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XVII CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO. RELACIÓN DE PREMIADOS

PRIMER CLASIFICADO

METRO SIN MEDIDAS

Hacía mucho tiempo que no me subía en un vagón y contemplé con profunda decepción que no había rastro de magia alguna. El aire que cubría los espacios entre los pasajeros era árido, ausente de creatividad, teñido de una banalidad insulsa que me dejó un enorme vacío.

Me mimeticé con automatismo cual figura atrapada en esa escena cotidiana, colocándome con los brazos en alto y la mirada esquiva.

Al pasar por un túnel, contemple atónita que mi cara era la única que no permanecía iluminada, las facciones de los pasajeros quedaban perfiladas por el reflejo de las pantallas de los móviles. Esa luz propia que brillaba cargada de información, reclamando atención, exigiendo actualizaciones, sedienta de nuevos momentos o de crear prototipos de recuerdos.

Y entonces cuando el calor me agobiaba, cuando los espacios empezaban a reducirse con nuevos transeúntes, le vi. Había perdido la esperanza de encontrar a alguno de aquellos seres.

En una esquina, relamiéndose las patas con la lengua, absolutamente ajeno al trajín del metro, entornaba sus ojos amarillos con aquellos dientes como teclas de piano viejo.

La escena maravillosa desapareció de inmediato absorbida por los lomos del libro, cuando el pasajero que había imaginado aquel ser terminó de leer al llegar su parada.

Yo sabía que no vería muchas más criaturas como aquella, que estaban a punto de extinguirse, que Alicia en el País de las Maravillas ni ningún otro libro, serían el compañero de viaje de aquel bullicio. Pero estaba convencida de que la gente lo necesitaba. Esa sociedad acelerada, que asumía conocer las vidas extrañas a partir de fotos fingidas, necesitaba leer.

Celia Martínez Vázquez

SEGUNDO CLASIFICADO

ANATOMÍA DE UN VIAJE EN SUBURBANO

Comprobó que la máquina del tiempo había funcionado cuando se tocó con un monstruoso armazón de cristal en medio de la Puerta del Sol. Desde luego, por el extraño apellido anexo al nombre de la estación de METRO, no podía seguir en 1934.

“Increíble”, masculló. Todo a su alrededor estaba completamente transformado. Inició su aventura atravesando la boca de entrada, descubriendo en el interior un laberinto de túneles interconectados donde una muchedumbre gritona hacía por no perderse. Busco desesperado a un taquillero para pedir indicaciones, pero resultó que había sido sustituido por un aparato expendedor de tarjetas rojas. Escondido detrás de una cabina fotográfica, espero a que el hombre de chaqueta fosforescente se marchara para cruzar de un salto la barrera de tornos metálicos. Con las piernas temblorosas, utilizó las escaleras que aparecían y desaparecían en un traqueteo hipnótico por el suelo, llegando finalmente a un andén muy distinto al de sus recuerdos. Las bóvedas estaban cubiertas de enormes anuncios publicitarios, mapas ilegibles repletos de trazos de colores y rostros serios que miraban al frente meditabundos.

El eco resonante de un motor abordó sus oídos. Solas se abrieron las puertas. Alucinado, se precipito en el vagón asiéndose con fuerza a una de las barras que colgaban como lianas verticalmente del techo. Después, siguiendo un movimiento serpenteante, recorrió metros y metros de un túnel infinito, fascinado y a la vez decepcionado. Aquello no estaba como él lo había dejado.

¿Se volvieron locos? – dijo proyectando alto la voz para que todos le escuchasen -. ¿Qué hicieron con el metro en el que yo viajaba? Lo llenaron de luces y automatismos. Corre tanto que asusta. Y miren sus caras, atrapadas en esos chismes que manejan. Les devoró el progreso y ahora no saben salir de su estómago. ¿No lo ven? Deberían rebelarse contra aquellos que diseñaron su futuro renegando de las raíces pasadas.

Mientras frenaba el tren una chica se levantó de su asiento. Con una sonrisa, depositó en su mano una moneda acuñada con la cara de un rey, abandonándole en la línea del tiempo y en la parada del futuro.

Mario García de Blas

TERCER CLASIFICADO

EL FANTASMA DE “L2 ÓPERA”

– ¿Serán cabrones?

Exclama Gastón erguido, bien plantado (pues ¡menuda planta tiene el chorbo! Tan alto, tan galano) delante de un cartelón sobre el 100 aniversario del Metro de Madrid.

– ¿Serán cabrones?

Piensa la autora esperando que el virginal documento en blanco se escriba solo al tiempo que relee las bases de la convocatoria del concurso de relatos breves Raimundo Alonso que, otro año más, aparece en su agenda tarde, muy tarde. Será hoy, 29 de noviembre.

Gastón se emboza bajo su raída capa y asciende despacio por la escalera situada a su derecha como todos los días desde hace ya ¿cuántos?

Tras ese primer tramo una puerta metálica herrumbrosa bloquea su camino. Se acerca a ella, la golpea con la contera de su bastón y grita su monocorde letanía: – ¿hay alguien ahí? Hoooooola…

La autora se sube el cuello de la chaqueta del chándal. No tiene calefacción. Amaga una especie de sonrisa y empieza a teclear con 8 dedos (los meñiques insolidarios se abstienen altivos).

Ni el eco contesta a los requerimientos de Gastón pese a los ruidos de máquinas y obreros. Vuelve sobre sus pasos alterando esta vez su rutina y se sienta, con esfuerzo artrítico, en el penúltimo escalón. Saca del bolsillo interior de su levita un amarillo recorte del ABC YZ y lee en alta voz: “Notable y galardonado personaje desaparece tras protagonizar un desafortunado episodio con Christinne Cifuentes, válida valida del comendador. Abandonadas ya las labores de búsqueda”.

La mejilla derecha apoyada sobre el puño, interrogantes sus cejas sin depilar, la autora se pregunta cuan grave va a ser el incidente, tendrá componente sexual o es un riesgo demasiado grande para asumir en ese momento #cuéntalo. Repiquetea arrítmicamente su pie derecho.

EsperanzaAg, su gata, la observa altanera.

Aunque los hombros de Gastón han descendido visiblemente, de sus ojos se escapa una pícara y misteriosa mueca de triunfo y recuerda aquella soberbia melena rubia.

La autora ojiplática mira como sus manos torpes se han rendido al teclado donde se está escribiendo: ¿Olvidaste que Gastón no es el nombre del fantasma sino el de su autor?

Virginia Doblado

CUARTO CLASIFICADO

SIN TÍTULO

Franquistas con la cara lavada, prescindiendo del maquillaje que les ha aderezado las últimas décadas, retrepados a docenas en los escaños del Congreso. El cadáver del dictador a hombros y por los cielos de Madrid: el de Carrero fue un vuelo más corto, pero más alegre, por más útil, por más tiempo. El dueño de la papelería del barrio luciendo pulsera de VOX. Fascismo en el desayuno. A porta gayola.

En Metrosur, a su paso entre Getafe y Leganés, hay un pico de cobertura. En ese momento, en la estación de El Bercial, el tren discurre tan cerca de la superficie que el blanco artificial de los fluorescentes no hace si no enturbiar la luz del sol que, polizona, baja deslizándose por las escaleras mecánicas. Como cada tarde, comparto viaje con chavalas recién salidas de colegios e institutos que se dirigen a sus actividades extraescolares de marras, las cuales en ocasiones les obligan a desplazarse dos o tres paradas, cruzando sin querer al pueblo de al lado. Uniformes, mochilas atiborradas, kimonos y risas a todo volumen vivifican los vagones eternamente medio vacíos de la línea doce. En ese momento los móviles se nos excitan con la llegada de los mensajes y las historias de Instagram acumulados en diez o quince minutos. Una llamada entra a uno de ellos. El chaval que va sentado enfrente de mí, detiene la conversación que mantenía con otros dos compañeros para empezar a rebuscar en su bolsa de deporte. Los tres van equipados con los atuendos del mismo equipo de futbol. Desde el asiento, sus diez u once años apenas les permite rozar el suelo con los pies. Demasiado lento. El tren comienza a acelerar, abandona la estación y entra en el túnel, interrumpiendo la conexión y con ella el esperpento que el cara al sol desparramaba a través del altavoz.

Han vuelto. Nunca se fueron. Y aparecen con la nueva crisis de siempre recién sacada del horno, puesta ya a enfriar en el alfeizar de una ventana yankee. Pasaron una vez. Atentas. Que no lo logren nunca más.

José Andrés Candelas

QUINTO CLASIFICADO

PRÓXIMA ESTACIÓN… ESPERANZA…

Sentada en el vagón, tambaleante, mi labio se acalla con el balanceo del tren. Una luz traspasaba por la ventana adormeciendo mi mirada. En un estado de paz atómica, nada propia, viajaba al país de mis putos motivos.

Hacia un lado y otro podía observar un abismo entreabierto, serpenteante, moviéndose al son de mi respiración, al ritmo de vapor, viaje a ninguna parte.

Sentía una brisa ausente de aire, ese momento presente sin mañana, donde nada tiene más importancia que estar sujetos a esa observación divina y humana que me permitía despertar, reinando mi reino, para otros, perdido.

Mamá, con su soplido sentenciador, hizo que dejara pasar mi primer tranvía, despertando mi sonrisa. Con una voluntad inagotable, de su mano, montado en su lomo, fui diáspora de mi propio devenir en cada vaguada lanzada.

Allí sentada, reflectada en el cristal, podía escuchar “el tren nos separa”, andino mantra que dos peruanos me brindan con un esbozo. Bailando con agradecimiento tolteca, olores africanos, pies ecuatorianos, iris marroquíes, venas rumanas, cuerpos de aquí y allá, formas oníricas que moldeaban almas dormidas llenas de vida, de sueños, fracasos, sabidurías y aventuras me estaban rodeando. Colores y olores en las profundas miradas.

Siempre me había gustado observar, quizás por otorgar clemencia a mi desesperada curiosidad, hoy daba la oportunidad de verla caminar por el plural globo, atravesando lo humano, destrozando fronteras y límites.

Allí, en ese tren de la esperanza, observando sus demencias, corduras, pasiones, tristezas y las vidas que habían dejado atrás. Ampliando la mirada, esa que castran en la escuela, reprogramaba valores, empatías y creencias. Abrazando ese hogar de úvula sobre raíles.

En un mundo exterior donde no encajamos, aquí abajo íbamos todos descalzos, detrás de la normalidad.

En esa ciudad subterránea nos encontrábamos todos, determinando nuestros viajes, en un dragón que, como decía aquella chica de la sonrisa interminable… volaba…

El laberinto Augusteo celebraba mil doscientas lunas de su proeza y yo leía historias grabadas en las concavidades de su piel para, por fin, volver a escribir…

Nuria García Espi

PRIMER ACCÉSIT

MUSAS, HABERLAS HAYLAS

¿Qué, hoy tampoco te pones? ¡Pues llega el día! Y tú ahí, ¡hala, como si nada! Otro año en blanco. ¡Con lo bien que nos vendría el dinero para los regalos de navidad!

Joder, ¿qué pasa? ¿No aparecen las musas? ¡Pues llámalas! Ah, claro, que estas de bajón. Excusas. ¡Ponte ya…! ¡Ay, si yo tuviera tu talento!

¿No viajas en metro, o qué? ¿No te cuenta tu amigo el metrero lo qué pasa? ¿No te habla de la falta de personal, de la mierda de escaleras mecánicas siempre rotas, del amianto que nos envenena? Como tienen que estar las cosas… ¡Si hasta sale en las noticias!

O, ¿acaso no sufres su olor, su calor enfermizo? Bueno, como no vas por La 1, igual no sabes de lo que hablo, pero daría, más que para 300 míseras palabras, para escribir un manual en prevención de riesgos.

Venga anda, ponte a ello y ¡escucha! Nada de suicidios ni de empalagosos enamoramientos de esos de “busco todos los días en el vagón el cruce con su mirada”, ¡puaj, vomitivo! Y no te olvides del humor, ¡eso siempre gusta! ¡Acuérdate el año pasado!

¡Ya sé! Que te parece lo del andén atestado en Nuevos Ministerios y como aquel día casi ocurre lo que muchas mañanas temes y ese leve empujón, por poco, no te manda a la vía. ¿Y lo del cansino que aporrea el acordeón? O lo del mago tan majo de los fines de semana en La 6 al que nadie hace caso. O, ¡mejor! ¡El que canta como el Silvio Rodríguez! Jolín, a mi ese me toca la fibra.

¡Vale, si… soy muy brasa! Tanto ¡que hasta espanto a tus musas! Pero, ¡escucha…!

¡U-TI-LÍ-ZA-ME! ¡Ponme de prota! Conoces sabrosas historias, ¡elige, son tuyas!

¡Mira, tu verás…! ¡Cuenta lo que te dé la gana, escribe lo que quieras! ¡Pero… ESCRIBE!

Elena Diego-Madrazo Zarzosa

SEGUNDO ACCÉSIT

LA CHICA DE LA ESQUINA NOTO QUE VA A SER BAILARINA

Entra el tipo al vagón con un micro y una radio y se presenta a los pasajeros como artista latino de rap. Es impetuoso y simpático e insiste en que no nos rasquemos el bolsillo solo por caridad.

Durante el trayecto que va de Oporto a Príncipe Pío, el juglar dispara sus rimas a los caballeros de chaqueta de cuero y a las lectoras que con su novela pasan las horas y, a pesar de su desinterés, pide entre verso y verso una moneda para estos tiempos adversos. Le reconozco la gracia, la agilidad mental y, si quieren, el talento, que hay que tenerlo para improvisar las urgentes consonancias que le van inspirando las musas del “veo, veo”. Que ojo para hilar la carpeta de un muchacho con la chica tan inquieta que ha sacado al perro de su caseta y que mano para trenzar la estación de Carpetana con esa ciudadana que viste camiseta colombiana.

Llega el fin a mi zona y aguardo sonriente y con la mano en la cartera su dedicatoria, que aplaza, primero, para cantar a una morena, luego a una rubia y más tarde a un señor con traje que teclea en el móvil un mensaje. Cuando ya parece que me mira, escudriñando en su archivo neuronal una rima para mis zapatos – ¿grandes como ruedas de carromatos? – o para mi mochila – ¿que ya no se estila? -, el vate, mudo, yermo, malogrado, se da la vuelta y repara en una niña sentada con su madre en una fila de cuatro asientos: “la chica de la esquina noto que va a ser bailarina”, le canta con una sonrisa.

¿Y yo qué? ¿Qué voy a ser yo, brother?

El rapero guarda un as en la manga para todos los pasajeros menos para mí, que debo de ser invisible y no merezco ni un vano retruécano, ni un ripio hediondo; y, cuando me bajo en Príncipe Pío, solo deseo que un vigilante lo pille y lo astille.

Que lo eche a la calle.

Que lo avasalle.

Alberto de Frutos Dávalos

¡¡IMPORTANTE MODIFICADO FECHA DE ENTREGA DE PREMIOS!! – AVISO 94/2019 METRO MADRID –Certamen de Relato Breve: “Raimundo Alonso”

Certamen de Relato Breve: “Raimundo Alonso” Un metro de 350 palabras…BASES DEL XVII CERTAMEN 2019

PARTICIPANTES.- Sólo se puede presentar un relato por participante, que no haya sido presentado en ningún otro concurso, certamen o premio literario, ni esté publicado. No existe límite de edad.

CARACTERÍSTICAS DE LOS RELATOS.- Los relatos estarán escritos en castellano. Podrán tener cualquier temática y estructura narrativa, pero la historia debe relacionarse de alguna manera con el Metro.

LOS RELATOS TENDRÁN UNA EXTENSIÓN MÁXIMA DE 350 PALABRAS.

PLAZO DE PRESENTACIÓN.- Comienza el 1 de noviembre y finalizará a las 12 horas del 30 de Noviembre de 2019. Sólo se aceptarán los relatos recibidos dentro de este plazo en los lugares indicados a continuación.

FORMA DE ENTREGA.- Por correo postal o entregado en mano en:
Local de la Sección Sindical de Solidaridad Obrera en Metro de Madrid: C/ Valderribas nº49 2º Izq. 28007 Madrid (Tfno. 914335786, Metro Pacífico).
Local de la Librería Traficantes de Sueños: C/Duque de Alba nº 13 Madrid 28012 (tlfno.915320928, Metro Tirso de Molina o Latina).

REQUISITOS.-Los relatos deben ir sin firma, dentro de un sobre cerrado, en cuyo interior se incluirá una plica con los datos de identificación del autor (nombre, apellidos, edad, e-mail y teléfono móvil). Este sobre con los datos sólo será abierto en el caso de resultar premiado.
Los relatos se entregarán impresos en papel. Los autores de los relatos podrán incluir una breve nota de presentación personal.

PREMIOS. Vales para la adquisición de libros en Traficantes de Sueños:

Mejor relato:         Vale de 200€

Dos finalistas:      Vale de 100€

4º y 5º premio:     Vale de 50€

En el caso de resultar seleccionado algún relato cuyo autor no pueda ser identificado, el premio se entregará al siguiente relato en el orden de calificaciones. Los cinco relatos serán publicados, al menos, en un número del periódico Contramarcha y en las Webs del sindicato Solidaridad Obrera y de la librería Traficantes de Sueños. Los autores de los relatos presentados a este certamen, aceptan ceder a los organizadores los derechos necesarios para la edición en cualquiera de sus publicaciones.

FALLO Y ENTREGA DE PREMIOS.- La Comisión de Premios estará compuesta por miembros del sindicato Solidaridad Obrera y de la Librería Traficantes de Sueños. La decisión de esta comisión se hará pública el VIERNES 20 de DICIEMBRE de 2019, a las 19,00 horas, durante el acto-fiesta de entrega que se celebrará en el local de la Librería Traficantes de Sueños. En el caso de no ser recogidos en dicho acto, los premios quedarán disponibles en el local de la librería Traficantes de Sueños hasta el 29 de febrero de 2020. Además en las webs del sindicato y de la librería serán anunciados los relatos premiados.

¡Feliz escritura!

Curso Interventores Elecciones Sindicales 2019

Miércoles, 6 de noviembre 2019  -10:00 h y 18:00h
Local de Sección Sindical de Metro C/Valderribas, 49 2º

<M> Pacífico
14:00h. Comida solidaria 10,50 € (Llamar a la sección para apuntaros)

SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO DE CHILE

CHILE DESPIERTA – 5 de noviembre, martes – 19:00h 

CONCENTRACIÓN Mº Asuntos.Exteriores. Plaza de las provincias s/n <M> SOL

Fuera Piñera Fuera Represión  Viva Unidad Social

Madrid,  25 de octubre de 2019

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 118/2018 MetroMadrid – 14D HUELGA EN METRO Y CONCENTRACIÓN

14D HUELGA EN METRO Y CONCENTRACIÓN

El viernes pasado, unos 500 trabajadores y trabajadoras de Metro tras declararnos en huelga acudimos a la CONCENTRACIÓN ante la Asamblea de Madrid donde se celebraba la última sesión de la Comisión de Investigación sobre el amianto en Metro. Allí comparecieron el Jefe del Área de Prevención y Salud de Metro, el Consejero Delegado, la Consejera de Transportes y el Vicepresidente de la Comunidad de Madrid y sobre ello damos cuenta en otro aviso.

Sin ser una movilización contundente, se consiguió el objetivo que perseguíamos. La huelga de cuatro horas tenía como objetivo poder realizar una buena Concentración y ser punto de partida del proceso asambleario que emprenderemos en enero, tras las navidades. A partir de ahora toca echar el resto, por el desamiantado completo, la puesta en marcha del Fondo de Indemnizaciones y la vigilancia sanitaria; además de la CREACIÓN DE EMPLEO.

XVI CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO

“UN METRO DE 350 PALABRAS”

El 14 de diciembre pasado se hicieron públicos los relatos premiados en este XVI Certamen.

Los relatos y autores premiados han sido los siguientes:

PRIMER PREMIO: “El león vegetariano” Jordi Navarro I García

SEGUNDO PREMIO: “Las vías del silencio” Mario García de Blas

TERCER PREMIO: “Madrid Central” Virginia Doblado Mayordomo

CUARTO PREMIO: “En busca del tiempo perdido” Raúl Clavero Blázquez

QUINTO PREMIO: “Quemar la estación” Paula Martínez

Estos relatos serán publicados en la página web de Solidaridad Obrera y en el próximo número del periódico sindical Contramarcha.

LOLA ABSOLUCIÓN

CONCENTRACIÓN EN MADRID EL 27 DE DICIEMBRE

Lola Gutiérrez, delegada sindical de CGTCatalunya y activista social, es juzgada hoy martes en Grecia con una petición de 5 a 10 años de prisión por intentar ayudar a un menor Kurdo a reunirse con su familia. La solidaridad con los más desfavorecidos, quieren que sea delito en esta Unión Europea deshumanizada y criminal que pone todos los impedimentos posibles para que los refugiados lleguen a “la tierra de las libertades” propiciando todo tipo de atropellos, injusticias en las fronteras externalizadas (Libia, Turquía, Marruecos…) e incluso la muerte y desaparición en el Mediterráneo.

Contra esta barbaridad llamamos a concentrarnos ante el Ministerio de Asuntos Exteriores al que instamos a intervenir con todos los procedimientos a su alcance para que en Grecia se dicte la Absolución de la compañera Lola.

Madrid, 18 de diciembre de 2018

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

AVISO 90/2017 MetroMadrid – XV CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO: UN METRO DE 350 PALABRAS…

XV CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO: UN METRO DE 350 PALABRAS…

BASES DEL CERTAMEN 2017

PARTICIPANTES.- Sólo se puede presentar un relato por participante, que no haya sido presentado en ningún otro concurso, certamen o premio literario, ni esté publicado. No existe límite de edad.

CARACTERÍSTICAS DE LOS RELATOS.- Los relatos estarán escritos en castellano. Podrán tener cualquier temática y estructura narrativa, pero la historia debe relacionarse de alguna manera con el Metro.

LOS RELATOS TENDRÁN UNA EXTENSIÓN MÁXIMA DE 350 PALABRAS.

PLAZO DE PRESENTACIÓN.- Comienza el 1 de Noviembre y finalizará a las 12 horas del 30 de Noviembre de 2017. Sólo se aceptarán los relatos recibidos dentro de este plazo en los lugares indicados a continuación.

FORMA DE ENTREGA.- Por correo postal o entregados en mano en:

·         Local de la Sección Sindical de Solidaridad Obrera en Metro de Madrid: C/ Valderribas nº49 2º Izq. 28007 Madrid (Tfno. 914335786, Metro Pacífico).

·         Local de la Librería Traficantes de Sueños: C/Duque de Alba nº 13 Madrid 28012 (tlfno.915320928, Metro Tirso de Molina o Latina).

REQUISITOS.-Los relatos deben ir sin firma, dentro de un sobre cerrado, en cuyo interior se incluirá una plica con los datos de identificación del autor (nombre, apellidos, edad, e-mail y teléfono móvil). Este sobre con los datos sólo será abierto en el caso de resultar premiado.

            Los relatos se entregarán impresos en papel. Los autores de los relatos podrán incluir una breve nota             de presentación personal.

PREMIOS.     Vales para la adquisición de libros en Traficantes de Sueños:

·         Mejor relato: Vale de 200€

·         Dos finalistas: Vale de 100€.

·          4º y 5º premio, Vale de  50€.

En el caso de resultar seleccionado algún relato cuyo autor no pueda ser identificado, el premio se entregará al siguiente relato en el orden de calificaciones. Los cinco relatos serán publicados, al menos, en un número del periódico Contramarcha y en las Webs del sindicato Solidaridad Obrera y de la librería Traficantes de Sueños. Los autores de los relatos presentados a este certamen, aceptan ceder a los organizadores los derechos necesarios para la edición en cualquiera de sus publicaciones.

FALLO Y ENTREGA DE PREMIOS.- La Comisión de Premios estará compuesta por miembros del sindicato Solidaridad Obrera y de la Librería Traficantes de Sueños. La decisión de esta comisión se hará pública el JUEVES 14 de DICIEMBRE de 2017, a las 19,00 horas, durante el acto-fiesta de entrega que se celebrará en el local de la librería Traficantes de Sueños. En el caso de no ser recogidos en dicho acto, los premios quedarán disponibles en el local de la librería Traficantes de Sueños hasta el 28 de febrero de 2018. Además en las webs del sindicato y de la librería serán anunciados los relatos premiados.

¡FELIZ ESCRITURA!

Madrid  24 de octubre de 2017

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO. UN METRO DE 350 PALABRAS

PRIMER PREMIO

LA PRÓXIMA ESTACIÓN

El frío día acompaña mis pasos por las calles de la ciudad. Rara vez se ve el cielo azul; aunque no haya nubes, los humos se encargan de ocultarlo. La hoja del almanaque, reminiscencia romántica del pasado, marca el 17 de noviembre de 2087.

Saltando vallas y muros, correteando calles desiertas y sucias, atravesando plazas y eriales que en su tiempo fueron jardines, me dirijo a las escaleras, ocultando disimuladamente mi rostro a las cámaras de la ciudad video vigilada. El sonido de los motores de los drones y vehículos policiales altera el silencio de la ciudad dormida. Sólo las luces en los edificios delatan la presencia humana.

Desciendo rápido por las escaleras ocultas tras una puerta disimulada y llego al túnel sombrío del Metro. Es un camino conocido, aunque sólo por algunos, unos pocos; la mayoría de la gente sólo conoce su existencia por los documentales históricos de la televisión oficial.

Mi optimismo nervioso hace que mis pasos  se muevan rápidamente. Recorro los túneles hasta la estación fantasma donde decenas de convecinos empiezan a entrar en los vagones abandonados. Las decenas se convierten en centenares y cada vez hay menos sitio, rostros arrugados, mujeres, hombres, niños.

Nunca pensé que acudiría tanta gente a la asamblea.

La euforia crece según escuchamos a las diferentes personas hablar. Una sensación de estar haciendo historia nace en mi interior. Algo está cambiando, parece que despertamos del letargo de años de miedo y represión. Hay aplausos y vítores, abrazos y lágrimas. Se atisba la esperanza reflejada en los rostros.

De pronto, un sonido atronador de disparos conmociona a los presentes. Policías armados disparan contra todos, gritos, sangre, miedo, dolor. Un reducido grupo de jóvenes consigue esconderse en un escapadero del túnel suburbano. Llevan consigo la esperanza.

Toco mi vientre, siento frío, mis manos se empapan de sangre, cierro los ojos.

Próxima estación Esperanza. El viajero que a diario comparte conmigo el rutinario recorrido en el tren suburbano me despierta con una sonrisa para avisarme de que hemos llegado a mi estación.

AUTOR: RAFAEL VELARDE IGLESIAS

 

SEGUNDO PREMIO

SIN TITULO

Tarde tras tarde, día tras día, mis horas se hacen interminables, el tiempo no avanza, queda estancado recordándome cada segundo, cada momento lo que soy, donde estoy, lo triste que es mi situación y lo poco que está por venir. Bajo todas las tardes al Metro, es mi fuente de distracción. Me siento en el mismo banco, a la misma hora, y en la misma postura durante exactamente el mismo tiempo, es mi fuente de penurias.

Ante los enormes publicitarios veo, observo, a esa pareja de adolescentes que se despiden todas las tardes a la salida del instituto entre besos, baile de hormonas y un gesto de “luego te llamo”, 3 personas asiáticas que descienden cargadas de rosas y luces que se distribuyen las zonas y coordinan su nuevo punto de encuentro, ese grupos de europeos cargados de maletas, cámara fotográfica al cuello, mapa en mano y discutiendo entre ellos por la dirección a tomar, el matrimonio cincuentón que siempre tienen la misma discusión mientras corre a la siguiente estación, trabajadores reflectantes encargados del mantenimiento de la línea, 2 mochileras que caminan corriendo sin saber por qué, ejecutivos con traje y maletín conectados en todo momento a su móvil de última generación, músicos y malabaristas en busca de monedas por su arte, jóvenes raperos que aprovechan cualquier ocasión para ensayar sus nuevos pasos y mejorar sus nuevos temas, niños estudiantes, actores de teatro, madres agotadas, viajeros incansables, ricos arruinados, pobres mejorados, paseantes, vividores, soñadores…todos, todos ellos pasan ante mis ojos, ante mi mirada perdida, recordándome que es la vida, eso es estar vivo. Todos ellos son mi fuente de energía, de la que salgo a alimentarme tarde tras tarde hasta que me decida a dar el paso y salir para ser yo quien empiece a vivir.

AUTOR: EVA SANTA TECLA DÍAZ

TERCER PREMIO

TRIPLE

            Balanceaba las piernas, cuando el talón de su pie derecho golpeó un bulto bajo el banco. Apartó la mochila para sondear el terreno y se topó con una cartera de piel. Sin dudarlo, Cosme se agachó para cogerla y la sopesó sin saber qué hacer con ella.

“¿Tendrá mucho dinero?”, se preguntó. Le vendrían bien unos euros para pasar el fin de semana, pues, desde el lunes, había derrochado en chuches la paga de sus padres. El azar, que le había hecho perder el metro, le ofrecía ahora su cara más amable, un rostro bañado en oro con el que podría comprar algo de ropa, música, un juego de ordenador, un par de películas y quizá un libro para Laura. ¿Daría para tanto?

Un sudor frio le humedeció la frente. Dejo pasar el metro y, nervioso, se dirigió a las escaleras mecánicas. Cuando alcanzó el vestíbulo, vigilo sus espaldas y flancos antes de sacar la cartera, y revisó, inquieto, su contenido: junto a la documentación, que indicaba que pertenecía a una tal Ludmila Grabowlsky, había cincuenta euros. En el compartimento del dinero, Cosme también encontró la copia de una carta certificada que la mujer había enviado a Cracovia esa misma semana; en el remite, figura su número de teléfono.

El chico resolvió que lo mejor sería llamarla, pero justo en ese momento una mano le cerró los ojos por detrás y le preguntó: “¿Quién soy?”. Cosme se zafó de las anteojeras y se dio la vuelta. Era Laura. Vivía muy cerca de allí.
-¿Qué haces?

-Nada, esperando a un amigo… – mintió Cosme.

-Nos vemos el lunes en clase de lengua, ¿Vale?

-Vale… -dudó el chico-. Oye, ¿te parece que vayamos al cine mañana? Ponen una en   3-D. ¡Tiene que molar! Y luego nos podemos tomar una hamburguesa…

-No sé… Esta noche tengo un cumple y me temo que mis padres no están por la labor de soltarme más pasta.

-¡Yo te invito! – exclamó Cosme.

Dos minutos más tarde, el muchacho encestaba la cartera de Ludmila, ya sin un euro, en la papelera.

-Triple –musitó avergonzado.

AUTOR: ALBERTO DE FRUTOS DÁVALOS

 

CUARTO PREMIO

SIN TÍTULO

…Me desperté sobresaltada… ¡Que sueño más profundo! ¡Otra vez a mi lado un desconocido!

Esto de despertarse cada día con un hombre diferente al lado se está convirtiendo en una costumbre.

No puede ser, tengo que cambiar de vida, ser más responsable y dormir más.

El hombre que está a mi lado me mira sin decir nada. ¿Cuánto tiempo llevará observándome?

Si por lo menos él estuviese dormido podría irme sin que se diera cuenta.

¡Ni me había fijado en lo guapo que es! Seguro que se llama Javier…todos los hombres guapos que conozco se llaman así.

Me separo de él con cuidado. ¡Estaba dormida en su hombro! Cuando lo hago, él se masajea el brazo como si se le hubiese dormido por mi culpa.

No me atrevo a decirle nada ¿Qué se le puede decir a una persona de la que no sabes nada? No conoces sus gustos, su edad, su vida y ni siquiera su nombre…bueno, su nombre sí…Javier.

¡Tengo que madurar! Al fin y al cabo ya tengo veintiocho años. Como dice mi madre: “yo a tu edad ya os había parido a tu hermano y a ti”.

Para disimular mi vergüenza cojo el móvil y miro la hora… llego de sobra a trabajar. ¡Menos mal!

Miro los whatsapp y no tengo ni uno. ¡Nadie se acuerda de mí!… tantos amigos y tantos grupos para que ninguno me mande un triste video que me haga sonreír.

Me estoy deprimiendo yo sola y aún no ha empezado la jornada.

Voy a mandar un whatsapp a Marian, que se levanta pronto. Ella es la única que me comprende; para eso están las amigas.

-Hola

-Q tal?

-Voy en el metro a trabajar, ya me he vuelto a dormir y me he despertado apoyada en el hombro de un desconocido.

-Ya te valeeeee!!!!

-Lo sé… Tengo que empezar a acostarme más pronto para que no vuelva a pasar

 

Se oye por la megafonía: “Próxima estación Henares”

 

-Te dejo Marian, q ya he llegado

 

Le lanzo un beso a Javier, que me mira asombrado y salgo del metro.

AUTOR: NOA

 

QUINTO PREMIO

ABDUL

Quizás llegue el día, porque llegará, que ya no le vea salir a las 6:40h. por la estación del metro, cargado de bolsas llenas de pequeñas cosas para vender, para poder subsistir.

Me saluda, le saludo. Hablamos diferentes idiomas, pero con los gestos, con miradas, nos entendemos. Él es afgano, nacionalidad española, 87 años, como reza el cartel de cartón que coloca al lado de sus cosas para vender y poder subsistir.

¡Buenos días Abdul!… con gestos me devuelve el saludo.

¿Cómo estas Abdul?… Regulín, regulan me dice con un ademán de sus mano envejecidas.

Imaginaros un sabio de más allá de oriente con barba blanca, con gorra afgana, mirada inteligente, poca estatura, de gran fortaleza y con la sonrisa siempre a punto. Cerrad los ojos y vedlo, merece la pena.

Apenas sabe castellano, yo tampoco afgano, pero nos comunicamos, siempre me quiere regalar algo de lo que vende (pilas, pelotas de tenis, abanicos, carterillas, etc…) me ofrece lo que tiene, yo le digo: “Gracias Abdul, pero mejor véndelo”. Algunas personas le saludan, le compran, le traen algo caliente en los días de frio, tiene la capacidad de transmitir sensaciones positivas con su gesto y sonrisa.

Cuando no le veo me siento preocupado, los que lo conocemos nos preguntamos: ¿sabes algo de Abdul?…”No ayer no vino, me dijo que tenía médico”, le veo un poco jodio. Pero pasan días y por fin vuelve y me alegra el dia. ¿Qué tal Abdul?… “Regulín, regulan” me gesticula con sus manos envejecidas.

Ha cogido la buena costumbre de dar de comer pan mojado a los gorriones, lo deja a unos metros de él, y los gorriones se han acercado más y más, con la confianza de que a él no le tienen que tener miedo. Cuando Abdul no viene, los pájaros esperan, posados sobre la barandilla, hasta que se dan cuenta que hoy no tienen desayuno y se van a desayunar a otro lugar.

Llegará el día, porque llegará… que ya no nos veamos.

AUTOR: FELIX MARTÍNEZ BARCA

Aviso 84. XIV CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO.

XIV CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO:

UN METRO DE 350 PALABRAS…

BASES DEL CERTAMEN 2016

 

PARTICIPANTES.-Cada participante puede presentar un relato, que no habrá sido presentado en otro concurso, certamen o premio literario, ni estará publicado. No existe límite de edad.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS RELATOS.- Los relatos estarán escritos en castellano. Podrán tener cualquier temática y estructura narrativa, pero la historia debe relacionarse de alguna manera con el Metro.

LOS RELATOS TENDRÁN UNA EXTENSIÓN MÁXIMA DE 350 PALABRAS.

 

PLAZO DE PRESENTACIÓN.- Comienza el 1 de Noviembre y finalizará a las 12 horas del 30 de Noviembre de 2016. Sólo se aceptarán los relatos recibidos dentro de este plazo en el lugar indicado.

 

FORMA DE ENTREGA.- Por correo postal o entregados en mano en el local de la Sección Sindical de Solidaridad Obrera en Metro de Madrid: C/Valderribas nº49 2º Izq. 28007 Madrid (Tfno. 914335786, Fax 913798733. Metro Pacífico). O también por correo postal o en mano en el local de la Librería Traficantes de Sueños: C/Duque de Alba nº 13 Madrid 28012 (tlfno.915320928. Metro Tirso de Molina o Latina). Para entrega en mano, se ruega confirmar horarios en ambos casos. Los relatos deben ir sin firmar dentro de un sobre cerrado, en cuyo interior se incluirá otro sobre con los datos de identificación del autor (nombre, apellidos, edad, e-mail y teléfono móvil). Este sobre con los datos sólo será abierto en el caso de resultar premiado.

Los relatos se entregarán impresos en papel. Los autores de los relatos podrán incluir una breve nota de presentación personal junto a sus datos.

 

PREMIOS.- Mejor relato: podrá adquirir libros en la librería Traficantes de Sueños, por un valor de hasta 200 €. Dos premios finalistas: cada uno de ellos podrá adquirir libros en la citada librería por un valor de hasta 100€. Además, los dos relatos siguientes, 4º y 5º premio, podrán adquirir libros por un valor de hasta 50€.

En el caso de resultar seleccionado algún relato cuyo autor no pueda ser identificado, el premio se entregará al siguiente relato en el orden de calificaciones. Los cinco relatos serán publicados, al menos, en un número del periódico Contramarcha, en la Web del Sindicato y en la web de la librería (www.traficantes.net). Los autores de los relatos presentados a este certamen aceptan ceder al Sindicato Solidaridad Obrera y a Traficantes de Sueños los derechos necesarios para la edición en cualquiera de sus publicaciones.

 

FALLO Y ENTREGA DE PREMIOS.- La Comisión de Premios estará compuesta por miembros del Sindicato Solidaridad Obrera y de la librería asociativa Traficantes de Sueños. La decisión de esta comisión se hará pública el VIERNES 16 de DICIEMBRE de 2016, a las 19,00 horas , durante el acto-fiesta de entrega que se celebrará en el local de la librería Traficantes de Sueños, sita en la C/ Duque de Alba nº 13 de Madrid ( metro Tirso de Molina y Latina). En el caso de no ser recogidos en dicho acto, los premios quedan disponibles en el local de la librería Traficantes de Sueños. Además en un aviso y en la web del Sindicato y de la librería son anunciados los títulos y los nombres (o, en su caso, sus seudónimos) de los autores de los relatos premiados.

¡FELIZ ESCRITURA!

 

 

Madrid 26 de octubre de 2016

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

XIII Certamen de Relato Breve Raimundo Alonso

El viernes, 11 de diciembre de 2015 se celebró la fiesta de entrega de premios del XIII Certamen de Relato Breve “Un Metro de 350 palabras…”

En esta ocasión la fiesta se desarrolló en el nuevo local de la librería Traficantes de Sueños sito en la Calle Duque de Alba, 13; al lado de Tirso de Molina. Una librería con aire antiguo que va a robar el corazón a más de un amante de los libros.

A todos los participantes, premiados o no, les agradecemos el esfuerzo realizado y animamos a continuar escribiendo y participando en próximos certámenes.

PRIMER CLASIFICADO “UN CHICO CON SUERTE” (Carmen Huertas Díez)

SEGUNDO CLASIFICADO “TRES EN LINEA” (Jesús María Gutiérrez Calzada)

TERCER CLASIFICADO “EL PENSADOR DE RODIN” (José Luis de la Morena Villoria)

CUARTO CLASIFICADO “SEGUNDA PERSONA SINGULAR” (Manuel Fernández Suárez)

QUINTO CLASIFICADO “UN DÍA CUAQUIERA” (Juan Carlos Magán Fernández)

 

Un chico con suerte

Mi hermano tiene mucha suerte. Es autista. Por eso le han comprado un portátil para él solo. En el cole, ni le mandan deberes ni estudiar y tampoco le ponen notas. Le cortan el pelo dos veces al año porque no le gusta y a mí una vez al mes, me guste o no. Y el año pasado, en Eurodisney se montó en todo lo que quiso, sin hacer ni una sola cola. Definitivamente, ¡es un suertudo!

Compartimos habitación y, cada noche, hasta quedarnos dormidos –él cogido de mi mano-, Me recita de memoria los diálogos de Toy Story. Mi película favorita. Y por las tardes, cuando acabo mis deberes, nos divertimos con La Risa Loca. Como Abel no sabe jugar a lo que yo juego, se lo ha inventado para que podamos hacerlo juntos. Hay que decir estaciones del metro encadenadas mientras nos reímos sin parar. Gana él, porque se sabe el plano de memoria.

Tía Carmen siempre le llama para preguntarle algún itinerario.

-Abel, ¿cómo voy de Fuencarral a Embajadores?

– Fuencarrrrrral, línea 10. Próxima estación Plaza de España corrrrrrrespondencia con líneas 2 y 3. Transbordo línea 3. Próxima estación Embajadores corrrrrespondencia con línea 5 y cercanías Rrrrrrenfe.

¡Atención! Estación en currrrrva al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.

Se lo sabe enterito aunque no puede viajar en él. Un día lo intentamos, pero el ruido de los trenes al entrar en el andén le asustó. Salió corriendo empujando a la gente, que le miraba con cara de espanto. “No es peligroso” –decía yo mientras corría tras él-. “Sólo tiene miedo”. No hemos vuelto a hacerlo.

Ayer quise gastarle una broma:

-Abel, ¿Cómo voy de Canal hasta La Risa Loca?

-¡No existe!

-¿Qué no existe? Pues habrá que decirle al jefe del metro que la ponga inmediatamente.

-Si…… como Vodafone-Sol. Barrio del Pilarrrrrrr-La Risa Loca.

 

¡Qué listo es! Ha cambiado de nombre nuestra estación, así puede ir a La Risa Loca sin coger el metro. Cada día me enseña algo nuevo. La verdad es que ¡yo sí que soy un chico con suerte!

 

TRES EN LINEA

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorpore y creció en mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escucha una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizo con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

-Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

-No- respondí avergonzado.

-Tienes suerte chaval, te va a enseñar al campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza, éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en lineaaaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

-Estará en otra estación- me animó mi madre con una sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, y una tiza y un sueño:

 

Reencontrarme con Fede y retarle a la final.

TRES EN LÍNEA

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorporé y creció mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escuchaba una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizó con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

– No- respondí avergonzado.

– Tienes suerte chaval, te va a enseñar el campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza,  éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en líneaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

– Estará en otra estación- me animó mi madre con su sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, una tiza y un sueño: reencontrarme con Fede y retarle a la final.


 

Segunda persona del singular

Ibas incómodo, disimulabas naturalidad. Se veía que querías aparentar normalidad, pretendías ir como siempre habías ido.

No recuerdas cuando comenzaste a llevar camisetas reivindicativas. ¿mil novecientos noventa? Es posible. Antes notabas que llamabas la atención solo cuando los pasos te llevaban por el barrio de Salamanca o zonas especialmente burguesas.

Nada comparable con lo que sucede ahora. Desde que el gobierno de Ciudadanos C´s tomo el poder, en solitario, todo cambio. Estas harto de ver sus grupos de bienestar ciudadano con su vestimenta naranja vigilando a todas horas y por todos lados.

Hoy llevas una camiseta antinuclear que te pareció menos comprometida y que creías que no provocaría su ira. Sin embargo, mira cómo te rodean en el andén para que nadie te la vea; observa sus miradas de alerta máxima de peligro antisistema, y eso que estas en la línea 1, la de más baja exigencia según decreto el Gobierno.

Ya ni se te ocurre ponerte la de Libertad Sindical, ni la de anticárceles o la de solidaridad con el pueblo palestino. Ya tienes antecedentes intolerantes y no soportarías quince días formando parte de las patrullas de bienestar, y no es lo peor vestirse con esa indumentaria naranja, lo peor es que, a pesar tuyo, terminas mirando a los demás como ellos te están mirando a ti ahora mismo.

Puente de Vallecas, has llegado al fin, la patrulla te acompaña a la salida, no han avisado a la patrulla de barrio. La antinuclear no está considerada peligrosa en Vallecas. Respira…. Eres libre.

 

Un día cualquiera

Por indefinición, el amor, es una puerta que se abre de un vagón de metro, esperando a que la atraviesen unos ojos que te buscan y que te encuentran.

Es un boca perdida, en la nada, de metro, que escupe al ángel que esperabas, incansable, y que sube desde los infiernos de negros túneles subterráneos.

Es un roce de manos desnudas, de la mujer con la que sueñas, y con la que no despertaste, pero que se apea en tu misma estación, siempre, cada día, a la misma hora. Es, ese preciso instante.

Por indefinición, el amor, es un andén sin despedidas, en el que dos amantes se funden, incapaces de olvidarse.

Es una sonrisa devuelta que, en aquel cruce de escaleras mecánicas entre distintas líneas, por mirarle fijamente a sus ojos, finalmente ganaste.

Es un pasillo donde, irremediablemente, bailamos nuestra canción que, ese músico, en propia versión, interpreta.

Por indefinición, el amor, es un ciego que, todas las mañanas reconoce el perfume que lo guía, el tacto suave que lo reconstruye, y el timbre, de la inconfundible voz, que le desea los buenos días, de una mujer, la del vestíbulo, cuyo cuerpo se imagina. Y que se marcha anhelante.

Es una pareja de ancianos, felizmente casados, agarrados de la mano, esperando un tren que ya pasó, y que no reconocen, que les devolvió sus cuerpos setenta años más viejos, mientras miran a dos veinteañeros enamorados  que acaban de subir al mismo tren al que ya subieron hace medio siglo.

Por indefinición, el amor, son unos versos rotos que se arrojan desde el voladizo del andén a las vías, en un vano y cobarde intento de fuga por medio del suicidio, con la loca esperanza de olvidar, para siempre, a quien fueron escritos, aquella noche, bajo una tenue luz de vela. Pero, estos, ascendiendo como globos de helio, se elevan más allá de la catenaria para no ser arrollados, cuando, en una estación sin cobertura, suena milagrosamente el teléfono, y es ella con un:

– “Maldita sea, ¡Te amo! Y, ¿por qué no decirlo?… indefinidamente”.

 

XIII Certamen de Relato Breve Raimundo Alonso

El viernes, 11 de diciembre de 2015 se celebró la fiesta de entrega de premios del XIII Certamen de Relato Breve “Un Metro de 350 palabras…”

En esta ocasión la fiesta se desarrolló en el nuevo local de la librería Traficantes de Sueños sito en la Calle Duque de Alba, 13; al lado de Tirso de Molina. Una librería con aire antiguo que va a robar el corazón a más de un amante de los libros.

A todos los participantes, premiados o no, les agradecemos el esfuerzo realizado y animamos a continuar escribiendo y participando en próximos certámenes.

PRIMER CLASIFICADO “UN CHICO CON SUERTE” (Carmen Huertas Díez)

SEGUNDO CLASIFICADO “TRES EN LINEA” (Jesús María Gutiérrez Calzada)

TERCER CLASIFICADO “EL PENSADOR DE RODIN” (José Luis de la Morena Villoria)

CUARTO CLASIFICADO “SEGUNDA PERSONA SINGULAR” (Manuel Fernández Suárez)

QUINTO CLASIFICADO “UN DÍA CUAQUIERA” (Juan Carlos Magán Fernández)

 

Un chico con suerte

Mi hermano tiene mucha suerte. Es autista. Por eso le han comprado un portátil para él solo. En el cole, ni le mandan deberes ni estudiar y tampoco le ponen notas. Le cortan el pelo dos veces al año porque no le gusta y a mí una vez al mes, me guste o no. Y el año pasado, en Eurodisney se montó en todo lo que quiso, sin hacer ni una sola cola. Definitivamente, ¡es un suertudo!

Compartimos habitación y, cada noche, hasta quedarnos dormidos –él cogido de mi mano-, Me recita de memoria los diálogos de Toy Story. Mi película favorita. Y por las tardes, cuando acabo mis deberes, nos divertimos con La Risa Loca. Como Abel no sabe jugar a lo que yo juego, se lo ha inventado para que podamos hacerlo juntos. Hay que decir estaciones del metro encadenadas mientras nos reímos sin parar. Gana él, porque se sabe el plano de memoria.

Tía Carmen siempre le llama para preguntarle algún itinerario.

-Abel, ¿cómo voy de Fuencarral a Embajadores?

– Fuencarrrrrral, línea 10. Próxima estación Plaza de España corrrrrrrespondencia con líneas 2 y 3. Transbordo línea 3. Próxima estación Embajadores corrrrrespondencia con línea 5 y cercanías Rrrrrrenfe.

¡Atención! Estación en currrrrva al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.

Se lo sabe enterito aunque no puede viajar en él. Un día lo intentamos, pero el ruido de los trenes al entrar en el andén le asustó. Salió corriendo empujando a la gente, que le miraba con cara de espanto. “No es peligroso” –decía yo mientras corría tras él-. “Sólo tiene miedo”. No hemos vuelto a hacerlo.

Ayer quise gastarle una broma:

-Abel, ¿Cómo voy de Canal hasta La Risa Loca?

-¡No existe!

-¿Qué no existe? Pues habrá que decirle al jefe del metro que la ponga inmediatamente.

-Si…… como Vodafone-Sol. Barrio del Pilarrrrrrr-La Risa Loca.

 

¡Qué listo es! Ha cambiado de nombre nuestra estación, así puede ir a La Risa Loca sin coger el metro. Cada día me enseña algo nuevo. La verdad es que ¡yo sí que soy un chico con suerte!

 

 

Tres en linea

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorpore y creció en mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escucha una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizo con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

-Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

-No- respondí avergonzado.

-Tienes suerte chaval, te va a enseñar al campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza, éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en lineaaaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

-Estará en otra estación- me animó mi madre con una sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, y una tiza y un sueño:

 

Reencontrarme con Fede y retarle a la final.

 

 

El pensador de Rodin

Le gustaba observar la fauna madrileña. Sentado cerca de la boca de Metro de Sol, la que está enfrente de La Mallorquina, su oficio de estatua viviente, El pensador de Rodin, le ofrecía tiempo de sobra para mirar e, irónicamente, para pensar.

Miraba como de las tripas de Madrid salía triste. Los tiempos habían sido y eran malos; la crisis, la corrupción y el paro parecía que se habían llevado algo más que lo meramente material. De repente, apareció la sonrisa salpicada por ruido de niños de su mujer, que le decía unas horas antes que todo iría bien mientras le ayudaba con el disfraz.

Mirando la salida alborotada de caras serias y tristes del Metro, pensó en lo malvado que hay que ser para robar un alma, si no muchas. Pero el hombre tiene la capacidad de sobreponerse. Se le vino a la mente la escena de la película Amanece que no es poco en la que el actor Manuel Alexandre gritaba – ¡Señor Alcalde, todos somos contingentes, solo tú eres necesario!-. No podía estar menos de acuerdo. Todos somos necesarios, todos.

 

El sonido de una moneda en su plato le saco de sus pensamientos.

 

Segunda persona del singular

Ibas incómodo, disimulabas naturalidad. Se veía que querías aparentar normalidad, pretendías ir como siempre habías ido.

No recuerdas cuando comenzaste a llevar camisetas reivindicativas. ¿mil novecientos noventa? Es posible. Antes notabas que llamabas la atención solo cuando los pasos te llevaban por el barrio de Salamanca o zonas especialmente burguesas.

Nada comparable con lo que sucede ahora. Desde que el gobierno de Ciudadanos C´s tomo el poder, en solitario, todo cambio. Estas harto de ver sus grupos de bienestar ciudadano con su vestimenta naranja vigilando a todas horas y por todos lados.

Hoy llevas una camiseta antinuclear que te pareció menos comprometida y que creías que no provocaría su ira. Sin embargo, mira cómo te rodean en el andén para que nadie te la vea; observa sus miradas de alerta máxima de peligro antisistema, y eso que estas en la línea 1, la de más baja exigencia según decreto el Gobierno.

Ya ni se te ocurre ponerte la de Libertad Sindical, ni la de anticárceles o la de solidaridad con el pueblo palestino. Ya tienes antecedentes intolerantes y no soportarías quince días formando parte de las patrullas de bienestar, y no es lo peor vestirse con esa indumentaria naranja, lo peor es que, a pesar tuyo, terminas mirando a los demás como ellos te están mirando a ti ahora mismo.

Puente de Vallecas, has llegado al fin, la patrulla te acompaña a la salida, no han avisado a la patrulla de barrio. La antinuclear no está considerada peligrosa en Vallecas. Respira…. Eres libre.

 

Un día cualquiera

Por indefinición, el amor, es una puerta que se abre de un vagón de metro, esperando a que la atraviesen unos ojos que te buscan y que te encuentran.

Es un boca perdida, en la nada, de metro, que escupe al ángel que esperabas, incansable, y que sube desde los infiernos de negros túneles subterráneos.

Es un roce de manos desnudas, de la mujer con la que sueñas, y con la que no despertaste, pero que se apea en tu misma estación, siempre, cada día, a la misma hora. Es, ese preciso instante.

Por indefinición, el amor, es un andén sin despedidas, en el que dos amantes se funden, incapaces de olvidarse.

Es una sonrisa devuelta que, en aquel cruce de escaleras mecánicas entre distintas líneas, por mirarle fijamente a sus ojos, finalmente ganaste.

Es un pasillo donde, irremediablemente, bailamos nuestra canción que, ese músico, en propia versión, interpreta.

Por indefinición, el amor, es un ciego que, todas las mañanas reconoce el perfume que lo guía, el tacto suave que lo reconstruye, y el timbre, de la inconfundible voz, que le desea los buenos días, de una mujer, la del vestíbulo, cuyo cuerpo se imagina. Y que se marcha anhelante.

Es una pareja de ancianos, felizmente casados, agarrados de la mano, esperando un tren que ya pasó, y que no reconocen, que les devolvió sus cuerpos setenta años más viejos, mientras miran a dos veinteañeros enamorados  que acaban de subir al mismo tren al que ya subieron hace medio siglo.

Por indefinición, el amor, son unos versos rotos que se arrojan desde el voladizo del andén a las vías, en un vano y cobarde intento de fuga por medio del suicidio, con la loca esperanza de olvidar, para siempre, a quien fueron escritos, aquella noche, bajo una tenue luz de vela. Pero, estos, ascendiendo como globos de helio, se elevan más allá de la catenaria para no ser arrollados, cuando, en una estación sin cobertura, suena milagrosamente el teléfono, y es ella con un:

– “Maldita sea, ¡Te amo! Y, ¿por qué no decirlo?… indefinidamente”.

 

Certamen Relato Breve

XIII CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO:

UN METRO DE 350 PALABRAS…


BASES DEL CERTAMEN 2015

PARTICIPANTES.-Cada participante puede presentar un relato, que no habrá sido presentado en otro concurso, certamen o premio literario, ni estará publicado. No existe límite de edad.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS RELATOS.- Los relatos estarán escritos en castellano. Podrán tener cualquier temática y estructura narrativa, pero la historia debe relacionarse de alguna manera con el Metro.

LOS RELATOS TENDRÁN UNA EXTENSIÓN MÁXIMA DE 350 PALABRAS.

PLAZO DE PRESENTACIÓN.- Comienza el 1 de Noviembre y finalizará a las 12 horas del 30 de Noviembre de 2015. Sólo se aceptarán los relatos recibidos dentro de este plazo en el lugar indicado.

 

FORMA DE ENTREGA.- Enviados por correo postal o entregados en mano en el local de la Sección Sindical de Solidaridad Obrera en Metro de Madrid: C/ Valderribas nº 49 2º Izquierda. 28007 Madrid (Tfno. 914335786, Fax 913798733. Metro Pacífico). O también por correo postal o en mano en el local de la Librería Traficantes de Sueños: C/Duque de Alba nº 13 Madrid 28012 (tlfno.915320928, Fax 911819624. Metro Tirso de Molina y Latina). Los relatos deben ir sin firmar dentro de un sobre cerrado, en cuyo interior se incluirá otro sobre con los datos de identificación del autor (nombre, apellidos, edad, y e-mail y/o teléfono móvil). Este sobre con los datos sólo será abierto en el caso de resultar premiado.

Los relatos se entregarán impresos en papel y, a ser posible, grabados en un CD o unidad USB (Texto en Word). Los autores de los relatos podrán incluir una breve nota de presentación personal.

 

PREMIOS.- Mejor relato: podrá adquirir libros en la librería Traficantes de Sueños, por un valor de hasta 200 €. Dos premios finalistas: cada uno de ellos podrá adquirir libros en la citada librería por un valor de hasta 100€. Además, los dos relatos siguientes, 4º y 5º premio, podrán adquirir libros por un valor de hasta 50€.

En el caso de resultar seleccionado algún relato cuyo autor no pueda ser identificado, el premio se entregará al siguiente relato en el orden de calificaciones. Los cinco relatos serán publicados, al menos, en un número del periódico Contramarcha y en la Web del sindicato y en la web de la librería (www.traficantes.net). Los autores de los relatos presentados a este certamen aceptan ceder al sindicato Solidaridad Obrera y a Traficantes de Sueños los derechos necesarios para la edición en cualquiera de sus publicaciones.

 

FALLO Y ENTREGA DE PREMIOS.- La Comisión de Premios estará compuesta por miembros del sindicato Solidaridad Obrera y de la librería asociativa Traficantes de Sueños. La decisión de esta comisión se hará pública el VIERNES 11 de DICIEMBRE de 2015, a las 19,00 horas , durante el acto-fiesta de entrega que se celebrará en el local de la librería Traficantes de Sueños, sita en la C/ Duque de Alba nº 13 de Madrid ( metro Tirso de Molina y Latina). En el caso de no ser recogidos en dicho acto, los premios quedan disponibles en el local de la librería Traficantes de Sueños. Además en un aviso y en la web del sindicato y de la librería son anunciados los títulos y los nombres (o, en su caso, sus seudónimos) de los autores de los relatos premiados.

¡FELIZ ESCRITURA!

Madrid 23 de octubre de 2015

Por Solidaridad Obrera

 

La Junta Sindical

premiados XII edición Certamen Relato Breve

XII CERTAMEN DE RELATO BREVE RAIMUNDO ALONSO

 

El viernes, 19 de diciembre de 2014 se celebró la fiesta de entrega de premios del XII Certamen de Relato Breve “Un Metro de 350 palabras…”

En esta ocasión la fiesta se desarrolló en el nuevo local de la librería Traficantes de Sueños sito en la Calle Duque de Alba, 13; al lado de Tirso de Molina. Una librería con aire antiguo que va a robar el corazón a más de un amante de los libros.

A todos los participantes, premiados o no, les agradecemos el esfuerzo realizado y animamos a continuar escribiendo y participando en próximos certámenes.

En esta XII edición estos son los relatos ganadores:

PRIMER FINALISTA: “El domador de fieras” de Jordi Navarro García.

SEGUNDO FINALISTA: “Mañanas” de Cayetana de Morlán (Pseudónimo).

TERCER FINALISTA: “Luces” de María Toraño Caso.

CUARTO FINALISTA: “Hasta la muerte de esperaré de Jacinto Avendaño Garrido.

QUINTO FINALISTA: “Sobre raíles” de Txema García Urdampilleta.

 

EL DOMADOR DE FIERAS

Cuando las puertas del vagón se abrieron, el abuelo se echó la mano con disimulo a su cartera de piel, el niño notó como su madre lo atraía oprimiéndole en un gesto que se diría protector, el currelas levantó la vista del Marca no sin interés y, en suma, todos los viajeros apartaron la mirada de los smartphones y la fijaron en aquel individuo. De pie, ya dentro del vagón, sonreía. Delgado, camisa blanca, corbata roja. Se le veía sano, seguro de sí mismo. Dormía bien por las  noches.

-Buenas tardes, compañeros y compañeras. –El tono no era de quien pide limosna, más bien del que vacila en la barra de un bar-. Préstenme atención. Nada puede seguir por este camino. La casta nos desgasta, debemos decir “¡basta!”. “¡Consuman!”, nos impelen. Y con sumo desprecio nos exprimen. No bajen los brazos: nosotros, yo mismo, sin ustedes no sería nada. Quizá algo, pero no lo suficiente. No abandonen la lucha, no bajen los brazos, maldita sea. Pero deleguen, deleguen en mí. Sepan, compañeros y compañeras, que no les represento. Yo les mejoro. Soy mejor que la versión más esforzada y brillante que cada cual pueda mostrar jamás. He estudiado en Suiza, amigos y amigas. ¿El qué?, tal vez se pregunten. Comunicación, obtuve un título caro. Deleguen en mis palabras, sé hablar, sé hacer gestos. Nombraré las cosas para que su realidad se asemeje a lo que debiera ser. No importa que no entiendan, que no opinen, que no lleguen a saber. Yo les traduciré el premio y el castigo, tomaré las mejores decisiones para todos. Sólo deleguen. Recuerden: toda política que no esté hecha por mí, será hecha contra ustedes. Les amo. Recuerden eso también.

El metro se detenía en otra estación más, las puertas resoplaron al abrirse y de nuevo al cerrarse, y el cantamañanas se esfumó entre la multitud. El abuelo suspiró aliviado, hasta que notó el hueco de la ausencia de su cartera de piel: “Hijos de puta, ¡ya no esperan ni a llegar al gobierno para robar!”

Jordi Navarro García

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