L@S TRABAJADOR@S DE METRO HEMOS DADO LA TALLA

Veníamos hablando en Contramarchas anteriores de la necesidad de responder a las medidas antiobreras que la Patronal y el Gobierno estaban imponiendo para hacer pagar el peso de la crisis capitalista a los trabajadores. Hemos escrito hasta la saciedad sobre la colaboración de los sindicatos del sistema (CCOO y UGT) que incluso a principios de este año, el 9 de febrero, con la que ya estaba cayendo, firmaron con la Patronal CEOE y Cepyme el Acuerdo para la Negociación colectiva 2010-2012, en el que pusieron freno a las subidas salariales (2010: del 0 al 1%, 2011: entre el 1 y el 2% y 2012: entre el 1,5 y el 2,5%), impidiéndolas en la práctica. Pensamos entonces, egoístamente, “¡menos mal que nos pilla con nuestro convenio colectivo firmado! ¡vaya miseria de subidas!”. El 24 de marzo en el Parlamento y el 12 de abril en el Senado aprueban la llamada Ley de los Controladores aéreos, en plena negociación de su convenio reventando las condiciones y derechos de este colectivo alcanzados en el anterior convenio (unilateralmente alargan la edad de jubilación a los 57 años, la jornada anual pasa de 1.200 a 1.670 h., rebajan sustancialmente el salario, crean guardias localizadas obligatorias, se instaura la movilidad geográfica obligatoria, se permite la privatización y la automatización del servicio que prestan…). Otra vez de manera egoísta, el conjunto de la clase obrera de este país se quedó al margen, haciendo buena la campaña de criminalización y linchamiento emprendida en los medios de comunicación contra este colectivo de “ricos y privilegiados”. El 12 de mayo el Gobierno Zapatero aprueba en el parlamento el llamado Plan de Ajuste (Real Decreto ley 8/2010) que de la noche a la mañana dinamita el acuerdo salarial para los funcionarios, a los que rebaja el 5% sus sueldos en la nómina a partir de junio y se queda congelada en el 2011 (un robo de 2.400 millones), congela las pensiones, dificulta la jubilación parcial, elimina derechos (cheque bebé), rebaja inversiones…etc. Ante este brutal ataque los sindicatos del sistema convocan con la boca pequeña una huelga para los funcionarios el 8 de junio, en vez de la necesaria HUELGA GENERAL INDEFINIDA para echar atrás esta agresión sin precedentes.

El 10 de junio la Condesa de Murillo y Presidenta de la Comunidad de Madrid anuncia una Ley (4/2010) que va a adaptar las medidas del Plan de ajuste del Gobierno Zapatero, y ahí sí que nos dan de lleno a los trabajadores de metro, pretendiendo reventar nuestro convenio colectivo 2009-2012 reduciendo para este año el 5% de los salarios ya pactados.

Por si todo esto fuese poco, el 17 de junio el Gobierno Zapatero publica la reforma laboral que habían estado a punto de «acordar» los sindicatos del régimen con la CEOE (Real Decreto-Ley 10/2010) otra agresión sin precedentes a los convenios y a los derechos de los trabajadores. Las empresas sindicales se van de vacaciones y «convocan» un día de «huelga general» para el 29 de septiembre, suponemos que de este año. Solidaridad Obrera no hará de comparsa en ese paripé.

La lucha llevada a cabo en Metro es la primera y hasta ahora única contestación obrera seria con que se han encontrado estos sinvergüenzas. Sin duda alguna una lucha ejemplar que ha sido referente importante para millones de trabajadores, no sólo en Madrid sino en todo el estado y también en muchos países de todo el mundo. Los trabajadores de Metro, independientemente de como califiquemos el acuerdo alcanzado, hemos dado la talla en este conflicto.

Texto de portada del Contramarcha nº 52 que se editará a finales de agosto.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *