AVISO 31/2020 METROMADRID – TELE-PLENO DEL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD – 2/4/2020 – 1º PARTE

El primer Pleno del Comité de Seguridad y Salud virtual se celebró el día 2 de abril, y se continuó el día 3, tras un total de 10 horas y sin finalizarse, debido al formato, pese a las quejas transmitidas por Solidaridad Obrera, dado que lo coherente es reunirse con las medidas preventivas implantadas al resto de compañeros y compañeras, que SI prestan servicio en la Red. Será porque esta empresa hace lo mismo que el resto de organismos, ya me cuido yo, y a ti, que te den p… Lástima que solo este sindicato exigiera la realización presencial del máximo foro de la Prevención y la Salud en Metro de Madrid S.A.

El primer tema tratado fue la Evaluación de Riesgos, ridícula, chapucera, ilegal y, ya para rematar, sin firma alguna, desarrollada por un Área, la de Prevención, que ni siquiera tiene un responsable a la cabeza desde que el último, investigado por amianto, se jubiló. Esta evaluación, solicitada en enero, se ha realizado a bulto, asegurando que los trabajadores de Metro pueden guardar la distancia de 2 metros, que solo se usarán EPIs cuando estemos ante un caso sintomático, pese a no disponer de termómetro, ni conocimientos médicos, asegurando que solo existe riesgo en el contagio estrecho, habiéndose demostrado que no es así y, por supuesto, a espaldas de cualquier sindicato. Pese a que dicho documento fue alegado en menos de 24h, la empresa en su línea, ni contestó, ni lo tomó en cuenta, eso sí, creyéndonos imbéciles u otra manera más de hacerse los graciosos, nos solicitan durante la reunión que les informemos de las alegaciones verbalmente. Se les recordó la linde marcada por los últimos que decidieron reírse de los trabajadores de Metro de Madrid y de su Prevención de Riesgos.

Se informó de la gran cantidad de desplazamientos absurdos en el Área de Gestión Operativa, con agentes que acuden a sus puestos para luego ser enviados a casa, la empresa aseguró, como siempre, estar haciendo lo posible. En este punto se incluyeron también los desplazamientos entre líneas, muy habituales también, demostrando una vez más que esta compañía funciona mal y por inercia, siendo ajena a la realidad.

La desinfección de trenes fue otro gran tema, pese a que, según palabras de Metro de Madrid, se estaban limpiando los trenes desde el día 8 de marzo, nos confiesan que eso apenas alcanzaba para las cabinas, paseando trenes enteros sin desinfección alguna como marcaba la ley.

La desinfección de las furgonetas, y las acciones que se están llevando a cabo fue gracias a una denuncia de Solidaridad Obrera por la que la Inspección de Trabajo resolvió las pautas a seguir, dotar de kit de limpieza, además de la necesidad de ser desinfectadas de manera profesional y regular.

Hablando de los equipos comunes, como teléfonos, tablet, teclados, walkies, pinzas, herramientas, furgonetas, etc. nos indican que algunos equipos se han estropeado por las limpiezas y que los trabajadores los limpian demasiado, Solidaridad Obrera recomienda limpiar tanto como haga falta hasta sentirnos seguros.

Se les volvió a solicitar la retirada inmediata del producto SANICENTRO, puesto que solo es válido para hongos y bacterias, y da una falsa sensación de seguridad. SANYTOL si es un virucida que ha demostrado su eficacia frente a la familia coronavirus. Este hecho, de gran gravedad fue obviado por el Área de Prevención, asegurando que ese producto desinfecta, no virus, pero desinfecta y que es mejor que nada. Por un oído les entró, y allí se perdió para siempre.

Sobre los informes “recetados” a multitud de agentes de oficio, la empresa mira para otro lado, asegurando que “solo se pide información”, en vez de reconocer las presiones, contrarias a la salud de los trabajadores, al no disponer de las suficientes medidas para realizar los trabajos con seguridad. Es evidente que una vez que un trabajador o trabajadora debe negarse a trabajar en protección de su salud, es la empresa la que ha incumplido su responsabilidad de protegerlo. El representante de la dirección argumento que, es lógico que el trabajador paralice el trabajo porque sabe que debe cumplir con las normas, dando a entender que el autor del informe y las presiones desconoce el trabajo que se hace. Ante la petición de solicitar un informe a un destacado latiguero de la Sección Multifuncional, la empresa prohibió la votación para el acuerdo de pedir informe a este, otra ilegalidad más, otro rodillo que nos pasan, y otra vez solo Solidaridad Obrera protesta.

A la fundamental, y ya antigua, exigencia de definir trabajos esenciales por el coronavirus, se concretó solicitando un catálogo de equipos esenciales y tareas necesarias, para así poder dimensionar la plantilla al mínimo, no como ahora que no sabemos aún el criterio. Se hacen los sorprendidos, asegurando que ya paralizado escaleras mecánicas con esta intención, cuando la realidad es que o no se han podido realizar las revisiones y deben ser paradas, al no acceder a trabajar sin condiciones de seguridad.

Mentiras, chiquilladas, tergiversaciones, juegos de palabras, omisiones intencionadas y desconocimiento profundo, tanto de Metro como de prevención laboral, así finalizó esta primera parte.

Madrid a 7 de abril de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

CASMADRID – Por qué es imprescindible crear una industria sanitaria pública

La crisis del Covid-19 ha permitido destapar la vergonzosa situación del equipamiento de protección, de técnicas de diagnóstico y la farmacia en el Sistema Nacional de Salud.

El caso de la hidroxicloroquina es paradigmático. Cuando parece que funciona en algunos casos de Covid-19, las existencias en los hospitales están prácticamente a cero. Y la posibilidad de conseguir comprarlo en el mercado internacional es escasa: India, mayor productor mundial, que era quien abastecía al mercado español, ha prohibido la exportación de su molécula, de forma que en estos momentos no hay capacidad para fabricarla en el estado español. Otro tanto pasa con medicamentos utilizados para la sedación en las unidades de críticos, como es el caso de los relajantes neuromusculares.

Hace años, ante la crisis de la hepatitis C, planteamos la creación de un sistema de farmacia público, que fuera capaz de producir los medicamentos esenciales, no siendo rehén de las multinacionales1 . Lógico ya que comprar el Sofosbuvir a casi 60.000 € por cada tratamiento de 12 semanas, (cuando sus costes no pasan de 115 €, casi 600 veces más) no tenía ningún sentido. Ni se hizo, ni se apostó por saltarse las barreras comerciales en base al criterio de utilidad pública, lo que permitía la ley, e incluso el Parlamento Europeo reconoció2 . Big Pharma hizo su agosto. El pueblo puso los muertos 3.

1 – Ningún partido se posiciona contra Farmafia. http://www.casmadrid.org/index.php/comunicados/407-ningunpartido-se-posiciona-contra-farmafia

2 – En septiembre de 2014, el partido UPyD ha hecho la siguiente pregunta6 en el Parlamento Europeo: ¿Qué posición tomaría la Comisión si un Estado miembro decidiera emitir una licencia obligatoria y fabricar genéricos de sofosbuvir?. Dado el volumen de afectados en la EU y considerando que algunos Estados miembros están planteando permitir el acceso a este medicamento solo bajo uso compasivo, ¿piensa la Comisión que este racionamiento garantiza «un alto nivel de protección de la salud humana», tal como afirma el artículo 35 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea?

Respondiendo el Comisario de salud: “corresponde a los Estados miembros decidir la manera de conceder a los ciudadanos de la UE el acceso a tratamientos medicamentosos innovadores”. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-8-2014-007297-ASW_ES.html?redirect

3- La vigente Ley de Patentes (Ley 24/2015, de 24 de julio, artículo 95. Licencias obligatorias por motivos de interés público) permite, por “motivos de interés público”, y “debido a su primordial importancia para la salud pública”, emitir la concesión de licencias obligatorias, lo que habría permitido fabricar el genérico a precios de coste, gastándonos solo unos 12 millones de euros, en lugar de los exorbitantes 1.500 millones (5) que ha costado tratar hasta la fecha a unos 76.000 pacientes.

La propuesta que CAS planteó: “creación de un sistema de farmacia público, para hacer frente a los chantajes de las multinacionales” no fue escuchada. 4 Ahora lo estamos pagando con muertos que podíamos haber evitado.

Los test diagnósticos, absolutamente imprescindibles si se quiere parar la pandemia, no están disponibles a día hoy, más de 60 días después del inicio “oficial”5 de la pandemia6 , por lo que seguiremos alimentando urgencias, UCIs y tanatorios. Y la tecnología sanitaria que hoy escasea en los hospitales exactamente igual. Con Alemania, único fabricante europeo de respiradores, prohibiendo su exportación así como otro tipo de material médico. Prevención y tratamiento, ambos indispensables si se quieren salvar vidas.

En cuanto al material de protección, nos llegan quejas de quienes en primera línea se están jugando la vida para salvar otras. No tiene ningún sentido desechar los EPIs tras un uso de pocas horas en lugar de reutilizarlos. Es factible limpiarlos y esterilizarlos, pero no es posible hacerlo, ya que en la mayoría de los hospitales, los servicios de lavandería y esterilización han “sido externalizados”, por lo que no asumen dicha tarea. Aquí también se podría ahorrar dinero y garantizar la seguridad de quienes nos cuidan.

Respecto a la investigación científica, aparte del aumento de la inversión en I+D+I, se debe de reorganizar desde grupos autónomos de investigadores, no ligados a empresas, trabajando orientados hacia las necesidades de la población, conjuntamente con la farmacia socializada.

Cuando esto acabe, todos a la calle para una movilización continuada y contundente. Hay responsables.

¡¡ NUNCA MÁS MUERTOS EVITABLES !!

La privatización mata. Derogación de la Ley 15/97 y rescate de todo lo privatizado. Por una industria sanitaria y farmacéutica pública. Fuera las empresas de la sanidad. Sanidad para todos, sin exclusiones Atención digna para nuestros ancianos VIDEO. Por una política del medicamento al servicio la salud de las personas, no de las multinacionales:

http://www.casmadrid.org/index.php/multimedia/363-laprivatizacion-mata-6 CAS 3 de abril de 2020

4 – http://www.casmadrid.org/primera/index.php?idsecc=comunicados&id=128&limit=20&titulo=COMUNICADOS 5

5 – https://www.mscbs.gob.es/en/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCovChina/documentos/Actualizacion_60_COVID-19.pdf

6 – El 30 de enero la OMS declaró que el brote constituía una emergencia de salud pública internacional.

AVISO 30/2020 METROMADRID – NOS TOCA TOMAR LAS RIENDAS DE NUESTROS DESTINOS

Ya han pasado tres semanas desde que se decretó el estado de alarma y poco o nada ha cambiado, la Dirección de Metro continúa sin afrontar el grave problema de salud pública existente en estos momentos y en lugar de tomar medidas contundentes y efectivas que reduzcan la exposición de los trabajadores al coronavirus, siguen cometiendo infinidad de deficiencias, sobretodo para proteger a los trabajadores y trabajadoras, dando prioridad a pasear trenes vacíos, a que los jefes y jefas de sector permanezcan en estaciones fantasmas o teniendo a los trabajadores de los mantenimientos haciendo trabajos no esenciales ni para la circulación de trenes ni para la seguridad de la personas.

Una vez más, la Dirección olvida su obligación de garantizar la seguridad y la salud de la plantilla de Metro y muy probablemente, otra vez, incurre en dejación de funciones, ahora entendemos mejor lo que pasó con el amianto… la protección de los empleados y empleadas de Metro es la última de sus preocupaciones.

Ante esto, los trabajadores no podemos quedar impasibles, debemos exigir medidas higiénico-sanitarias para realizar nuestras labores y si ellos no nos cuidan, ser nosotros los que nos cuidemos, no exponiendo nuestra salud en ningún momento.

Los y las trabajadoras tenemos que evitar errores pasados y tomar las riendas de nuestros destinos, tenemos que estar todos unidos, debemos ser todos uno y cuidarnos los unos a los otros, sin egoísmos, solo el apoyo mutuo y la solidaridad de clase nos hará fuertes frente a una Dirección que nos olvida y sacrifica en aras del “servicio”, que solo nos ve como simples números, solo juntos saldremos de esto, juntos los compañeros y compañeras y juntos los sindicatos, teniendo todos una única prioridad, la seguridad y la salud de los trabajadores y trabajadoras de Metro, y por ende la de los vecinos de Madrid.

Es vergonzoso que con los datos a día 2 de abril en Madrid (32.155 infectados, 4175 fallecidos) se preste un servicio superior al de los Servicios mínimos decretados para una Huelga General o una Huelga de Metro. La nueva tabla de trenes, y la gestión del personal en estaciones, pasando por la frivolidad en las órdenes de trabajo del personal de oficio, o la falta de  EPIs al personal de mantenimiento son sólo algunas de las muestras de que los responsables de Metro de Madrid, la Consejería de Transportes y el Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, están dando un bochornoso espectáculo, los primeros por su incompetencia y su nefasta gestión, los otros por su guerra contra el Gobierno, utilizando a los y las trabajadoras de Metro, junto a los usuarios, como munición y en un macabro juego de engrosar al máximo el número de infectados y muertos, un juego que cuesta vidas como las del compañero Pedro (fallecido por amianto el 2 de abril) o Jesús, todo para sacar un rédito electoral futuro…

Solidaridad Obrera, como todos, anhelamos la normalidad, pero la realidad es tozuda, se lo hemos hecho saber nuevamente en el Plenos del Comité de Seguridad y Salud, donde nadie está a la cabeza del Área de Prevención y Salud Laboral y nadie firma nada ya, esto es un sálvese quien pueda. Nuestra máxima es tomar decisiones para protegernos del virus y de quien no nos protege, su guerra política no nos importa, nos negamos a ser sus “mártires”, a ser sacrificados por unos y expuestos por otros: nos queremos seguros, nos queremos sin riesgos, nos queremos vivos

LLENEMOS DE ORGULLO LOS 10 EUROS DE LA VERGÜENZA

Por otro lado, Solidaridad Obrera sigue con la campaña “Llenemos de orgullo los 10 euros de la vergüenza”, recogiendo fondos destinados a la Asociación de Parados de San Blas-Canillejas, con el dinero que se recaude, los integrantes de esta asociación, ayudarán a muchas familias del barrio que están pasando serias dificultades económicas, más aún estos días que con la pandemia del coronavirus, todo se complica aún más. Por todo esto, llamamos a la solidaridad de todos los trabajadores y trabajadoras de Metro, que podrán hacer sus donaciones solidarias en el número de cuenta siguiente, con el concepto “euros de la vergüenza.

ES31 2038 1807 1060 0061 6942

¡¡¡JUNTOS SOMOS MÁS FUERTE!!!

¡¡¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!!!

AVISO 29/2020 METROMADRID – SOCIÓPATAS

Parece claro que nuestros destinos están en manos de verdaderos sociópatas, que lejos de preocuparse por mejorar las condiciones y cuidar de las personas que componen la clase obrera, gobiernan y gestionan pensando únicamente en el bien comercial, en el económico, para así tener contentos a sus jefes, los grandes capitales y jerarcas del poder.

Una clara muestra de ello es la política de privatización de los servicios públicos en favor de intereses privados de grandes corporaciones evasoras de impuestos, en favor de las ganancias para unos pocos a costa de las arcas públicas de los trabajadores, políticas neoliberales que están siendo implementadas desde hace ya años, hoy en día lo estamos pagando con nuestras vidas.

Pues bien, éstos que gestionan nuestros designios laborales no son mejores, empezando por el Consejero de Transportes y el Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, que no parecen entender o más bien no quieren, que estamos en un estado de alarma, no solo la decretada por el gobierno, si no realmente grave: de alarma sanitaria. En sus manos está tomar medidas que eviten determinados focos de contagio, como apagar las máquinas de recarga de tarjetas, abrir los torniquetes al paso libre y adaptar la tabla de trenes a la verdadera afluencia de viajeros, para así permitir que más compañeros puedan permanecer en casa sin exponerse a esta fatal pandemia.

Pero éste no es el único síntoma de lo poco que les importamos, siguen exponiéndonos en desplazamientos en estaciones y en trenes de forma innecesaria por la mala gestión, en Mantenimiento de Instalaciones siguen mandándonos a hacer avisos que no requieren ninguna urgencia incluso mandando informes a los agentes que piden medidas preventivas, en Mantenimiento de Trenes se continúan haciendo trabajos que no son necesarios en las circunstancias en las que nos encontramos, además, siguen sin suministrarnos el material higiénico sanitario suficiente que nos ayude a disminuir nuestra exposición al virus…

Por otro lado, ninguna de las propuestas de los representantes de los sindicatos es buena para ellos, así, se les ha propuesto que los M.T.E. hagan jornada de unas 3,5h., sin cambiar de tren, para de este modo evitar posibles contagios entre compañeros al utilizar la cabina de conducción, con intervalos pronunciados y horarios publicados que aseguren además un descanso en cabecera para ir al aseo. En Estaciones, se les hizo una propuesta de turnos de 6h., además de cubrir una estación de cada tres recuperando sectores, y que el Jefe de Sector no saliera del cuarto del operador si no fuera absolutamente imprescindible su presencia, adaptando el horario a las recomendaciones de la ley. En los mantenimientos, se les ha exigido desde el primer día, que no se realice ningún trabajo que no pusiera en riesgo la circulación de trenes o pusiera en peligro la integridad física de trabajador@s y usuari@s.

Pues bien, ni éstas ni ninguna otra medida propuesta ha sido suficientemente buena para estos aprendices de SOCIÓPATAS, que lejos de velar por la salud y seguridad de los trabajadores, han mostrado una vez más, al igual que con el tema del amianto, que no les importamos nada.

Si algo tiene claro Solidaridad Obrera es que solo el pueblo salva al pueblo, así que invitaros a todos los compañeros a cuidarnos los unos a los otros, porque desde luego, ni la Dirección de Metro ni ningún otro organismo que derive del ámbito político lo hará, ellos son solo el instrumento final de esos poderes económicos, son solo los siervos fieles plegados a los lobbys de poder.

Madrid a 31 de marzo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

Ante la pandemia represiva – Carlos Taibo

Ante la pandemia represiva: un borrador de tareas, modestas y asequibles, para anarquist@s, libertari@s y afines.


Permitan un gesto de ingenuidad extrema que asume la forma de una reflexión en voz alta. Pongo aquí por escrito las que entiendo que son, en un momento crítico, las tareas mayores de las gentes que siguen creyendo en la autogestión, en la acción directa y en el apoyo mutuo. Me trae sin cuidado si esas gentes son anarquistas o no lo son. Lo he dicho mil veces: lo que importan son las conductas, y no los emperifollamientos ideológicos. Desde una conciencia clara –la de que no podemos seguir así, desunidas y, a menudo, enfrentadas-, parto de la firme convicción de que somos más, muchas más, de lo que parece y de que tenemos que movernos con urgencia. A duras penas puede ser casual que un buen número de las iniciativas de solidaridad que han cobrado cuerpo en las últimas semanas hayan decidido autodescribirse como grupos de apoyo mutuo, como si un flujo subterráneo de la historia reapareciese ahora y empezase a correr, suelto, por ahí. Si este texto les sirve de algo, mejor; si no, deséchenlo. O, por qué no, reescríbanlo a su gusto. Y pongan manos a la tarea, a las tareas. Que desde mi punto de vista son las que siguen.

  1. Ejercer la solidaridad desnuda desarrollada desde abajo, y no la forzada y, en último término, interesada. Agradecer sin dobleces la conducta de quienes despliegan, con coraje, la primera.
  2. Repensar el papel de viejitos y viejitas en nuestros movimientos e iniciativas, otorgarles el relieve que merecen –que han merecido siempre- y aprovechar su sabiduría, su entrega y su tiempo.
  3. Pelear por la definitiva liberación de las mujeres y, al respecto, denunciar las limitaciones del feminismo de Estado y de las reivindicaciones que poco más reclaman que una igualitaria integración de aquéllas en la sociedad creada por los hombres. La sociedad patriarcal parece llamada a pervivir aun en presencia de la deseable, y hoy por hoy lejana, igualdad formal entre mujeres y hombres.
  4. Ante agresiones y recortes que se van a convertir en el pan nuestro de cada día, recuperar las prácticas del sindicalismo de combate y, entre ellas, en lugar principal, la acción directa. Extender la autogestión y, frente al capital, el mercado y sus miserias, abrir espacios autónomos desmercantilizados y despatriarcalizados. Tener presente, en suma, la dimensión de clase de la crisis. La situación no es la misma para las elites políticas y económicas, para las clases medias y para las clases populares, a menudo condenadas a trabajar en condiciones infames. Es mentira que a todas nos toque por igual. Y sería un error aceptar que, para resolver problemas muy graves, se impone acatar retrocesos sin cuento.
  5. Defender lo público, pero agregar detrás de ese sustantivo los adjetivos autogestionado y socializado, no vaya a ser que, como tantas veces, lo público oculte el relieve de lamentables intereses privados y se emplee contra las gentes que son sus teóricas beneficiarias.
  6. Denunciar el espectáculo de la política al uso, de la lógica de la representación, de los juegos de los partidos y de los intereses subterráneos a los que obedecen. Al tiempo, contestar frontalmente la jerarquía y la militarización, denunciar la represión –la de antaño y la de hoy- y repudiar el sinfín de formas de servidumbre voluntaria que se revelan entre nosotras en estas horas. Tomar conciencia, en suma, de que estamos ante lo que parece un ensayo general de contrainsurgencia –sin insurgencia previa, claro- que bien puede ser empleado, desde los estamentos de poder, para perfilar medidas futuras en la línea del ecofascismo.
  7. Subrayar que la pandemia contemporánea ha tenido el efecto, llamativo, de reducir la contaminación planetaria, de rebajar sensiblemente el concurso de los combustibles fósiles y de imponer un freno salvaje a la turistificación. Evitar que lo que se nos ha dado de forma sobrevenida e imprevista se diluya en la nada. Propiciar, por añadidura, una contestación franca del crecimiento económico y sus tributos, y, para ello, apostar por el decrecimiento, la rerruralización, la destecnologización, la despatriarcalización, la descolonización y la descomplejización de nuestras sociedades. No tanto para esquivar el colapso que viene como para aprender a adaptarnos al escenario correspondiente.
  8. Recordar una y otra vez, y actuar en consecuencia, que el escenario de muchos de los países del Sur es infinitamente más calamitoso que el nuestro, y subrayar cómo en esos países muere todos los años, por enfermedades curables, mucha más gente que la que lo hace de resultas del coronavirus. Extraer, en paralelo, las consecuencias que se derivan del carácter internacional de la pandemia, y contestar, también de manera internacional, el escenario que los poderes de siempre nos proponen.
  9. Recelar de la idea de que el capital todo lo puede y todo lo controla. Ese capital sigue siendo, en muchos lugares y momentos, aberrantemente cortoplacista, poco más le preocupa que la obtención del beneficio más rápido y descarnado, y –ecofascismo aparte- carece en los hechos de un proyecto de futuro. Tomar nota, sin embargo, de lo que significa el ecofascismo recién mencionado, una perspectiva que se revela de manera incipiente y que entiende que en el planeta sobra gente, de tal manera que se trataría, en la versión más suave, de marginar a quienes sobran –esto ya lo hacen- y, en la más dura, de exterminarlos directamente.
  10. Procurar el acercamiento entre las gentes que creen en la autogestión, en la democracia directa y en el apoyo mutuo. Aparcar al respecto sectarismos y debates estériles. Pensar antes en la gente común –más lúcida, a menudo, de lo que tendemos a creer- que en nuestros círculos de iniciados, y emplear al efecto los resortes que ofrecen el apoyo mutuo y la empatía con quienes sufren.
    Fácil, ¿verdad?

Artículo enviado por Carlos Taibo para publicar en la web de Solidaridad Obrera