EN DEFENSA DEL TRANSPORTE PÚBLICO

Sería necesario hacer un acto de reflexión y de memoria, para comprobar las miserias y las mentiras de un sistema capitalista insaciable y carroñero, al que los trabajadores y trabajadoras no le importamos absolutamente nada. Cuando el negocio se pone por encima del bien común, llámese sanidad, educación, dependencia, transporte etc., se produce el mayor desprecio hacia las personas, sin importar lo más mínimo las consecuencias que esta situación provoca. Tampoco hace falta retrotraerse mucho tiempo, para ver y comprobar la esquilmación que se ha venido realizando de cualquier servicio público, dinero fácil y asegurado, negocio redondo, y si existen pérdidas, que no se preocupen los carroñeros, que el estado corre con la cuenta, ya lo pagará la clase obrera.

El mantra utilizado siempre ha seguido el mismo guion, primero se degradan los servicios públicos, para después con la justificación del mal funcionamiento del servicio, llevar a cabo los pasos siguientes, las externalizaciones entregar a manos privadas trabajos de mantenimiento que contratan y subcontratan reiteradamente haciéndose con un negocio seguro.

Unos meses atrás se recrudecieron los ataques a los transportes públicos, con la clara intención de degradar el servicio, adelgazando la plantilla hasta el punto de suprimir y eliminar trenes y autobuses desproporcionadamente, tanto en el Metro, como en la EMT, que provocaba el aumento de intervalos y que las frecuencias de paso se viesen seriamente alteradas, pasando a doblar y triplicar los tiempos de espera. A la vez que se engordaban los equipos Directivos de estas empresas con personal de confianza colocado a dedo, se paraliza le contratación de trabajadores, detraían partidas económicas para provocar cierres de ejercicio en pérdidas y se imponían medidas sin la participación de los trabajadores y trabajadoras, tratando de dividir y fraccionar la unidad de respuesta de las plantillas.

Ante estas actuaciones, solo la lucha de los trabajadores y trabajadoras, el apoyo y la concienciación de los usuarios y la solidaridad de organizaciones sociales y sindicales consiguieron hacerlas frente, obligando a dar marcha atrás a las políticas neoliberales, consiguiendo dotarlos del personal y los medios suficientes como para cubrir los puestos necesarios y prestar así, el servicio de calidad demandado por nuestros usuarios.

Debido a la nueva situación sobrevenida por la pandemia del Covid-19, la ciudadanía está priorizando el uso del transporte privado por encima del público por miedo al contagio, alentada por los poderes gubernamentales. Esta tendencia debe terminar, y en este nuevo escenario se debe volver al uso del transporte público con todas las medidas higiénicas de seguridad y de calidad, siendo fundamental continuar con la contratación de nuevos trabajadores hasta cubrir plantillas y la inversión necesaria en material.

Por lo que la Comunidad de Madrid, los municipios y las empresas del transporte público deberán hacer más atractivo su uso, garantizando un servicio de gran calidad mediante la implantación de medidas como:

Ampliar la red del transporte público mejorando las frecuencias y las horas de funcionamiento, creando nuevas líneas transversales, tanto entre municipios como entre barrios, ampliando los carriles bus y bus-vao. Para ello sería necesario la contratación de personal en todas las diferentes Empresas del transporte público.

Darle un impulso al uso de la bicicleta en los municipios, creando una red de servicio lo suficientemente extensa para que sea accesible a toda la ciudadanía.

La creación de aparca-bicis, aparcamientos disuasorios, etc… en las cercanías de áreas con transbordos intermodales.

La oferta de innovadores planes tarifarios, ampliando la implantación del sistema de pago por tarjetas inteligentes.

Creación de un abono social, ampliar la edad de uso del Abono Joven.

Creación de paradas a demanda por horarios, personas de movilidad reducida, tercera edad.

En definitiva, implementar todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un transporte público de calidad, accesible y respetuoso con el medio ambiente.

Una de las lecturas positivas de la situación vivida es la necesidad del mantenimiento y ampliación de los servicios públicos, verdaderos garantes de una sociedad más igual, más solidaria.

Fuera especuladores y arribistas de los servicios públicos.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE

No existe alternativa al Transporte Público Colectivo
como eje de la movilidad metropolitana en Madrid

Por ello, tanto en la fase de desescalada como en la fase posterior, cuando la situación se haya normalizado, es necesario tomar una serie de medidas que garanticen que el transporte público cumpla su función con total seguridad:

  • Disminuir las necesidades de desplazamientos y escalonar las horas punta
  • Fomentar y consolidar el teletrabajo.
    • Flexibilizar el horario de entrada y salida en los centros de trabajo.
    • Facilitar que todas las gestiones electrónicas de las distintas administraciones sean más accesibles y sencillas.
    • Fomentar las compras de proximidad apoyando al pequeño comercio local frente a las grandes superficies.
    • No autorizar la urbanización de zonas periféricas que no dispongan de los servicios administrativos, educativos, socioculturales y comerciales necesarios, y que no cuenten con un plan de movilidad sostenible que contemple el transporte público en su planificación.
  • Mejorar la oferta de transporte público
  • Asegurar una adecuada oferta de transporte público, dimensionando la red actual (cobertura y frecuencias) de acuerdo con las necesidades reales de movilidad de la población. Para ello, es esencial la contratación de trabajadores de base, primando las áreas de explotación y mantenimiento.
    • Mejorar la información pública en tiempo real sobre opciones de transporte público, tiempos de espera, alternativas existentes, etc., para distribuir la demanda de la forma más adecuada.
    • Aumentar los kilómetros de carriles bus en la ciudad y dotarlos de prioridad semafórica.
    • En todas las principales carreteras de entrada/salida a la capital madrileña convertir uno de los carriles de circulación motorizada en carril-bus.
    • Ampliar la conexión entre los intercambiadores de transportes y los espacios productivos (polígonos industriales y empresariales) mediante autobuses lanzaderas de gran capacidad que circulen por carriles reservados.
    • Introducir un abono social para personas desempleadas y sin recursos.
    • Introducir un billete intermodal que permita cambios entre todos los medios de transporte con el mismo título.
    • Impulsar por parte de las administraciones locales un plan de mejora de la red de Cercanías de Madrid.
    • Facilitar el acceso ciclista a las estaciones e intercambiadores de transporte público, creando zonas de estacionamiento seguro, y promover la intermodalidad Bici-TP.
  • Reforzar la seguridad sanitaria en el transporte público
  • Intensificar las tareas de limpieza y desinfección de vehículos y estaciones.
    • Disponer de informaciones e indicaciones claras en las estaciones y vehículos para asegurar que no se supere el aforo recomendado y las distancias de seguridad (vestíbulos de entrada y salida unidireccionales, pegatina en asientos, indicaciones en los andenes, etc.).
    • Dotar a las distintas plantillas del transporte público (conductores, personal de estación y mantenimiento) de las medidas de prevención y protección necesarias.
  • Garantizar la financiación adecuada para mantener un transporte público de calidad
  • Aprobar una Ley estatal de financiación del transporte público.
    • Reducir las millonarias inversiones previstas para nuevas infraestructuras viarias, reasignándolas en mejorar los servicios e infraestructuras del transporte público y para poner en práctica planes de movilidad sostenible.
    • Crear un fondo de compensación por parte de todas las administraciones competentes con el objetivo de suplir las pérdidas causadas por la emergencia sanitaria a los distintos operadores del transporte público que, además de seguir prestando servicio, han tenido que asumir gastos extraordinarios.
    • Recuperar la gestión pública de actividades derivadas a empresas privadas, y que ha supuesto en un empeoramiento tanto del servicio como de las condiciones laborales del personal contratado. Esta internalización podría empezar por los equipos de limpieza de emergencia, imprescindibles en esta crisis y que actualmente no son suficientes.

SÓLO UN TRANSPORTE PÚBLICO DE CALIDAD
PUEDE GARANTIZAR UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE

(Manifiesto de Madrid en Transporte Público)

El turismo en España. Necesidad de un cambio de eje

Por José Luis Carretero Miramar – 28/05/2020

El lunes 25 de mayo, Meliá y NH se disparan más de 25 % en la Bolsa de Madrid. Otros valores vinculados con el turismo, como el gestor aeroportuario público Aena o la tecnológica Amadeus muestran fuertes alzas. La aerolínea IAG suma un 13,41 %, en medio del anuncio del inminente rescate por el gobierno germano de su rival alemán Lufthansa, que se anota más de un 7 % de subida.

Las aerolíneas españolas Iberia y Vueling, que forman parte del hólding IAG, radicado en el Reino Unido, anuncian que van a reiniciar sus actividades, lanzando vuelos por un 15 % de su capacidad previa, a partir de julio. Ryanair, especialmente molesto con las ayudas públicas de diversos gobiernos a sus competidores, indica que operará para esas fechas el 40 % de su capacidad desde el 90 % de sus rutas.

El consejero delegado del touroperador alemán TUI (el principal grupo del sector en Europa), Fitz Jousssen, acoge con inmensa alegría las declaraciones de Pedro Sánchez de que para julio podrá reanudarse la llegada de turistas internacionales a España, así como de que se suspenderá la cuarentena obligatoria acordada por el gobierno a todos los extranjeros que lleguen al país. La reactivación del turismo en España parece al alcance la mano: hoteleras, agencias de viaje, aerolíneas, reinician sus estructuras de negocio, mientras los avances en el proceso de desescalada permiten que la hostelería pueda reanudar sus actividades, aun limitadamente, abriendo las terrazas y vendiendo comida para llevar.

La Unión Europea, por su parte, insta a los países miembros a lanzar acuerdos bilaterales que permitan la movilidad entre ellos, estableciendo “corredores seguros” para reactivar la industria del turismo y tratar de salvar lo que se pueda de la inminente campaña de verano. Turoperadores como Globalia presentan planes que permiten a los clientes anticipar sus viajes con una campaña promocional para quienes reserven entre el 1 y el 21 de junio y viajen desde el 22 de junio hasta el 30 de noviembre.

No debemos desdeñar estos hechos: es bien sabido que la estabilidad económica española descansa en gran medida en la fortaleza de su sector turístico que, antes de la pandemia, representaba cerca de un 13 % del PIB, cifra que llega al 30 %, si a dicha actividad añadimos la relativa a la hostelería, íntimamente vinculada con ella. España es, en gran medida un país de camareros, hoteles y playas. Y esto es algo que ha generado enormes polémicas y abultadísimas cifras de negocio en los últimos años.

El turismo ha sido uno de los pilares económicos de España desde los años sesenta del siglo pasado. El confinamiento y el cierre de fronteras de los dos últimos meses han hecho perder más de 40.000 millones de euros a los actores empresariales del sector. Millones de trabajadores se encuentran por ello en situación de desempleo, vinculados a ERTEs o, simplemente, no han sido contratados en la nueva campaña de verano que ya debería haber comenzado.

El turismo ha sido, también, un sector de aroma sulfuroso para muchos. Se le ha acusado de constituir la columna vertebral de un modelo productivo basado en el trabajo barato, la precariedad y la baja cualificación, que ha impedido, con su ubicuidad, el despliegue de actividades emprendedoras de alto valor añadido, basadas en el conocimiento, que hubieran permitido la reindustrialización del país. Además, los efectos sociales y ambientales de las actividades dominantes en nuestro modelo turístico (sol y playa, y precios bajos) han sido también criticados ampliamente: la degradación de los barrios por la expansión de los alojamientos turísticos, el estrés hídrico inducido en zonas de costa o la destrucción del litoral y los espacios naturales.

El monocultivo del turismo, como cualquier monocultivo, se ha mostrado como una gran debilidad en el marco de la crisis social provocada por la pandemia del Covid-19. Gran parte del PIB español, y del empleo en el país, está en peligro, si el turismo no se logra reactivar en lo que queda de año. Un cambio de modelo productivo se impone, pero lo hace en el peor momento, cuando la abultada deuda pública, el elevado desempleo y la crisis social y sanitaria en curso, hacen temblar al conjunto de la estructura productiva.

Pero el cambio de modelo económico, a su vez, precisa también de la estabilidad y los ingresos que ofrece el turismo. Pasar de una España de monocultivo, de turismo y burbujas inmobiliarias, a una economía diversificada, industrializada y centrada en actividades de alto valor añadido, presupone, no la aniquilación del sector turístico en medio del abismo y la explosión del desempleo, sino su radical transformación. Su conversión en un sector cualificado, ambientalmente sostenible y laboralmente estable. Sin precariedad y altamente profesionalizado. Centrado en actividades natural y socialmente responsables. Basado menos en la oferta de “sol y playa, y precios bajos”, y más en el respeto a la riqueza cultural de nuestro pueblo y en las amplias posibilidades del turismo de compras y la tecnología compatible con una ambiciosa transición ecológica.

Decrecer el turismo (no va a haber más remedio), pues, puede ser una oportunidad para que crezcan otras cosas y se pueda ensayar un nuevo modelo productivo. Pero, al mismo tiempo, para hacer el sector turístico más complejo, más integrado, más cualificado, más fuerte. Otro turismo con otra relación con el medio natural y con la realidad social que lo circunda.

Un ejemplo de esas distintas formas de viajar y ver el mundo, nos lo presenta Tumaini, una asociación que organiza viajes para conectar a personas solidarias con proyectos de desarrollo local del Sur global. Tumaini organiza viajes que define en su web como: “experiencias transformadoras que fomentan el intercambio, potencian el aprendizaje y sensibilizan sobre problemáticas sociales y medioambientales.” Mónica Herreras, fundadora de la entidad nos cuenta que:

“Medimos y compensamos las emisiones de CO2 que se derivan de los viajes que organizamos. También hacemos mucho hincapié en la formación medioambiental, a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. La situación actual es bastante preocupante. Todo está parado. Pero en el caso de los proyectos de desarrollo social de los países del Sur con los que trabajamos todo es mucho más dramático: hay carencia de alimentos. Hemos tenido que enviarles productos básicos de higiene y comida.”

Analizando el impacto de la pandemia sobre el modelo turístico español, Mónica Herreras afirma: “Es un buen momento para reflexionar, para incorporar buenas prácticas ambientales y sociales, sabiendo que eso no va a valer para todo el mundo”.

Las entidades que trabajan en la formación de los profesionales turísticos también ven la necesidad de esta transformación cualitativa. En la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid, en este curso escolar, se ha desarrollado una línea de trabajo específica destinada al cumplimiento de los ODS. Sus impulsores, los profesores de los módulos específicos de Turismo, Concepción del Olmo y J. Antonio Flórez, han coordinado el proceso de certificación del centro, respecto de los criterios propuestos por la ONU. Esto se ha expresado en toda una serie de actuaciones concretas, como convertir la sostenibilidad en un aspecto transversal a tratar en el currículo de todos los módulos formativos, promover la recogida selectiva de residuos y el uso de materiales sostenibles, comprar los insumos a proveedores locales, de temporada y ecológicos, promover la digitalización de muchos procesos escolares, recuperar el funcionamiento del huerto ecológico del centro y del uso de la bicicleta como medio de transporte, favorecer la convivencia en la diversidad de los alumnos de la Escuela, y muchas otras cosas.

Antonio Flórez entiende que “evidentemente, hay que ir a un turismo sostenible. Y no sólo estamos hablando del turismo, estamos hablando de toda la sociedad. La pandemia tiene que ver con la situación del planeta, con el cambio climático y la contaminación. Este momento debe servir para que las actividades turísticas sean más saludables y sostenibles. “

¿Cómo sería ese futuro turismo sostenible, si es que tal cosa es posible? Antonio nos da algunas claves:

“La sostenibilidad debe abarcar toda la cadena y todos los sectores concernidos, desde la producción de alimentos o el transporte, a la intervención en el medio para la construcción de infraestructuras. Debemos tener en cuenta el concepto de carga turística. No se pueden saturar los destinos con alto valor ecológico. Los hoteles pueden desarrollar buenas prácticas, desde el proceso de su construcción hasta la limitación de la contaminación asociada a su actividad.”

Concepción del Olmo, por su parte, cree que en el turismo futuro “se va a ver más aprecio por la naturaleza, por las rutas locales, por sitios más cercanos. Eso va a potenciar el turismo local en zonas del interior, muy deshabitadas, lo que puede dar un nuevo dinamismo al mundo rural. También se va a potenciar la digitalización de las actividades, lo que puede limitar el uso de contaminantes como el papel en las cartas y menús. Van a aparecer nuevas ideas y estrategias, con modelos de negocio distintos al sol y playa, con líneas de innovación disruptiva.”

En este escenario, los formadores de los profesionales turísticos, nos dice Del Olmo, “debemos replantearnos muchas cosas. Se están haciendo rutas individualizadas de turismo virtual. Se va a tender a la individualización, en lugar del turismo de masas. Los profesores tendremos que cambiar el chip y dar clases de otra manera. Dar más independencia a los alumnos, usar más la tecnología. Todavía no somos del todo conscientes de la magnitud del cambio que va a producirse.”

El cambio de modelo productivo va a ser obligado, si no queremos convertirnos en otra economía fallida del Sur global. La urgencia del cambio sopla como un vendaval desbocado, en estos tiempos de pandemia. Pero el cambio precisa tiempo y políticas decididas de fomento y construcción de una economía diferente (sostenible, cooperativa, social y participativa). Mientras peleamos por el cambio, no debemos desdeñar que millones de nuestros compatriotas necesitan tener un empleo, llevar algo que comer a su mesa.

El turismo ha sido visto, en nuestro país, como la panacea o como más diabólico de los límites, como la fuente de toda la riqueza o como el origen de todos los males. Llega la hora de verlo como un sector a transformar, para volverlo sostenible social y medioambientalmente, y a cuidar con responsabilidad, mientras conseguimos que el conjunto de nuestro mundo cambie de eje.

AVISO 49/2020 METROMADRID – SIN DECISIONES DE FUTURO SE REPETIRÁN LOS ERRORES

Siguen siendo imperiosamente necesarias todas las medidas que Solidaridad Obrera ha venido proponiendo a la Dirección desde que se inició el estado de alarma, como son las desinfecciones en trenes de forma mas periódica (cada vuelta o cada hora), desinfecciones en toda la red y en las dependencias (que aún no se realizan adecuadamente); el incremento de la plantilla del personal de limpieza, la señalización en estaciones de las recomendaciones sin balizamiento (la actual es totalmente insuficiente); el reparto y dotación de EPIS suficientes para todo el  personal (sobretodo de operativos sabiendo que estos son un riesgo en el más que lógico y previsible aumento de viajeros); medidas de protección real de la salud de los trabajadores con especial sensibilidad; la realización de tests (PCR) que garanticen, al menos, la reincorporación de trabajadores que han sido positivo, han sufrido síntomas o han estado en contacto y realizar test serológicos al total de la plantilla de Metro, posibilitando con ello tener una información real de la situación; la adquisición de  trenes y la contratación de personal (la incipiente falta de maquinistas, de personal de mantenimiento en trenes e instalaciones fijas y del necesario para cubrir todas las estaciones, los depósitos, etc;); la organización y el control de aforos; etc…

El cambio de fase o la nueva normalidad no cambian la situación, pero con los actuales gestores de Metro de Madrid (a todos los niveles) todo va a seguir igual, hecho un desastre y tomando medidas tarde mal y nunca, las propuestas sindicales que son las que dan más garantías, caen en saco roto una y otra vez.

El protocolo para las aglomeraciones con el SARS-COV2 que hemos podido observar en las estaciones en la primera jornada de la fase 1, no difiere en nada prácticamente de las operativas habituales en estaciones, salvo que cubren una mayor franja horaria y eso hace necesario el descanso durante estos. Según ya nos comentó la empresa, estos operativos están pensados de futuro para las distintas fases.

Metro de Madrid, sin aumento de plantilla ni compra de trenes, tendrá imposible sostener las siguientes fases, ya se daba un servicio masificado antes de esta crisis. Esta empresa debe implementar las medidas propuestas desde los sindicatos, tomar decisiones importantes para afrontar la “nueva” normalidad, porque estas operativas, una cámara en el puesto de mando, cuatro pegatinas y la correspondiente foto de prensa son solo un maquillaje de cara a la galería y la imagen del político de turno, pero no tienen efectividad real ninguna, no sirven para afrontar los problemas reales de cada día. Lo único que demuestran es que ya han tirado la toalla y se han encomendado a la diosa fortuna y el santoral otra vez.

Es imprescindible concebir un plan de futuro, de forma inmediata, llevarlo a cabo y no dejarlo en anuncios para la prensa pero que nunca se cumplen como la compra de trenes anunciada en 2018 por el presidente de la comunidad que ahora (casualmente) es consejero de transportes, y que nunca llegaron.

Hay medidas que se pueden tomar con carácter inmediato, por ejemplo incluyendo a los 55 aspirantes que han quedado fuera de la autorización presupuestaria. De esta forma ingresarían la totalidad de la bolsa, los 400. Implantar el nuevo calendario de descansos de los MTE, que al reducir los descansos entre semana, posibilita incrementar el número de agentes disponibles en los días de mayor demanda; aprovisionar e impulsar el fondo de indemnización y compensación a las víctimas del amianto, que sigue sin resarcir a los afectados que han pasado a un segundo plano cuando han sufrido un envenenamiento que se paga con enfermedad y en muchos casos con la muerte.

Estamos en pleno proceso de negociación del próximo convenio, pero el escenario ha cambiado, y es fundamental defender un transporte público, social y de calidad, que al final mueve Madrid, con ello mejorar las condiciones laborales de todos los trabajadores y trabajadoras, cimentándolo en la seguridad, la estabilidad y las mejoras sociales, sin dejar de lado el incremento salarial. Medidas que reduzcan la exposición cobra mayor importancia que nunca (reducción de jornada, aumento de PAPs, permisos…)

Para Solidaridad Obrera es fundamental retomar la campaña exigiendo un ABONO SOCIAL REAL YA (que se abandonó en 2017 tras la traición de Cs). Estamos viendo muchas muestras de caridad, pero hace falta SOLIDARIDAD y medidas reales para frenar el impacto económico de esta pandemia a los que peor lo están pasando, garantizando una movilidad a esos que no tienen puestos de trabajo, ni subsidios, ni paro, y han quedado en situación de dependencia y en riesgo de exclusión.

Madrid a 26 de mayo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

¿Reforma? laboral y manifestación motorizada – Debate Directo

Hoy comenzamos hablando sobre el desconcertante y polémico sainete que se ha montado alrededor de la derogación de la reforma laboral. PSOE, Podemos y Bildu han dado informaciones contradictorias, generando bastante confusión, críticas e incluso malestar interno en propias las formaciones. También hablamos hoy sobre las ayudas de la Unión Europea: a quién están beneficiando y en qué condiciones están concediendo. Por último, hablamos sobre las manifestaciones y caceroladas de la derecha. Analizamos las causas, sus demandas y qué podemos esperar de ellas. Con José Luís Carretero, Ramon García Hernández y Pedro García-Bilbao. Conduce Juan Carlos Barba.

CONTRA LA REPRESIÓN AL MOVIMIENTO OBRERO

BloqueCombativo

FueraLeyMordaza

DerogacionReformaLaboral

En el contexto de la ya habitual represión institucional contra la protesta obrera, apuntalada con la Ley Mordaza y justificada en la actual situación de emergencia sanitaria, estamos viendo que en la gestión de esta crisis prima la fuerza, la judicialización y los beneficios de la clase política.

Un prueba más de esta situación son las citaciones realizadas por funcionarios, adscritos a la policía judicial, a varias compañeras de organizaciones sindicales que componen el Bloque Combativo de Clase, para declarar como testigos en la investigación que realizan sobre las diferentes movilizaciones convocadas en el mes de marzo pasado.

En esas fechas que se están “investigando” no hubo únicamente manifestaciones de protesta sociales. También se produjeron grandes concentraciones de personas en diversos eventos como partidos de fútbol (Wanda Metropolitano 60.674 asistentes) de baloncesto (WiZink Center de Madrid, 10.612 espectadores), congresos nacionales (como el Congreso CNIS que trajo gente de toda la península y de fuera de ella a la Nave de Madrid) así como en locales cerrados (restaurantes, cines, teatros, espectáculos, congresos, ferias, misas…). Sin embargo, estos eventos no han sido cuestionados, ni hay ninguna criminalización, ni diligencia que los investigue; incluida la infecta calaña fascista.

¿Dónde están los jueces y fuerzas de seguridad del estado cuando hay que vigilar a los empresarios que están poniendo en riesgo la seguridad de los trabajadores y las trabajadoras? ¿Dónde, para impedir las aglomeraciones en los transportes públicos durante esas fechas y posteriores? Sólo les usan para un único fin: reprimir.

Desde “la actual situación de emergencia sanitaria”… se aprovecha para seguir atacando desde diferentes resortes del poder a la movilización social. Vemos como la gente de chalequito y capa protesta por el actual estado. Hacen concentraciones, manifestaciones y cortes de vía pública con total impunidad. Mientras que las manifestaciones obreras, comunicadas a la autoridad gubernativa y cumpliendo con las medidas de distanciamiento social, son prohibidas sistemáticamente.

Nos prohibieron las manifestaciones del 1º DE MAYO, que se plantearon primeramente en coche (un número testimonial) y también prohibieron las que garantizábamos con un número máximo de 50 personas asistentes con todas las medidas higiénicas y sanitarias (guantes, mascarillas, distancia de 2 metros…) Mientras que permiten y se autorizan las manifestaciones de la extrema derecha.

Desde el Bloque Combativo y de Clase tenemos claro a quien señalar y que esto responde a una estratagema política de la derecha patronal, patriarcal y patriotera para desviar las consecuencias de la crisis sanitaria, y la pérdida de derechos que derivarán de ésta, aprovechando para criminalizar las movilizaciones obreras y sociales que siempre les han plantado cara. Están tratando de evadir la grave responsabilidad que recae sobre el modelo de privatización de la sanidad, las residencias y los servicios públicos en general, del que se han lucrado durante años y que tantas muertes está produciendo, antes y durante el Covid-19.

La crisis sanitaria está haciendo estragos en la clase obrera especialmente, que está sufriendo brutales consecuencias. No solamente en sus derechos laborales y sociales, sino también en salud y necesidades básicas. En esta crisis, el capitalismo y el poder establecido que lo defiende, condena a los trabajadores y trabajadoras a primar los beneficios de la clase empresarial frente a la salud. Además, se utiliza con mano de hierro las restricciones que han impuesto en el estado de alarma recuperando la Ley Mordaza para reprimir en los barrios obreros cualquier conducta por nimia que sea, mientras se permite en los barrios burgueses concentraciones y algarabías fascistas en plena pandemia.

Condenamos firmemente estos ataques sin precedentes contra el movimiento obrero, feminista y de clase y cualquier otra protesta social. No vamos a permitir la criminalización y represión de derechos fundamentales.

Este 20 de mayo hemos dado una rueda de prensa ante el Congreso (respetando las medidas sanitarias) contra esta escalada represiva.

Exigimos:

Derogación de la Ley Mordaza

Derogación de las Reformas Laborales de 2010 y 2012. Incluidas las que afectan a las pensiones de 2011 y 2013.

Derogación de la ley 15/97, para impedir la privatización de la SANIDAD.

NO NOS VAIS A CALLAR, NI AMEDRENTAR.

VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA

BLOQUE COMBATIVO DE CLASE
(AST, CSC, Plataforma Sindical EMT, Sindicato de Hostelería, SAS, Solidaridad Obrera, SUSH)

AVISO 48/2020 METROMADRID – GRUPO DE TRABAJO DE AMIANTO 19/05/2020

Empezamos la reunión con el planteamiento de varios puntos que se consensuaron con la empresa una semana antes. Pues bien, excepto el punto 3 en el que hablamos sobre las citas de los trabajadores en las clínicas externas que realizan pruebas relacionadas con el amianto; todos los demás puntos no venían preparados. Nos emplazaron a que nos harían llegar las documentaciones solicitadas “a lo largo de esta semana”.

Desde Solidaridad Obrera este tipo de actitudes nos parece que retrata la actitud que lleva teniendo la empresa con su responsabilidad con el tema de la exposición al amianto de los trabajadores; pasotismo, dejadez y confiar en que están bien arropados desde la dirección. Lo que parece que no entienden los actuales representantes y responsables de la empresa en el Comité de Seguridad y Salud es que sus acciones conllevan una responsabilidad sobre ellas, y los propietarios de esa responsabilidad son ellos, no es la dirección. Si tienen alguna duda que pregunten a sus predecesores a los que se juzgará por su responsabilidad y la posibilidad de ir a la cárcel. Todo ello contando con que la salud y la seguridad de los trabajadores les trae sin cuidado, ya que hay que estar obligándoles a tomar medidas preventivas y de seguimiento a base de denuncias y resoluciones de la Inspección de Trabajo.

De lo poco que sacamos en claro de la reunión es que en clínica van a habilitar una cuenta de correo electrónico para centralizar la gestión de las citas con las clínicas externas en la realización de pruebas relacionas con las afecciones por amianto.

Hemos arrancado (literalmente) la posibilidad de perfeccionar la formación sobre el amianto, ya que ellos solo querían tratar una píldora e-learning. Cuando se habían comprometido a tratar toda la formación completa, la posibilidad de aumentar las horas de formación y reducir la periodicidad; la argumentación de que las píldoras e-learning era suficiente no era más que otra triquiñuela más para enredarnos.

Los demás puntos se quedaron en espera, en espera otra vez, la entrega de la documentación de trenes que están pendiente, fichas del estado de materiales con amianto en reformas realizadas en dependencias de la AMI, etc. Esperemos que cuando las autoridades pertinentes les requieran la información no les vacilen como a la representación de los trabajadores de Metro de Madrid. Nos llama la atención que ellos crean que no son responsables de los trabajadores como servicio de prevención.

CAMPAÑA DE ALIMENTOS PARA PARADOS – LA SOLIDARIDAD EN PRÁCTICA

Como ya venimos realizando desde hace algunos años, continuamos colaborando con la PLATAFORMA DE TRABAJADORES EN PARO DE SAN BLAS – CANILLEJAS. Ellos, de manera autónoma y autoorganizada, y con apoyos como el nuestro, son capaces de realizar esta labor día a día y dar sentido real a la palabra SOLIDARIDAD. Estos incansables solidarios que son los que siempre están, solo puede obtener nuestro reconocimiento, respeto y admiración.

Escribimos estas líneas para agradecer a los afiliados, a los simpatizantes y demás solidarios/as que están participando de forma activa y ya regular, en la campaña de apoyo a esta plataforma.

ES NECESARIO SEGUIR APOYANDO ESTA CAMPAÑA PERMANENTE QUE SE EXTENDERÁ EN EL TIEMPO DE FORMA INDEFINIDA.

Actualmente están dando cobertura a más de 800 familias, ofrecen donaciones de menús que pertenecen a comedores sociales que no pueden abrir, cubren diferentes necesidades higiénicas de hogar y personal, y siguen reivindicando estas necesidades directamente con los interlocutores políticos. Ellos son el camino a seguir para recuperar el tejido social, cada día más importante. Convivimos con unas realidades que se han visualizado en estos días, y que además se han recrudecido.

Cuenta de apoyo desde la Sección de Solidaridad Obrera de Metro de Madrid:

IBAN: ES31 2038 1807 1060 0061 6942

Madrid a 22 de mayo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

AVISO 47/2020 METROMADRID – Ni “pa´tras”, ni “pa´lante”, ni “pa ná”

La empresa le ha dado tantas vueltas a todos los temas que han vuelto al principio

El pasado 21 de mayo, una vez más, hemos vuelto a perder el tiempo con la empresa, han realizado una videoconferencia para recordarnos que los temas inconclusos y que no habían tenido tiempo de mirar, siguen exactamente igual, los datos de los compañeros con acceso a la jubilación, las operativas aún sin medidas preventivas….

En síntesis:

Creación de empleo sigue igual, o sea, de la bolsa de maquinistas esperando noticias y del resto no lo consideran.

No va haber test serológicos por un cambio de criterio del Ministerio de Sanidad, el contrato queda en suspenso. Los PCR siguen sin ser obligatorios para la reincorporación de los compañeros enfermos por coronavirus, que sería la única manera de asegurarnos que los compañeros que han sufrido bajas por coronavirus, no se reincorporen siendo aún positivos.

Sobre la situación de los compañeros que están teletrabajando no aportan nada, eso sí, en algún Servicio se está echando de menos a sus responsables. Tampoco ven motivo para pagar ningún complemento a los que están teletrabajando por estar utilizando medios propios, ni ven la motivación necesaria para ello.

Clínica quieren que vuelva a la normalidad el 15 junio y con el horario hasta las 6 de la tarde, retomando los reconocimientos médicos. Aunque aún no tenemos noticias de las medidas de prevención en clínica.

Hablando en general de la situación la empresa considera que no se ha anticipado para no equivocarse, algo falso con ejemplos tan nefastos como cubrir el máximo posible de estaciones en fase 0. Otra manera para no decir que impera la improvisación.

Dicen que el Almacén de vestuario abrirá para cambios de ropa con cita previa, van a instalar mamparas, etc. mandando incluso la ropa a los puestos de trabajo, lo anunciarán en “breve”.

En los datos referentes a la afección por coronavirus, siguen sin incluir el número de fallecidos y los contactos dicen ser extralaborales, no sabemos dónde incluyen los contactos laborales, tampoco sabemos que pasa con las sospechas, porque no les han realizado test, además tampoco parece que se estén esforzando mucho por facilitarnos los datos de forma detallada, esta manera de entender la trasparencia por parte de la Empresa es muy opaca.

Los trabajadores especialmente sensibles serán llamados para reevaluar su situación, según cambio de criterio sanitario del 30 de abril y emitirán un informe para presentar en la siguiente consulta médica de atención primaria, que serán los que decidan si continúan de baja, en caso de alta del médico de cabecera, será Medicina Laboral quien podrá retirarlos del puesto de trabajo si lo creyese necesario.

Los operativos de aglomeraciones están previstos para el lunes 25 habiendo hecho el 18 una primera evaluación, suponemos que el 26, en el pleno del comité de seguridad y salud, nos anunciarán a hechos consumados, como siempre, las medidas de prevención que van a implementar. También nos han dejado entrever que, con la actualización del software de los torniquetes, pretenden controlar el aforo bloqueándolos, algo que puede complicar la vida para el personal de Estaciones. También han realizado una prueba piloto de control de aforo en línea 11, sin invitación a los sindicatos.

Están esperando una Orden del Ministerio para poder retomar las acciones formativas, aunque nosotros con el protocolo presentado y las medidas propuestas por la empresa lo vemos peligroso. Dicen no poder finalizar las prácticas de los Jefes de Depósito, colectivo con mucha falta de personal. Veremos lo que tarda en ocurrir un accidente, para licitar contratos millonarios a los amiguetes de las contratas si hubo prisa, pero no para levantar una suspensión de prácticas en lugares con aforos holgados según la empresa.

El único avance es que aceptan pagar todos los complementos a los trabajadores puestos en cuarentena por Metro por contacto estrecho con positivos de Covid 19 o con trabajadores con síntomas compatibles, hayan tenido baja médica o no.

Para Solidaridad Obrera la Dirección de Metro no se mueve, debe ser que tienen miedo a implementar medidas que de verdad ayuden a proteger a los trabajadores y que por ello les quiten la silla a la que parecen estar anclados.

Madrid a 22 de mayo de 2020

Por Solidaridad Obrera

La Junta Sindical

Comer es un derecho básico

Por José Luis Carretero Miramar 

Iniciativa solidaria de la Escuela Superior de Hostelería.

La situación social generada por la pandemia del coronavirus es extremadamente grave. En cerca de dos meses de confinamiento se han producido más de un millón de despidos. Cerca de cinco millones de trabajadores están sujetos a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs), lo que implica que sus retribuciones se han visto enormemente minoradas y que, en muchos casos, a causa del colapso producido en las oficinas de empleo, no han cobrado todavía lo que les corresponde. La mayoría de los trabajadores autónomos están cobrando una prestación de cese de actividad exigua y difícil de obtener. Los sectores del turismo y la hostelería, que representaban en conjunto cerca del 30% del PIB nacional antes de la pandemia, simplemente se han desplomado en el marasmo.

Pero, además, cientos de miles de trabajadores informales en situación de vulnerabilidad (vendedores ambulantes, migrantes sin papeles, trabajadores de la economía sumergida, parados sin prestación, etc.) se han visto, de manera repentina y brutal sin, literalmente, nada que comer.

Más de cien mil personas hacen cola estos días ante los bancos de alimentos de la ciudad de Madrid para conseguir algo que echarse a la boca. Entre ellos hay parados de larga duración, trabajadores en ERTE que todavía no han cobrado la prestación, familias de clase media que han tenido que cerrar sus pequeños comercios. La pobreza, hoy, es ubicua y brutal, en una España que prevé que su producción nacional caiga más del 10 % este año.

Pero en estas calles visitadas por una nueva miseria y una infinita tristeza hay también ubicuas muestras de la solidaridad de los de abajo. De autoorganización social y afirmación de la potencia de lo comunitario, pese al distanciamiento físico que impone la pandemia. Hay redes de gentes e iniciativas solidarias que laboran para alimentar, y no sólo en el sentido biológico, a quienes han perdido todo.

Nos lo cuenta Aurelio Villanueva, activista de la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas y Canillejas. Su colectivo lleva los dos últimos meses dando de comer a más de 800 familias de estos barrios populares de Madrid. Ha contado con la solidaridad de los vecinos y con la ayuda de otras organizaciones sociales, como el sindicato Solidaridad Obrera, que ha abierto una cuenta corriente para recoger dinero para esta iniciativa.

“Nuestra Plataforma está entregando unos 300 menús diarios y 200 y pico bocadillos, gracias a un contacto con los Bancos de Alimentos que tienen la ayuda del conocido chef español, afincado en Estados Unidos, José Andrés.” Además, entregan paquetes con comida a varios cientos familias y reparten 25 menús infantiles diarios donados por el Restaurante La Carmela, sito en el barrio.

“La administración está haciendo muy poco”, nos dice Aurelio. Alba Rondón González, también militante de la Plataforma, profundiza en este extremo: “El día 31 de mayo es posible que se acabe el acceso a los menús. Nosotros no podemos mantener alimentado al barrio, es una obligación de las instituciones solucionar esto.”

En la madrileña Casa de Campo, Rafael Espantaleón, director de la Escuela Superior de Hostelería y Turismo, nos cuenta cómo funciona la iniciativa puesta en marcha por la Asociación de Antiguos Alumnos de Escuelas de Hostelería en las cocinas de este centro educativo, decano de la formación culinaria en España:

“Estamos entregando entre 750 y 1000 menús semanales a las asociaciones de vecinos y parroquias de La Latina y Usera. Los servicios sociales del Ayuntamiento nos indican a quién dirigirnos, para que haya un control.  Están participando decenas de profesores y alumnos de la Escuela, en calidad de voluntarios. Hemos organizado tres equipos. En cada equipo hay 3 o 4 profesores, dos trabajadores de la limpieza y unos 15 o 20 alumnos, para garantizar que si alguien enferma, el proyecto no se pare.”

“La situación es muy dura”, nos cuenta Rafael, “va a ser muy complicado recuperar la trama empresarial y social de los sectores de la hostelería y el turismo. Nuestra iniciativa va a tener que cerrar algún día, porque esto es un centro educativo, y ese día va a quedar un vacío. Hemos recibido cartas de familias de clase media que en ningún caso podían pensar que se iban a ver en esta situación.”

A unos cientos de metros de la Escuela Superior de Hostelería, en los locales del antiguo colegio Santa Cristina de la FUHEM, junto a diversos grupos de consumo agroecológico y entidades del cristianismo de base, se encuentra la despensa de la Red de Solidaridad Popular de Latina-Carabanchel. José Luis Yuguero, activista de esta organización, que reparte en estos momentos paquetes de comida para unas 1362 familias al mes, nos cuenta que:

“Hace dos meses repartíamos unas 29 o 30 comidas al mes. Teníamos una despensa bastante llena, alimentada con donaciones, recogidas de dinero y con lo que nos daban cuando nos colocábamos delante de los supermercados del barrio. Ahora todo se ha vuelto caótico. Sólo hay que ver las colas que se han montado en Aluche. Gente levantándose a las cinco y media de la mañana para pasarse siete horas en una cola, por si consiguen algo”

La Red de Solidaridad Popular, nos dice Yuguero, “entiende que comer es un derecho. Hemos hecho actividades centradas en el concepto de soberanía alimentaria y apoyamos la Carta contra el Hambre. Entendemos que los paquetes que entregamos tienen que ser dignos, en este momento de unos 25 Kilos, para que duren por lo menos unos 15 o 20 días. Y también creemos que se debería implantar la “tarjeta-monedero”, que ya se usa en el barrio de Tetuán, aunque mejor gestionada, para que las familias vulnerables no se tengan que identificar como tales cuando vayan a comprar a un supermercado.”

Alba Rondón, activista de la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas-Canillejas, nos indica que, en esta situación, “una renta básica para ciudadanía debería ser obligada. Cualquier ser humano debería tener lo mínimo para vivir. La administración está incumpliendo la Carta Social Europea, porque las prestaciones que da están por debajo de los umbrales que marca dicho texto legal. No entendemos que significa la palabra emergencia para ellos.”

La solidaridad cívica de los barrios, las parroquias, los grupos de apoyo mutuo, los centros educativos, las organizaciones obreras, está demostrando que es posible, en medio del mayor y más inesperado de los colapsos, afirmar los valores humanos contra la guerra de todos contra todos. Las administraciones deberían escuchar el sordo rumor de desesperanza que bulle en las calles desoladas por la pandemia. Construir un pueblo fuerte, una sociedad vivible, pasa por hacer de la solidaridad la principal de las virtudes colectivas y el deber esencial de las instituciones comunes.

OTRA CRISIS LA MISMA CRISIS


La crisis sanitaria provocada por el COVID19 ha puesto la guinda sobre la crisis que desde hace meses venían anunciando los economistas y expertos del capitalismo mundial.
Y precisamente ese sistema que nos explota, tuvo claro desde el principio que la pandemia era la excusa perfecta para llevar a cabo reestructuraciones de plantilla, despidos y merma de derechos, y el Gobierno, inmediatamente después de decretar el Estado de Alarma, publica distintos decretos para facilitar a la patronal esta labor mediante ERTEs que han afectado a millones de trabajadores y trabajadoras.
¿Cúal es la situación de trabajadores y trabajadoras? y ¿cúal la de las empresas con los ERTEs?
La clase obrera, trabajadores y trabajadoras, son los perdedores al ver recortados:
• Al 70% de sus exiguos salarios que con suerte estaban alrededor de 1.000 €, y por tanto sin capacidad para hacer frente al sustento familiar más elemental, lo que obliga a hacer largas colas para recurrir a asociaciones vecinales, de parados o de otro tipo, para obtener alimentos básicos.
• Miles de ellos han perdido sus vacaciones porque la empresa les ha obligado a cogerlas aun estando en ERTE.
• También los días previos al inicio del ERTE, con el Estado de Alarma en vigor, miles de empresas los cargan a las plantillas como vacaciones o como “permiso recuperable” Es decir, todo el peso de la pandemia, como es habitual en este sistema explotador, recae sobre lxs trabajadorxs.
• A día de hoy decenas de miles de personas no han recibido del SEPE la prestación por desempleo básica, porque el incremento por hijxs a cargo todavía no se ha pagado.
• Cientos de trabajadorxs con ERTE a tiempo parcial están haciendo muchas más horas que las que les corresponden, según lo comunicado por la empresa a la Autoridad Laboral.
Otros cientos de miles de personas han perdido su trabajo, siempre precario, sin más. Muchxs migrantes sin papeles, sin contrato, con contratos temporales o a través de ETT,s se han quedado en la calle sin absolutamente nada.
Además de todo esto otra gran parte de trabajadorxs, casi siempre de grandes multinacionales o relacionadas con ellas, están tele-trabajando, otro gran invento de la patronal, consistente en sacar la actividad desde tu domicilio, trabajando 12 horas para cumplir la productividad exigida, poniendo todos los medios (teléfono, ordenador, líneas telefónicas y de datos, gastos en electricidad, mantenimiento…) a disposición de la empresa, y además “dando gracias” por poder “conciliar” tu vida laboral y personal. GRAN MENTIRA
Y mientras esto es así las empresas son exoneradas por el Gobierno del pago del 100%, cuando sus plantillas son menos de 50 personas, o el 75% si son de más de 100, de los pagos a la Seguridad Social, y en el caso de ERTES, y si éste es a tiempo parcial, muchas de ellas están obligando a las plantillas a realizar horas extras para sacar la actividad, y otras muchas siguen obteniendo beneficios, fundamentalmente de venta on-line.
Es vergonzoso e inaceptable que las empresas con multimillonarios beneficios, obtenidos siempre a costa de la explotación de la clase obrera, muchas veces en países en vías de desarrollo, y que pagan ridículos impuestos (el 7% de media), cuando no tributan por tener domicilios en paraísos fiscales, se hayan acogido a un ERTE cargando al estado, el coste de los salarios de sus plantillas y dejando de abonar el 75% de sus cotizaciones a la Seguridad Social, cuando tendrían que se hacerse cargo de estos costes con los beneficios obtenidos en muchos años precedentes de superávit económico. Y a todo esto se suma la dotación por parte de los fondos públicos de más de 100 millones de euros como “avales para la crisis”

En definitiva, los ERTEs, aunque pueden solucionar la percepción de una parte del salario en el corto plazo (salario que debería pagar el empresario en la mayoría de los casos) son costeados por el estado, es decir, por la misma clase trabajadora, que es quien mayoritariamente paga impuestos para dotar al Estado de fondos públicos, nunca de las empresas, que además son exoneradas de pagar su parte, la Seguridad Social de las plantillas, que se costea también a costa de esos fondos.

Esta forma de actuar ya la conocemos de la crisis anterior:

• Ayudas estatales multimillonarias a las grandes empresas y bancos, pagadas con dinero público, con nuestros impuestos.

• Más precariedad, más paro y menos derechos para la clase obrera.

• Precarización, cuando no destrucción, de todos los servicios públicos, sanidad, educación, pensiones, residencias y/o cuidados de personas mayores o con problemas, dependencia, sin viviendas sociales que nos permitan una solución habitacional digna a la clase obrera

Y ante situación ¿Qué hacen los sindicatos amarillos del sistema CCOO y UGT? Pues muy sencillo, ayudar a la patronal y al gobierno con sus acuerdos en la mayoría de los casos, o con su pasividad y dejar hacer en otros, aceptando estos ERTEs sin exigencia alguna a las empresas.

Ahora con el último acuerdo firmado y que se plasma en el RD 18/2020 han vuelto a traicionar a lxs trabajadorxs para plegarse a los intereses de la Patronal y han cambiado de un plumazo lo recogido en el RD 8/2020 que obligaba a las empresas con un ERTE mantener el compromiso de no realizar despidos al menos en los seis meses posteriores a la finalización del mismo. Ahora ese plazo empezará a contar desde el mismo día en que la empresa llame a uno o varios trabajadores a trabajar, aunque el expediente continúe. Dan el visto bueno al despido de las personas con contratos temporales, que por supuesto ya no se alargarán por el tiempo que hubieran permanecido en el ERTE como se recogía también el ese RD, etc.

Pero no nos puede extrañar, estos sindicatos del sistema vienen de firmar EREs que han destruido miles y miles de puestos de trabajo en empresas con enormes beneficios, puestos de trabajo que ahora son ocupados por contratas y subcontratas que mantienen sus plantillas en régimen de semiesclavitud (el ejemplo más palpable de esto es Telefónica)
.
Para acabar con esta situación, para defender los derechos de la clase obrera solo hay un camino, UNIDAD Y LUCHA, solo eso nos salvará de la explotación, la pérdida de derechos y de la miseria.

Desde aquí hacemos un llamamiento a toda la clase obrera del estado español para darle la vuelta a esta situación organizándonos en torno al sindicalismo de clase y combativo.

• Por la remunicipalización o nacionalización de todos los Servicios Públicos y de todos sectores estratégicos, para que no estén en manos de especuladores y fondos buitre que se enriquecen a nuestra costa.
• Por la derogación de las Reformas Laborales 2010 y 2012
• Por la derogación de las Reformas de las Pensiones 2011 y 2013
• Por la derogación de la Ley 15/97 que permite la Privatización de la Sanidad
• Por la derogación de la Ley Mordaza

¡¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!!
¡¡VIVA LA UNIDAD Y LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

Bloque Combativo y de Clase

Confederación Anarcosindicalista. La lucha es el único camino.


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