CORONAVIRUS: ¿INCOMPETENCIA o IGNORANCIA? – CASMADRID

Estoy descansando al lado de un rio. De repente oigo un grito de auxilio, alguien se ahoga, me tiro al agua, nado, lo rescato, le hago el boca a boca. Al rato oigo otro grito, de nuevo me tiro al rio y lo rescato. Uno tras otro, así toda la tarde. El problema es que no tengo tiempo de subir rio arriba para ver quien está empujando a estas personas al agua. Irving Kenneth Zola.

Pero se han cometido muchos y graves errores:

– Se dio por supuesto que la propagación de la epidemia en China, no tenía por qué seguir el mismo comportamiento en nuestro país.

– Habiendo traspasado la epidemia las fronteras de China, y con un país próximo afectado, no nos planteamos un escenario similar. No organizamos los recursos materiales y humanos. No vimos las necesidades posibles ni fuimos organizando los circuitos de compra. Porque si no tienes material para la fase de inicio, inevitablemente la situación va a empeorar. No hemos sabido observar ni aprende de los errores y logros de la experiencia de otros.

– Se tendrían que haber hecho muchas, muchísimas más pruebas desde el inicio. Para dimensionar, detectar los positivos y aislarlos a ellos y a sus contactos de manera adecuada.

-Se ha hecho la promoción de las medidas de higiene, sin embargo no hay material de protección en los centros sanitarios… Nunca se debieron facilitar aglomeraciones cuando se estaba “valorando la posibilidad de subir el nivel de las medidas para pasar de una fase de contención a una de mitigación”. Ningún tipo de aglomeración. Y se tardó en aplicar el distanciamiento social.

– No se ha aplicado el principio de precaución. Cuando las medidas de protección de la salud pública se toman en plena crisis, ya no es precaución ni prevención. Es necesidad y urgencia.

– Ha fallado lo fundamental en el control de epidemias, la preparación y la respuesta rápida para lo que podía venir. Esta tragedia, ha puesto de manifiesto “que aquella sanidad que era una de las mejores del mundo”, ha transmutado en un caos, gracias a la privatización y los recortes materiales y humanos de los últimos 15 años.

También ha puesto en evidencia la fragilidad de nuestra organización, la red de incompetencia que sostiene los organigramas con cargos y puestos políticos, en los que los designados a dedo han llegado a su nivel máximo de incapacidad. Cuando se da una circunstancia excepcional como es esta, salen a flote las taras y a pesar de la buena intención y el trabajo duro de los que están en primera fila, las decisiones llegan tarde, confusas, descoordinadas y por tanto, resultan ineficaces.

En lugar de aplicar la política de cortafuegos que requiere una epidemia, vamos por detrás, apagando los incendios que nos consumen los recursos y nos limitan las intervenciones de control y cerco para evitar nuevos contagios…

Los sistemas de registro son poco útiles o inexistentes, con cambios continuos de criterio que muestran la falta de criterio unificado y de trabajo organizado y conjunto. Los niveles asistenciales no están coordinados, no hay comunicación, no hay información, y cada uno se articula en un “salvase quien pueda”, en el que los únicos que tienen asegurados test con prontitud son los políticos, los ricos, la corona y sus allegados. Los criterios para realización de test son cada vez más restrictivos. Siguen sin usarse prioritariamente para los que están en primera línea y los más débiles: sanitarios y ancianos.

Y nos venden y comparan la construcción de hospitales en China, dotados de recursos humanos y materiales, con el hospital de guerra del IFEMA. Allí donde decenas de sanitarios esperan hacinados, facilitando el contagio, para poder luchar contra el Covid-19 y contra la descoordinación e inoperancia de los “organizadores”.

La situación es crítica y en estas circunstancias no nos queda otra que soportar, pelear y resistir. Pero vamos a pagar un precio terrible, y no debe “caer en saco roto” el que todo se haya hecho tan mal, sea a nivel estatal o autonómico. Saldremos y no será por la dirección de los de arriba, sino por el trabajo, el sudor y las lágrimas de dolor e impotencia de las de abajo.

Cuando esto acabe, todos a la calle para una movilización continuada y contundente. Hay responsables.

¡¡ NUNCA MÁS MUERTOS EVITABLES !!

La privatización mata. Derogación de la Ley 15/97 y rescate de todo lo privatizado.  Por una industria sanitaria pública.  Nacionalización de la sanidad privada.  Sanidad para todos. CAS, Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad, 30-03-2020

SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO

Desde la Coordinadora de Metros del mundo queremos expresar nuestro compromiso y solidaridad en estos momentos críticos que nos toca vivir producto de la pandemia del COVID19. Como trabajadores y trabajadoras seremos consecuentes hasta el último momento con nuestro compromiso al servicio de la sociedad en su conjunto, en el país que nos encuentre. Pero no estamos ajenos al nuevo escenario político general. A las claras se ve en nuestros países el fracaso del neoliberalismo que deja todo en manos del mercado y el capital, que no dudó en privatizar la salud, la educación y la vida de los trabajadores y trabajadoras.

Podemos ver hoy como son los sistemas públicos, el bien de todos y de todas, quienes garantizan la salud y la vida de todos los ciudadanos golpeados por esta pandemia. Sabemos de luchas, sabemos del carácter colectivo de cada una de ellas y esta vez no será la excepción, nuestra historia nos impulsa a puestos de vanguardia y ahí estaremos.

También nosotros pondremos de nuestra parte lo mejor que sabemos hacer, mover nuestras ciudades, para que aquellos que nos cuidan, nos alimentan y mantienen nuestro entorno saludable (médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, administrativos y administrativas del sistema sanitario, trabajadores y trabajadoras de limpieza y alimentación, etc…) a quienes si consideramos héroes por su trabajo esencial garantizando nuestras necesidades básicas. Todos y todas aquellas que se juegan la vida ante un virus que no conoce fronteras y ataca a todos y a todas sin piedad.

Los trabajadores y trabajadoras de los Metros del mundo no somos héroes, tan solo somos trabajadoras y trabajadores con conciencia de clase, creemos que en nuestro ADN Metroviarios viene marcado el servicio al pueblo, más allá de los Gobiernos o Estados, y que en estos momentos tan graves solo tiene una forma de demostrar su solidaridad, la ternura entre los pueblos, a través de su trabajo diario con seriedad, firmeza y determinación de estar haciéndolo. No hay soluciones mágicas, solo el pueblo salva al pueblo y los trabajadores y trabajadoras de los Metros firmantes tan solo nos debemos a ese pueblo.

La clase obrera seguirá siendo el centro de la unidad y el motor de los cambios revolucionarios

AVISO 27/2020 METROMADRID – LLENEMOS DE ORGULLO LOS 10 EUROS DE LA VERGÜENZA

Como todos los trabajadores y trabajadoras sabéis, la Dirección de Metro, ante su falta de previsión y responsabilidad, decidieron coger al vuelo un comentario/propuesta de un delegado sindical del SCMM, que tuvo la feliz idea de comentar que el día anterior, había visto un palé completo de gel desinfectante de manos en un supermercado conocido.

Así y de un modo unilateral, la Dirección del Metro, decidió añadir en nuestras nóminas del mes de abril la cantidad de 10 euros, para que cada trabajador hiciera el trabajo que esta Dirección de Metro no había hecho y que es de su exclusiva responsabilidad, comprarse cada uno nuestro propio gel desinfectante, incurriendo una vez más en dejación de funciones y no sabemos si en malversación de dinero público.

Pues bien, ante la multitud de voces de compañeras y compañeros de Metro de utilizar esos 10 euros en alguna noble causa social, desde Solidaridad Obrera, queremos retomar una campaña que mantuvimos viva durante un año y que no es otra que ayudar ahora, más que nunca a los trabajadores y trabajadoras que menos tienen, que tienen tan poco, que no tienen ni empleo.

Desde hace ya tiempo, venimos colaborando con la Asociación de Parados de San Blas y nos han hecho llegar, que la situación se ha recrudecido en estos días, aumentando aún más el número de compañeras y compañeros que necesitan de nuestra solidaridad.

Para ello, pedimos a todos los trabajadores y trabajadoras de Metro de Madrid, que esos a 10 euros de la vergüenza, les demos el orgullo de la solidaridad, el orgullo de solo la clase obrera salva a la clase obrera y a través de los compañeros de Solidaridad Obrera hacerles llegar a estos trabajadores y trabajadoras que están en una más que difícil situación, la solidaridad de todos y todas nosotras.

Para ello y ante la dificultad de pasar por los puestos de trabajo a recoger vuestras aportaciones, que podrán ser de cantidades superiores, podéis hacer trasferencias al siguiente número de cuenta, poniendo en el concepto “euros de la vergüenza”.

ES31 2038 1807 1060 0061 6942

CAMPAÑA RENTA 2019

A partir del próximo 1 de abril, se inicia la nueva campaña de Declaración de la Renta y como en años anteriores, desde la sección sindical de Solidaridad Obrera nos ponemos a vuestra disposición para realizar la declaración de todos aquellos afiliados que así lo solicitéis. Para ello y debido a la situación que vivimos en estos momentos, hemos habilitado una dirección de correo electrónico, donde podáis pedir cita telefónica, que será el medio más seguro para realizarla, además de poder enviar a esta dirección de correo los papeles que fueran necesarios para confeccionar dicha Declaración de la Renta. La dirección de e-mail donde pedir cita y enviar documentos es:

solimetromadridrenta@gmail.com

Madrid a 27 de marzo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

La sanidad del futuro ya está aquí – CASMADRID

Cuando en 2005 Esperanza Aguirre nos anunció a bombo y platillo  la puesta en marcha de “la sanidad del futuro”, algunos, los menos, nos echamos a temblar, pero nos movilizamos (ver video[1]). Hoy 15 años después, el sistema sanitario madrileño, desbordado por la pandemia, muestra su cara más cruel:

  • Con la Dirección General de Salud Pública, desmontada desde 2008[2], el SERMAS no estaba preparado ni para prever, ni para encarar cualquier problema epidémico que provocase un incremento rápido de las necesidades asistenciales de  la población.
  • Los hospitales públicos tras años de recortes y gestionados solo en términos de eficiencia, han sufrido la eliminación de casi 3000 camas y la reducción de miles de sus trabajadores mientras la población aumentaba un 6 %.  El colapso en una situación como la actual era previsible. Y mientras, plantas enteras, con camas cerradas en los hospitales semiprivatizados.
  • La apertura del “hospital de guerra” en el IFEMA, necesaria para intentar atender a los enfermos, jamás debe de realizarse a costa de la reducción de personal de los centros de salud y el SUMMA, que puede suponer la paralización del primer nivel asistencial.
  • Posibles negligencias por parte de las gerencias de algunos hospitales, que con el estado de alarma en curso, y viendo lo que sucedía en otros centros, no quisieron parar la actividad ordinaria, lo que ha hecho que la separación de pacientes confirmados se haya dificultado y todos, personal y pacientes, hayan quedado expuestos masivamente. 
  • En las unidades de cuidados críticos se han duplicado  las camas, pero siguen siendo insuficientes, y siguen faltando medios, por lo que hay que tomar las difíciles decisiones de a quien intentar salvar y a quien no
  • Los laboratorios públicos, algunos cerrados  y desmontados en 2009[3], para abrir el laboratorio central privado[4], también han sido afectados. Muchos de ellos han tenido dificultades para procesar las pruebas necesarias para la confirmación de los casos sospechosos.
  • La atención primaria, ninguneada frente al hospitalcentrismo imperante, está siendo desmontada y utilizada como personal de reserva para el hospital del IFEMA, impidiendo que realice su tarea, básica, de control, vigilancia y seguimiento, al no disponer del material para realizar tomas de muestras y poder identificar a los positivos para poder aislarlos, algo básico si lo que se pretende es frenar la pandemia y evitar la saturación de las urgencias hospitalarias.  La experiencia internacional aconseja no desmontar el primer nivel, sino potenciarlo. Construir hospitales si, prevenir con los aun sanos, también.
  • Estructuras directivas, totalmente inútiles, rayando en la negligencia, muchas de ellas solo preocupadas en que los trabajadores asuman la asistencia sin las condiciones básicas, en contra del criterio de la propia Inspección de Trabajo, amenazando, cesando o expedientando a quien cuestione sus órdenes.
  • Profesionales jugándose la vida,  la salud propia, la de sus familias y la de los enfermos no infectados, hasta el punto de alcanzar niveles de contagio del 13,6 % a día de hoy, muy superiores a los de Italia (8%) o China (4%), con lo que se convierten en una bomba biológica retardada. Las imágenes de cirujanos operando envueltos en EPIs artesanales hechos con bolsas de basura son elocuentes. Otros, salen  llorando de sus turnos, incapaces de salvar vidas.
  • Residencias de ancianos y centros sociosanitarios, una de las vergüenzas ocultas de nuestra sociedad,  en las que tiene que ser el ejército el que descubra ancianos muertos y abandonados a su suerte. Desde hace 3 décadas existen informes que denunciaban la situación, informes que duermen en algún cajón.
  • Este coctel explosivo ha generado unas listas de espera vergonzosas  contra las que también nos movilizamos, mientras gran parte de la población miraba para otro lado[5]. Listas que se dispararán brutalmente cuando acabe esta crisis.
  • Ante esto, los propietarios[6] de los hospitales “semiprivatizados” (14), se frotan las manos, porque según los contratos firmados por 30 años con dichas empresas, el aumento de la capacidad y utilización, implica el incremento del canon económico que les pagamos. Mientras, Esperanza Aguirre, felizmente recuperada tras un ingreso y recuperación exprés, como no, en un centro privado ¿sonreirá satisfecha?

Mientras mueren nuestros amigos y familiares, y nos exigís que asumamos riesgos sin protección, surgen por barrios y pueblos de todo el estado organizaciones de base de apoyo mutuo, para fabricar material de protección, para apoyar a los más débiles, demostrando que la organización del pueblo puede sustituir la ineptitud del Estado.

CAS 25 marzo 2020


[1] https://www.youtube.com/watch?v=5ZF7R-Ch52Y

[2] https://www.madrimasd.org/blogs/salud_publica/2008/04/09/88689

[3]  http://www.casmadrid.org/primera/index.php?idsecc=comunicados&id=53&limit=&titulo=COMUNICADOS

[4] http://www.casmadrid.org/index.php/noticias/568-2016-11-29-madrid-como-era-de-esperar-prorrogan-la-privatizacion-del-laboratorio-central

[5] http://www.casmadrid.org/index.php/campanas/27-campanas/944-jornada-de-lucha-estatal-contra-las-listas-de-espera-enero-2018

[6] Fondos de capital riesgo, constructoras, bancos

TODOS LOS RECURSOS PARA LA SALUD PÚBLICA. TODOS LOS RECURSOS PARA EL COMÚN.

La pandemia de coronavirus está exponiendo con crudeza las estructuras fundamentales de la sociedad de clases. Pese a la declaración del Estado de Alarma por el gobierno, actividades no estratégicas como el telemarketing siguen funcionando, incluso después de que las organizaciones sindicales combativas hayamos denunciado ante la inspección de trabajo y que estos organismos hayan actuado para obligar a estas empresas a dotar de medios de protección a los trabajadores y trabajadoras, o decrete la paralización de actividades por riesgo grave e inminente, como en Konecta, la principal plataforma del ramo.
Las clases populares, la clase obrera, siguen siendo las principales damnificadas por esta crisis. Los trabajadores y trabajadoras que aún tienen empleo están trabajando sin las condiciones mínimas de seguridad, exponiéndose a un riesgo intolerable. Miles de personas han sido sometidas a ERTEs fulminantes y van a pasar a cobrar una parte insuficiente de su sueldo anterior, ya más que insuficiente. Las condiciones de habitabilidad de las viviendas de los barrios obreros dejan mucho que desear, abundando las infraviviendas insalubres, en las que se hacinan personas vulnerables, mayores o trabajadores y trabajadoras que han sido expulsados al desempleo. En la Sanidad pública, en la primera línea de combate contra el virus, el personal sanitario está siendo sometido a una sobrecarga diabólica, con una evidente falta de recursos en el contexto de la creciente degradación de la sanidad pública implementada desde la aprobación de la Ley 15/97, que permitió iniciar el proceso privatizador. Además, colectivos vinculados al sindicalismo sanitario denuncian ante la fiscalía que los trabajadores y trabajadoras son obligados a seguir trabajando en los hospitales aún teniendo síntomas leves de la enfermedad.
La situación es simplemente intolerable. Haremos bien en recordar que este el resultado de décadas de proceso de desmantelamiento de los servicios públicos, de eliminación de camas en los hospitales y de despidos de trabajadores de la sanidad, de flexibilización del trabajo y de reformas laborales, de aumento de la temporalidad en el empleo (también en el sanitario), de burbujas inmobiliarias que han convertido el derecho constitucional a la vivienda en letra muerta para las clases populares, de apertura de mercados para los fondos buitre internacionales y las grandes transnacionales, de ataques a la soberanía  nacional y de construcción de una Europa de los mercaderes y no de los pueblos.
En estos momentos de crisis, en este contexto de lucha total contra el virus, las organizaciones del Bloque Combativo y de Clase reclamamos la inmediata puesta en común de todos los recursos nacionales para combatir la pandemia. La inmediata nacionalización, bajo mecanismos de control obrero y ciudadano, de todos los activos (fábricas, capitales, viviendas, maquinaria, etc) imprescindibles para la fabricación de mascarillas, guantes, líquidos desinfectantes, respiradores, y todo lo que pueda ser necesario para que los trabajadores y trabajadoras del sector sanitario, y todos los demás integrantes de las clases populares, la clase obrera, y fundamentalmente las personas especialmente vulnerables al virus,  tengan garantías de sobrevivir ante esta pandemia.
LAS VIDAS DEL TRABAJO IMPORTAN. TODOS LOS RECURSOS PARA LA SALUD PÚBLICA.

Reiteramos, también, nuestras reivindicaciones inmediatas, ya expresadas en nuestro anterior comunicado:

  1. En el ámbito sanitario:
  • Obtención de la financiación necesaria, mediante la emisión de deuda u otros mecanismos, para hacer las inversiones necesarias y urgentes en la sanidad pública, incorporación real de la sanidad privada a la red pública y planificación centralizada de ambas.
  • Contratación del personal necesario para abrir de forma inmediata todas las camas cerradas desde 2010 y facilitar el pleno funcionamiento de los centros sanitarios de atención primaria y especializada las 24 horas.
  1. Poner urgentemente a disposición de todas las personas que lo necesiten los alimentos suficientes y productos higiénicos para garantizar una alimentación y desinfección adecuadas, empezando por los niños y niñas que se han quedado sin comedor escolar.
  2. Garantizar por parte del Estado permisos adicionales retribuidos y plena seguridad laboral a trabajadoras y trabajadores enfermos, que deban dejar de trabajar por medidas profilácticas o que deban atender a niños o adultos dependientes. Paralización retribuida de las actividades en las actividades productivas no esenciales.
  3. Paralización de los despidos y, para los ya producidos, derecho inmediato a percibir la prestación por desempleo y a que la que ahora se cobre no se entienda consumida tras la crisis sanitaria, volviendo a poner el “contador a cero”. Prohibición de EREs y ERTEs en grandes empresas durante el tiempo de vigencia del Estado de Alarma.
    Exigir que las empresas, en caso de ERTEs, complementen al 100% a los trabajadores y trabajadoras que pasan a percibir un 70% de sus salarios ya precarios en concepto de desempleo.
    Pleno respeto a las medidas de prevención de riesgos laborales y a las indicaciones de la comunidad sanitaria, asociadas a la actual pandemia, en los centros de trabajo, y encarcelamiento inmediato de los responsables de su incumplimiento tras la exigencia realizada por las organizaciones sindicales.
  4. Prohibición y persecución de prácticas laborales abusivas, como el consumo obligatorio de permisos vacacionales.
  5. Moratoria total del pago de hipotecas y alquileres. Detención de todos los desahucios por impago de hipoteca o de alquiler e incautación a los bancos de las viviendas necesarias para asegurar a todas las personas ese derecho, por razones de emergencia de Salud Pública. Porque, ¿cómo se ejecutan las medidas profilácticas cuando no se tiene casa?
  6. Anular todo corte de luz, de gas o de agua por impago.
  7. Renta básica de solidaridad suficiente para todas las personas en situación de necesidad y vulnerabilidad. 23 de marzo de 2020. Bloque Combativo y de Clase.

CAS Madrid: ‘Nos han dejado solos’

Coordinadora Antiprivatizacion de la Sanidad – Madrid

Señores políticos, las medidas cosméticas no sirven. Los aplausos solo son ruido, y sirven para distraer la atención de los gravísimos problemas que tiene el sistema sanitario

La crisis del covid19 ha permitido descubrir en manos de quienes estamos. Por si alguien no lo hubiera visto aún. La Administración Sanitaria carente de planificación, hace aguas por todas las partes. Y de nuevo los paganos son los trabajadores sanitarios y la población. Queremos denunciar:

1.-Absoluta falta de previsión en la compra de sistemas de protección (epis, mascarillas, batas, calzas, gafas, pantallas faciales…) ante un virus que se podría transmitir por vía aérea. Incluso los servicios de cuidados críticos se están encontrado en muchas ocasiones sin material. Y el existente, es de inferior calidad al de muchos países. 

2- Modificaciones continuas, incluso varias veces al día, de las recomendaciones en materia de prevención y de los protocolos de actuación, lo que hace prácticamente imposible seguirlos. 

3.- Caos en la salud laboral: citas eternas para conseguir que se nos hagan los test a los trabajadores sospechosos o incluso con síntomas. Los equipos volantes para la realización de pruebas están absolutamente desbordados. Sus teléfonos no contestan y los buzones están llenos. Criterios cambiantes para solicitarlas y lentitud en avisar con los resultados, lo que implica que nos reincorporemos más tarde al trabajo si somos negativos. 

4.- Intereses economicistas por encima de la situación de emergencia. En diferentes hospitales de Madrid los gerentes han dado más importancia a mantener la “normalidad estética” en la asistencia sanitaria. Más preocupados en no afectar a las listas de espera quirúrgicas o de consultas, que a prepararse para la debacle que se avecinaba. Parece que lo importante para los gestores es lograr sus “objetivos”, y sus jugosos incentivos a fin de año. Los gestores y mandos intermedios han conformado en estos años una estructura sobredimensionada y absolutamente ineficaz, mientras las plantillas han sido reducidas drásticamente. ¡¡Moved el culo, dejad los despachos y dar ejemplo, poneros en primera línea para echar una mano!!. 

Incongruencia rayando en la chapuza más burda al utilizar hoteles, que nos pasarán luego la factura, es decir, más negocio para la privada, mientras existen plantas enteras cerradas en hospitales. 

5.- Escaso número de camas de UCI y de hospitalización, fruto del proceso de privatización y recortes ejecutado a partir de 2005, mediante la Ley 15/97 (aprobada por PSOE, PP, CiU, PNV y CC). Así como inexistente planificación sanitaria, lo que explica la elevada mortalidad de España, especialmente en Madrid, en contraste con la baja mortalidad de países como Alemania. Este es el único país europeo que cumple con las recomendaciones de la O.M.S., de no menos de 800 camas cada 100.000 habitantes. Madrid dispondría de 277,09 camas por cada 100.000 habitantes. En lo que respecta a cuidados intensivos, España tiene 9,7 camas de hospital por 100.000 habitantes, frente a 29,2 de Alemania.

Salas de urgencias en las que no es posible la separación entre pacientes sospechosos y pacientes con otras patologías, falta de respiradores, supresión de cirugías absolutamente necesarias, etc.

6.- Abandono ¿programado? de quienes más riesgo tienen, de los más vulnerables, como es el caso de las residencias de ancianos, abandonadas a su suerte, lo que raya en la negligencia más absoluta. Parecería que es una estrategia para solucionar por la vía expeditiva el problema de las pensiones. A estas alturas, aun no se han intervenido por el Ministerio de Sanidad las residencias de ancianos. 

Como reflexión final, como trabajadores y usuarios de la sanidad, entendemos que somos parte del engranaje de una máquina que funcionará hasta la destrucción de todo lo que conocemos. Si no salimos de esta, ” hay gente de sobra ” para sustituirnos. Además de una “nueva oportunidad para nuevos negocios”. Si salimos fabricando vacunas, antivirales, nuevos métodos de control social (como los controles masivos telemáticos de geolocalización en China), pues tanto mejor. Les damos igual, somos parte de la maquinaria prescindible del sistema. Y lo peor es que estamos obligados a ser inconsecuentes y salvar la maquinaria si queremos seguir vivos.

Señores políticos, gestores sanitarios, sindicatos oficiales, inspección de trabajo……las medidas cosméticas no sirven. Los aplausos solo son ruido, solo sirven para distraer la atención de los gravísimos problemas que tiene el sistema sanitario en este momento. Nos habéis dejado solos. A los trabajadores sanitarios y a los más vulnerables: ancianos, “sin papeles”, internos de psiquiátricos, presos….y lo que es peor, sin medios para atenderlos, porque vuestros intereses son otros. 

CAS (info@casmadrid.org) 19 de marzo de 2020

CONTRA EL CORONAVIRUS Y CONTRA EL RESTO DE PARÁSITOS

El coronavirus está dejando una situación desoladora.

Las noticias sobre ERTES, EREs, despidos encubiertos, exposición al virus en los centros de trabajo, así como las consecuencias de las privatizaciones y desmantelamientos de los servicios públicos, se han disparado.

Pero más allá de las especulaciones sobre el COVID-19, lo que no cabe duda es que este acontecimiento ha acelerado la crisis económica a nivel mundial que a inicios de año empezaba a mostrar sus patas.

El virus ha sido muy oportuno a la hora de paralizarnos y ganar tiempo con tal de paliar su crisis a través de la incorporación de peores condiciones sociolaborales.

El problema es tan grave, que el cierre de empresas se ha ido extendiendo como la pólvora por todos los lugares del país. La precariedad instaurada desde hace décadas ha facilitado los despidos con un coste bajísimo para los empresarios, con promesas vacías de reincorporación y con artimañas tan rastreras como las de acusar a las plantillas de absentismo laboral, cuando días antes les recomendaban quedarse en su casa. Cabe señalar que gran parte de estas medidas se han hecho con la complicidad de los sindicatos mayoritarios, demostrando una vez más su servidumbre hacia la patronal y al gobierno.

La pérdida del empleo en estas condiciones supone la desaparición de todo ingreso para personas y familias, que apenas lograban sobrevivir. Han creado el caldo de cultivo idóneo para que dentro de poco tiempo los barrios obreros sean presas de la desesperación, la angustia y la desolación.

Mientras, se declara un Estado de Alarma que hace caso omiso al aseguramiento de las condiciones de vida de la población y escarba aún más en medidas represivas futuras. El Real Decreto, sus matizaciones, así como la comparecencia de Pedro Sánchez  en el Congreso, el 18 de marzo, no nombra en ningún momento la reversión de la privatización, el cierre del grifo a la privada o el incremento de recursos y personal sanitario mermados durante estas dos décadas, tampoco se toman con decisión más medidas sociales y laborales urgentes e imprescindibles que detengan la sangría de despidos efectuados y aseguren una moratoria, no sólo en las hipotecas, sino en los alquileres y servicios esenciales, como la luz, el agua, el gas, …. Se tiene que restringir aún más el desplazamiento y eso va a repercutir en las trabajadoras que aún siguen, incomprensiblemente, obligadas a ir, como en la construcción.

Otra cuestión a tratar es el pago de la deuda pública. En un Estado de Alarma, este Gobierno podría romper con el techo de déficit, pero están más obcecados en cumplir con las exigencias de la Unión Europea que en echar una mano a la ciudadanía. Exigimos que se active el artículo 11.3 de la Ley Orgánica 2/2012, de Estabilidad Presupuestaria, que precisamente permite al Gobierno interrumpir el pago de la deuda y el cumplimiento de los objetivos de déficit.

Es el momento de plantear que los recursos de la sociedad deben estar al servicio de la población, mucho más en estos momentos.

Debemos plantear como medidas a adoptar inmediatamente las siguientes:

  1. En el ámbito sanitario:

– Eliminación de la financiación pública de la sanidad privada. Derogación de la ley 15/97. Anulación de los convenios y contratos suscritos, sin obligación de indemnizar. Destinar el dinero ahorrado, más la obtención de la financiación necesaria, mediante la emisión de deuda u otros mecanismos, para hacerlas inversiones necesarias y urgentes en la sanidad pública.

– Contratación del personal necesario para abrir de forma inmediata todas las camas cerradas desde2008 y facilitar el pleno funcionamiento de los centros sanitarios de atención primaria y especializada las 24 horas.

  1. Poner urgentemente a disposición de todas las personas que lo necesiten los alimentos suficientes y productos higiénicos para garantizar una alimentación y desinfección adecuadas, empezando por la infancia que se ha quedado sin comedor escolar a cambio de un refrito neoliberal.
  2. Garantizar por parte del Estado permisos adicionales retribuidos y plena seguridad laboral a trabajadoras y trabajadores enfermos, que deban dejar de trabajar por medidas profilácticas o que deban atender a personas dependientes.

Paralización retribuida de las actividades o puesta en marcha de mecanismos de teletrabajo en las actividades productivas no esenciales.

  1. Paralización de los despidos y, para los ya producidos, derecho inmediato a percibir la prestación por desempleo y a que la que ahora se cobre no se entienda consumida tras la crisis sanitaria, volviendo a poner el “contador a cero”. Prohibición de EREs y ERTEs en grandes empresas durante el tiempo de vigencia del Estado de Alarma. Pleno respeto a las medidas de prevención de riesgos laborales y a las indicaciones de la comunidad sanitaria, asociadas a la actual pandemia, en los centros de trabajo, y encarcelamiento inmediato de los responsables de su incumplimiento tras la exigencia realizada por las organizaciones sindicales.
  2. Exigimos la persecución de prácticas laborales abusivas que ya debería estar realizando el auto-investido Estado como protector social, como el consumo obligatorio de permisos vacacionales.
  3. Moratoria total del pago de hipotecas y alquileres. Detención de todos los desahucios e incautación a los bancos de las viviendas necesarias para asegurar a todas las personas ese derecho, por razones de emergencia de Salud Pública. Porque, ¿cómo se ejecutan las medidas profilácticas cuando no se tiene casa?
  4. Anular todo corte de luz, de gas o de agua por impago.
  5. Renta básica de solidaridad suficiente para todas las personas en situación de necesidad y vulnerabilidad con independencia de su situación administrativa.
  6. Supresión del encarcelamiento ilegal de toda persona migrante y reutilización de las infraestructuras que con este fin se siguen utilizando; Para el abastecimiento de bienes de primera necesidad

Por eso, hoy el sindicalismo, las organizaciones y asociaciones combativas debemos estar a la altura de las circunstancias. Hoy más que nunca debemos estar unidos y luchar conjuntamente por la vida de las y los trabajadores. El apoyo mutuo, la solidaridad entre vecinas y vecinos en nuestros barrios, el intercambio de información y difusión de material para prevenir los riesgos de las enfermedades, la resolución de dudas laborales y la puesta en marcha de mecanismos de organización futura son claves para plantar batalla a aquellos que quieren salvarse una vez más a costa de nuestra ruina.

¿Vencer al virus? SÍ

¿Vencer a los parásitos que nos oprimen y explotan? TAMBIÉN

AVISO 24-25/2020 METROMADRID – PLENO EXTRAORDINARIO DEL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD

Se puso de manifiesto, de nuevo, la dejadez por parte de la Dirección de la empresa en los temas más importantes: la protección y la seguridad de trabajadores y trabajadoras.

En primer lugar, solicitamos que se envíe a casa a aquellos trabajadores que convivan con personas consideradas de riesgo, ya sea por edad o por enfermedades inmunodepresoras. Hay personal de vacaciones que ha solicitado volver a trabajar y se les ha denegado por un “exceso de personal en la línea”.

Recordamos también que trabajadores en vigilancia sanitaria por exposición al amianto, personas enviadas a TAC, asintomáticos, requieren una especial protección: tienen que ser considerados personal de riesgo y enviados a casa. 

Hemos incidido en que se vuelva a redactar el texto con las instrucciones sobre qué hacer si se tienen síntomas. Tiene que quedar claro que lo primero que hay que hacer es quedarse en casa e informar telefónicamente, algo que no ocurre con las actuales instrucciones.

Afirma la representación de la Dirección que no van a dotar de mascarillas, ni de guantes, de acuerdo con el RD del Gobierno, que indica la necesidad de entregarlo al personal sanitario. Vemos con mascarillas a todas los dependientes de comercios, gasolineras… pero en Metro (lugar cerrado) “no hacen falta mascarillas” Así protegen a la plantilla de Metro estos incapaces. En cuanto a los 10 euros en nómina, es una excusa para no dotar de las medidas necesarias de protección, y así se lo hemos hecho saber. QUE SE LOS METAN POR DONDE LES QUEPA. Exigimos que cumplan la ley. Nos comentan también que el SANITOL que estaban repartiendo en la Unidad Operativa se ha acabado, lo han cambiado por el desinfectante PQ60, del que pedimos las pautas de uso.

La limpieza en toda la línea es un insulto a la inteligencia. La limpieza y desinfección de trenes es un desastre. En los depósitos no se ha contratado a nadie, solo han redistribuido a la plantilla existente, cambiando las limpiezas que se hacían cada quincena a hacerse diariamente. Esto se traduce en que la mayoría de trenes por la mañana salen limpios. Pero nada más. Durante el día NO SE LIMPIAN. Los trenes rotan durante toda la jornada siendo un posible foco de virus. La explicación de la Dirección es que no existe un contrato de limpieza en línea y que no se puede hacer porque no tiene personal para hacerlo. Como solución se les plantea que metan los trenes en el saco o depósito y se vayan rotando sus limpiezas a lo largo del día. Tampoco les parece bien, alegan que no pueden establecer esas salidas de personal, que el personal existente es el de depósitos exclusivamente. Denunciamos a la Inspección de Trabajo esta negligencia manifiesta.

Para la limpieza de estaciones, de elementos especialmente susceptibles como torniquetes, METTAS, PCL, CO, botoneras, etc., hemos solicitado pongan una persona de limpieza fija por estación, además de establecer brigadas de limpieza que vayan por toda la línea. Para esto bastaría una simple ampliación de contrato de la limpieza ya existente. Por otro lado, en cuanto a las revisiones en las estaciones, la empresa dice haber comunicado que no es necesario realizarlas. Pero nada dice sobre las revisiones diarias, que sí que se están haciendo. Esta revisión conlleva muchísimos riesgos en este momento, como revisión de interfonos o del DIELRO. Hemos exigido que apliquen la lógica y que las cancelen. Que solo se revise en caso de accidente o de incidente grave.

En reuniones pasadas se solicitó el cierre de ascensores, lugar de aglomeración y foco claro de contagio. Ante esto, se están repartiendo carteles en donde se indica que no se debe de coger por más de una persona. Todos sabemos que esta medida es más que insuficiente. Ya veremos qué ocurre si hay un atrapamiento, a ver cómo se interviene en estos momentos dados los riesgos a los que estamos expuestos. 

Se vuelve a reclamar la apertura de tornos en todas las estaciones. Planteamos ventajas incluso para la empresa, que se ahorrará los mantenimientos de instalaciones como son torniquetes y METTAS, cara a cuando se normalice el servicio. Es absurdo seguir manteniendo la necesidad de adquirir un billete y de crear situaciones de riesgo innecesarias tanto para trabajadores como para viajeros. Ante esto, la empresa se escuda en que necesita las estadísticas de número de viajeros para adecuar el servicio. Sin embargo, no es más que otra excusa con fines recaudatorios, estos datos están disponibles de todos estos días pasados. 

Igualmente, se les plantea cómo están controlando los aforos de los trenes, de acuerdo con el RD del día 14 de marzo, a lo que no saben contestar. Metro actualmente solo controla las entradas por los torniquetes, sin importar si esas entradas se realizan todas al mismo tiempo, provocando aglomeración.

Otro problema al que nos enfrentamos es que están sacando a los maquinistas después de encerrar los trenes juntos en el mismo taxi. Hemos recordado que esto no cumple las medidas de seguridad impuestas, deben de darle solución. Lo mismo ocurre con el personal que realiza trabajos de noche, que, al moverse todos juntos en el mismo vehículo, tienen que ser dotados de mascarillas. (Las que no sirven para nada según la Dirección)

Sobre mantenimientos, se está valorando realizarlos durante la noche. Esto supondría cambiar el turno a compañeros que ya tienen su vida organizada con el turno actual. Igualmente, sería necesario mantener trabajadores disponibles de guardia en su casa por si hubiera que realizar algún mantenimiento urgente.

Se ha recordado a la empresa que en TFM no hay Tablet y, al suspender el servicio de valija, no llegan las circulares.

Han facilitado los siguientes datos:

340 afectados, un 5% de la plantilla aproximadamente

Se ha reducido el mantenimiento al 50%

Hay un 80% del personal de la Operativa trabajando

Hay un 80% del personal de oficinas teletrabajando

Informan de la posibilidad de adecuar el horario de apertura de Metro al de los hospitales, sin definir nada más esta propuesta.

Hemos solicitado un desglose de los afectados por áreas, para conocer en qué lugares o departamentos está habiendo más riesgo o incidencia del virus. Asimismo, hemos pedido un listado de las estaciones en donde ha intervenido la UME.

Por último, el “plan” de contingencia, que es papel mojado, no vale para nada. Es una realidad muy bonita e idílica a la que aspiran, pero se queda en eso. No es un plan de contingencia real, de ninguna manera pueden cumplirlo.

Madrid, 18 de marzo de 2020

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL