Contramarcha 56 – Nadie va a parar el colapso del sistema

Cada día que pasa se hace más evidente que se producirá el colapso del sistema capitalista actual en un corto periodo de tiempo (10 a 20 años).
El rebase del pico del petróleo (punto en el cual las reservas de petróleo empiezan a ser menores de las ya extraídas) es un hecho y con ello el fin de la energía barata, lo mismo ocurre con el gas y otro tanto con el carbón, del que depende casi el 50% de la energía eléctrica del mundo actual. Cada día el mundo despilfarra 86 millones de barriles de petróleo (la producción de Libia a pleno rendimiento es de 1,6 Mb/d), lo que acerca el final de las existencias a marchas forzadas.
El acercamiento al fin de las energías fósiles hará colapsar el sistema actual y nadie en ningún lugar del mundo nos está preparando para ello. Ni gobiernos, ni administraciones, ni medios de comunicación, ni organizaciones obreras, etc.
Nadie lo va a hacer por nosotros, los trabajadores tenemos que asumir esta responsabilidad. Los defensores del sistema capitalista (y entre ellos, además de los gobiernos, ejércitos, administraciones, etc, podéis incluir a CCOOO-UGT, partidos políticos, medios de comunicación…) van a hacer cualquier cosa, incluida la guerra, para salvar el sistema, antes que reconocer su fracaso total y prepararnos para afrontar otro sistema social acorde a las necesidades de todos y de acuerdo con las posibilidades reales del planeta.
Van a seguir negando la evidencia, inventando enemigos exteriores y cuando éstos se agoten o fallen, enemigos interiores (los trabajadores que luchen, sin duda), pero para nada van a asumir y afrontar el desastre que se avecina.
Debemos de tomarnos en serio esta tarea, darle la prioridad máxima y asumir de partida que nadie lo va a hacer por nosotros.
En el sistema actual todo está basado en la energía barata (petróleo, gas y carbón que el planeta tardó millones de años en producir). La dependencia de ella es total para surtir de alimentos y servicios a una población desmesurada (7000 millones). Se mueven alimentos desde cualquier parte del mundo por avión, barco y camión, alimentos que se consiguen gracias a la agro-industria que han implantado en gran parte del planeta gracias a fertilizantes, herbicidas etc. extraídos también del petróleo.
Las redes locales existentes hasta mediados del siglo XX que abastecían de casi todo lo necesario a su población han desaparecido en todo el primer mundo y hoy no podrían abastecer las megalópolis en que se han convertido nuestras ciudades.

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