AVISO 57/2020 METROMADRID – CALENDARIO MTE ¿ESTAMOS REALMENTE CERCA?

Tras varias reuniones con la empresa en las últimas semanas, tenemos unas extrañas sensaciones. Llevamos un par de reuniones en lo que todo son buenas palabras por parte de la Dirección y en las que nos quieren mostrar buenas intenciones. Llevábamos mucho tiempo en las que hemos tenido pocas reuniones productivas y en las que siempre acabábamos en la misma piedra, por eso este cambio de tendencia queremos cogerlo con alfileres y no “echar las campanas al vuelo”, veremos ver si en la próxima reunión avalan sus palabras con hechos.

Para esta próxima reunión, la empresa se ha comprometido a traer medidas concretas para la puesta en marcha y no generalidades como hasta ahora y sin pretensiones de mejorar el servicio a costa del calendario.

A grandes rasgos, podemos contar que la vuelta a las reuniones tras el confinamiento por el Covid, hemos vuelto a retocar los calendarios, tanto la empresa, que mejoró su propuesta basada en la actual secuencia de 7 semanas, como el de la parte social, basado en las secuencias de 4 semanas y en el que hemos presentado dos nuevas modificaciones.

Tras la presentación de propuestas, la Dirección reconoció la viabilidad de todas ellas, pero que debíamos decidirnos por una de ellas para poder desarrollar las medidas asociadas para su puesta en marcha. La empresa abogaba por su propuesta por la posibilidad de aplicación en menor espacio de tiempo (ya que el sistema informático sería el mismo), diciéndonos que podría quedar implantada para los próximos cuadros, pero ésta presentaba una serie de “ineficiencias”, que considerábamos tenían difícil solución (además de que las propuestas de la parte social seguían siendo mejores para la categoría). Por lo que la decisión era fácil, debíamos seguir trabajando la mejor opción para los maquinistas, que nos otras que las propuestas por la parte social, aunque pueda tardar unos meses más su implantación, por la necesidad de implementar un nuevo sistema informático que lo gestione.

El trabajo y las negociaciones en este asunto es de un cambio constante, es difícil informar sobre ello sin causar falsas expectativas o, todo lo contrario, informar de algo que la semana siguiente pueda cambiar por la cantidad de vicisitudes que lleva el calendario de descansos. Queremos ser positivos porque creemos absolutamente en los beneficios para todas las partes, y la viabilidad de los mismos, pero nuestro positivismo, no debe confundirse con conformismo, lucharemos porque el calendario resultante sea el más beneficioso para todo el colectivo.

Estamos seguros que esto acabará en un referéndum para la categoría, en la que incluso se podrán plantear las mejores opciones que manejemos desde la parte social (en las que también nos cuesta discernir cuál es la mejor opción), para que sean los trabajadores los que decidan. Esperemos que ese momento llegue pronto, no cejaremos en el empeño en la búsqueda de un calendario que concilie de mejor manera la vida familiar y social con más libranzas en fin de semana.

Madrid a 23 de junio de 2020
Por Solidaridad Obrera
La Junta Sindical

Contra los despidos, la lucha. No al “Diálogo Social” entre patronal, sindicatos burocratizados y Gobierno.

Estas últimas semanas hemos visto desatarse una oleada de despidos. Nissan ha anunciado que va a cerrar sus factorías en Barcelona y dejar 3000 trabajadores en la calle, afectando a otros 27.000 empleos indirectos, entre empresas de componentes, proveedores, etc. Otro tanto ocurre con la fábrica de aluminio de Alcoa en Lugo, que va a despedir a más de 500 trabajadores.

Los ERTEs amenazan con convertirse en EREs. Los trabajadores de los servicios a bordo de los trenes de Renfe, empiezan a temer por su futuro. También muchos de los empleados del comercio, la hostelería o el turismo. Tras la oleada de suspensiones que dejó a millones de trabajadores dependiendo de exiguos y condicionados subsidios, viene el tsunami de pérdidas de puestos de trabajo.

Y los que mantienen su empleo, se encuentran con situaciones extremas de inseguridad, peligro para sus vidas, y pérdida acelerada de condiciones de trabajo. Los empresarios pretenden que se les “devuelvan” las horas en la limpieza viaria madrileña. Trabajadoras de los centros de belleza, que han sido obligadas a ir a trabajar pese a estar en situación de ERTE para no perder su empleo, son despedidas por la supuesta finalización de supuestos contratos temporales en fraude ley. Nadie se preocupa de garantizar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales frente al Covid-19.

Mientras tanto, los empresarios hacen grandes cumbres virtuales y reclaman ayudas al gobierno para todos los sectores imaginables. Ayudas que el gobierno otorga con profusión a los grandes patronos de la automoción o el turismo, sin pedirles nada a cambio. Ni cesiones entorno a la negociación colectiva, ni la retirada de la reforma laboral, ni participación obrera en la gestión de las empresas, ni construcción de un sector público empresarial que garantice la soberanía productiva y tecnológica. El gobierno va a rescatar, con los impuestos pagados por los trabajadores, a las grandes transnacionales, los fondos buitre y la oligarquía incapaz de nuestro país. Todos nos tendremos que apretar el cinturón para que no decaiga el festín de corrupción y la transferencia de rentas del común a manos privadas en que consiste el degradado capitalismo español.

Europa nos promete dinero a cambio de más recortes, de más privatizaciones, de más “colaboración público-privada” (porque tenemos un empresariado que es incapaz de generar ningún modelo de negocio que no consista en “meter la mano” en las arcas públicas), de más “flexibilidad” laboral (es decir, facilidad para el despido) y de peores pensiones públicas y servicios sociales y educativos. Todos quieren su parte del saqueo. Su botín robado a los trabajadores y ensangrentado por una pandemia que podía haberse controlado si no se hubiera legalizado el latrocinio con la ley 15/97, facilitando la derivación de los recursos de la Sanidad Pública a la empresa privada.

Todos participan. También el Ministerio de Trabajo y los sindicatos oficialistas y burocratizados (UGT y CCOO) que han iniciado nuevas rondas de un “diálogo social” que consiste básicamente en debatir con la patronal cómo hacer que los trabajadores traguen con todo esto. Cómo hacer para no derogar la reforma laboral, pese a las promesas electorales. Cómo hacer para que continúen los ERTEs. Cómo hacer para que la defensa de la igualdad de género en las empresas se transforme en una pila de papeles y una actividad de gestión burocrática para que vivan de ella algunas consultoras. Cómo hacer para que se “devuelva” el tiempo de trabajo del confinamiento, como si los trabajadores hubieran estado de fiesta o vacaciones, mientras se les confinaba, amenazaba, y se prohibían sus protestas públicas.

Nosotras y nosotros no vamos a participar de ese “diálogo social”. No le vamos a mandar cartas de amor a la Ministra de Trabajo ni le vamos a publicar publi-reportajes en la prensa obrera. Nosotros hemos decidido luchar. Movilizarnos. Defendernos.

Hacemos un llamamiento a la clase trabajadora, a los sectores más vulnerables de la clase media (autónomos, profesionales…) y a todas las personas con sensibilidad humanitaria, social y democrática de este país.

Os llamamos a la movilización. A la acción. A la autoorganización. A la construcción de una alternativa de sociedad. A la alianza para la lucha.

Estamos ante una bifurcación histórica sin precedentes en nuestro tiempo de vida. El futuro se juega ahora. O avanzamos, o perderemos mucho más de lo que podemos imaginar.

Trabajadores: el futuro está en nuestras manos.

El único futuro vivible está en nuestras luchas.

No es tiempo de “diálogos” adormecedores, sino de defender decididamente lo nuestro.

Bloque Combativo y de Clase