos solicitan durante la reunión que les informemos de las alegaciones verbalmente. Se les recordó la linde marcada por los últimos que decidieron reírse de los trabajadores de Metro de Madrid y de su Prevención de Riesgos.

Se informó de la gran cantidad de desplazamientos absurdos en el Área de Gestión Operativa, con agentes que acuden a sus puestos para luego ser enviados a casa, la empresa aseguró, como siempre, estar haciendo lo posible. En este punto se incluyeron también los desplazamientos entre líneas, muy habituales también, demostrando una vez más que esta compañía funciona mal y por inercia, siendo ajena a la realidad.

La desinfección de trenes fue otro gran tema, pese a que, según palabras de Metro de Madrid, se estaban limpiando los trenes desde el día 8 de marzo, nos confiesan que eso apenas alcanzaba para las cabinas, paseando trenes enteros sin desinfección alguna como marcaba la ley.

La desinfección de las furgonetas, y las acciones que se están llevando a cabo fue gracias a una denuncia de Solidaridad Obrera por la que la Inspección de Trabajo resolvió las pautas a seguir, dotar de kit de limpieza, además de la necesidad de ser desinfectadas de manera profesional y regular.

Hablando de los equipos comunes, como teléfonos, tablet, teclados, walkies, pinzas, herramientas, furgonetas, etc. nos indican que algunos equipos se han estropeado por las limpiezas y que los trabajadores los limpian demasiado, Solidaridad Obrera recomienda limpiar tanto como haga falta hasta sentirnos seguros.

Se les volvió a solicitar la retirada inmediata del producto SANICENTRO, puesto que solo es válido para hongos y bacterias, y da una falsa sensación de seguridad. SANYTOL si es un virucida que ha demostrado su eficacia frente a la familia coronavirus. Este hecho, de gran gravedad fue obviado por el Área de Prevención, asegurando que ese producto desinfecta, no virus, pero desinfecta y que es mejor que nada. Por un oído les entró, y allí se perdió para siempre.

Sobre los informes “recetados” a multitud de agentes de oficio, la empresa mira para otro lado, asegurando que “solo se pide información”, en vez de reconocer las presiones, contrarias a la salud de los trabajadores, al no disponer de las suficientes medidas para realizar los trabajos con seguridad. Es evidente que una vez que un trabajador o trabajadora debe negarse a trabajar en protección de su salud, es la empresa la que ha incumplido su responsabilidad de protegerlo. El representante de la dirección argumento que, es lógico que el trabajador paralice el trabajo porque sabe que debe cumplir con las normas, dando a entender que el autor del informe y las presiones desconoce el trabajo que se hace. Ante la petición de solicitar un informe a un destacado latiguero de la Sección Multifuncional, la empresa prohibió la votación para el acuerdo de pedir informe a este, otra ilegalidad más, otro rodillo que nos pasan, y otra vez solo Solidaridad Obrera protesta.

A la fundamental, y ya antigua, exigencia de definir trabajos esenciales por el coronavirus, se concretó solicitando un catálogo de equipos esenciales y tareas necesarias, para así poder dimensionar la plantilla al mínimo, no como ahora que no sabemos aún el criterio. Se hacen los sorprendidos, asegurando que ya paralizado escaleras mecánicas con esta intención, cuando la realidad es que o no se han podido realizar las revisiones y deben ser paradas, al no acceder a trabajar sin condiciones de seguridad.

Mentiras, chiquilladas, tergiversaciones, juegos de palabras, omisiones intencionadas y desconocimiento profundo, tanto de Metro como de prevención laboral, así finalizó esta primera parte.

Madrid a 7 de abril de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical