Sentencia Moscú. Comunicado de Solidaridad Obrera

“La Iglesia vuelve a iluminar, pero por desgracia no ardiendo”

 

Todo lo que un grupillo de chicas es capaz de hacer.

Una acción simbólica en denuncia de la lesbofobia y el odio y discriminaición en función de la orientación sexual o una canción paródica pidiendo que la virgen María se haga feminista y -oh, milagro- haga desaperecer al gobierno son suficientes para que el poder se sienta amenazado.

Las tres integrantes del colectivo Pussy Riot están dando una lección de honestidad a todo el mundo. Su único crimen, además de ser mujeres jóvenes contestatarias, es hacer una crítica a la situación política de su país -por desgracia muy extendida y común a todas las llamadas democracias occidentales- en donde la separación entre iglesia y estado es tan solo un supuesto, un prerrequisito ideal. Denunciar las injerencias entre las esferas civiles y eclesiásticas se reprime bajo la acusación de blasfemia. En definitiva, se utliza la ley bíblica, tamizada por los intereses terrenales, para dictar sentencias en los tribunales civiles y reprimir cualquier crítica al status quo.

En el estado español, “católico, apostólico y romano” estas cosas nos suenan. En los últimos años casos como el de Javier Krahe y artistas como Leo Bassi, asociaciones como Ateos en Lucha y AVALL, sindicalistas como Julio Reyero de CNT, militantes feministas como las que realizaron una performance en la capilla de una universidad pública… son algunos de los damnificados por las denuncias interpuestas por distintos grupos ultras, integristas religiosos e instituciones católicas.

Todos los anteriormente citados han sido denunciados judicialmente, y escarmentados en muchos casos a través de medios de comunicación “conservadores”, por haber expresado libremente su opinión. El delito en el que se amparan los denunciantes es el de “ofensa a los sentimientos religiosos”, un cajón de sastre que remite al concepto de “blasfemia” y que permite la criminalización de la disidencia y en muchos casos se utiliza para la persecución judicial y política del ateísmo.

El caso de las Pussy Riot ha dado dimensión internacional a esta cuestión. Como ellas mismas dicen, independientemente de la sentencia, hemos ganado. Ellas simplemente cantaron. Nosotras no olvidamos que la única iglesia que ilumina es la que arde.

SAINT IMIER 2012. LA ACTUALIDAD DEL ANARQUISMO

El reciente Encuentro Internacional del Anarquismo, celebrado en la localidad suiza de Saint Imier del 8 al 12 de agosto, ha significado un jalón importante en el proceso de recomposición y resurgimiento que están viviendo las ideas libertarias en los últimos tiempos

Al calor de una crisis social y económica de una intensidad nunca vista por las personas que hoy pueblan el continente europeo, la iniciativa emprendida por diversas redes del anarquismo social y organizado (desde la Internacional de Federaciones Anarquistas, hasta las organizaciones vinculadas a la web anarkismo.net), de rememorar el Congreso que dio nacimiento, en 1872, a la Internacional Antiautoritaria, ha resultado un éxito indiscutible.

Miles de personas, en representación de cientos de organizaciones o a título individual, provenientes de los cinco continentes, se han dado cita este verano en una localidad que ha visto sucederse una increíble marea de creatividad e innovación política. Charlas, conferencias, debates, conciertos, exposiciones, reuniones formales e informales, han permitido acercar redes inconexas y proyectos rigurosos, interrelacionar organismos de una vitalidad que resultaría sorprendente, sino fuera el resultado del trabajo consciente y, en muchos casos, organizado, de miles de personas de todos los rincones del Globo.

La presencia de la juventud ha sido apabullante y, pese a las dificultades al operar las traducciones en una auténtica Babel cosmopolita, la altura de los debates no dejado nada que desear.

Lo libertario encara la crisis en sus múltiples manifestaciones (con una perspectiva central expresada desde la misma rueda de prensa que dio inicio al Encuentro: el repudio de la deuda); propone mecanismos organizativos concretos, novedosos o tradicionales (como los de la llamada vertiente “especifista” del movimiento, que apuesta por una organización política revolucionaria estructurada y dotada de un programa solvente); interviene en las luchas sociales del presente (es de destacar la generosa presencia de activistas provenientes de las múltiples experiencias del universo Occupy); prefigura en el día a día la arquitectura de un mundo futuro que puede irse construyendo en el ahora (las iniciativas autogestionarias también tuvieron su espacio en el debate).

Pese a las enormes dificultades de poner en marcha una iniciativa de esta envergadura, y a las disfunciones y problemas que, sin duda, no pudieron evitarse, lo cierto es que los organizadores han de ser calurosamente felicitados por haber abierto un espacio que ha permitido hacer algo que, a día de ayer, parecía imposible: poner en relación y hacer compartir análisis y debates a la práctica totalidad de las corrientes del anarquismo social y organizado, demasiadas veces alejadas y enfrentadas por cuestiones secundarias y sin sentido.

Hemos vivido la experiencia de compartir y estrechar lazos, de cooperar y de estar amistosamente en desacuerdo, de construir y de saber que, a veces, hay que esperar y variar los ritmos para profundizar las posibilidades de una confluencia.

Hemos vuelto a ser un movimiento, un proyecto colectivo construido cooperativamente para la defensa de los intereses de la clase trabajadora, un espacio donde los desencuentros son naturales y no constituyen la excusa para la agresión, donde las contaminaciones mutuas permiten iluminar la abundancia inherente a lo vivo, donde las miradas abren la posibilidad de construir universos novedosos en ruptura con lo existente.

Así pues, no puede dudarse de que, pese a los agoreros de todos los pelajes, después de ciento cuarenta años, el anarquismo ha vuelto a vibrar en Saint Imier con la potencia que otorga la pluralidad y la rebeldía ingobernable.

Más información: el enlace al último programa de Economía Directa, sobre Saint Imier y el anarquismo, con José Luis Carretero y Carlos Angulo, conducidos por Juan Carlos Barba:

http://www.ivoox.com/economia-directa-18-08-2012-encuentros-anarquistas-st-imier-audios-mp3_rf_1383832_1

Reportaje de la televisión suiza Canal Alpha (en francés), con entrevistas a varios participantes:

http://www.arcinfo.ch/fr/videos/index.php?video=1006313&categ=0

José Luis Carretero Miramar

Septiembre 2012