MEDIDA ANTIOBRERA
EL Ayto. de Alcorcón quiere quitar el límite de horas extras por persona y año para l@s funcionari@s.
No puede con los y las laborales, porque lo PROHÍBE EL ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES…
Sí esto es lo que hace un gobierno de izquierdas… Dónde está la diferencia con la derecha?
Más horas, más sobrecarga y menos empleo. No es la solución que necesita Alcorcón.
La plantilla municipal de Alcorcón se encuentra ante una decisión que afecta directamente a nuestras condiciones de trabajo: la propuesta de suspender temporalmente el límite de 80 horas extraordinarias anuales establecido en el vigente Acuerdo sobre condiciones de trabajo del personal funcionario.
Desde CGT y Solidaridad Obrera lo tenemos claro: no queremos que la falta de personal se solucione haciendo trabajar más horas a quienes ya forman parte de la plantilla.
Porque cuando un Ayuntamiento necesita más horas de trabajo de manera continuada para poder mantener sus servicios, el problema no son las personas trabajadoras. El problema es que faltan trabajadores y trabajadoras.
¿Más población? Más servicios. ¿Más servicios? Más plantilla.
Alcorcón ha crecido. Han aumentado sus necesidades, sus servicios y las demandas de la ciudadanía.
Pero ese crecimiento no puede convertirse en una excusa para normalizar las jornadas extraordinarias.
Una Administración responsable debe responder a las necesidades de la ciudad con recursos humanos suficientes, empleo estable y una adecuada planificación de las plantillas.
Las horas extraordinarias pueden servir para afrontar situaciones puntuales. Lo que no podemos aceptar es que se conviertan en la herramienta habitual para cubrir necesidades estructurales.
Si todos los años hacen falta más horas para mantener los servicios, lo que hacen falta son más trabajadores y trabajadoras.
Las horas extraordinarias no son gratuitas
A veces se presenta el aumento de las horas extraordinarias como una solución rápida y sencilla.
Pero detrás de cada hora extra hay una persona que prolonga su jornada, que renuncia a tiempo de descanso y que acumula más carga de trabajo.
Y esto tiene consecuencias.
Más horas de trabajo significan más desgaste, más dificultades para conciliar y mayor presión sobre una plantilla que ya soporta las necesidades de los servicios municipales.
Además, utilizar sistemáticamente horas extraordinarias para cubrir puestos que deberían estar atendidos mediante empleo suficiente puede terminar convirtiéndose en una forma de precarizar el empleo público.
No queremos un Ayuntamiento que funcione a base de que quienes ya están trabajando tengan que trabajar todavía más.
Queremos un Ayuntamiento con plantillas suficientes, empleo estable y servicios públicos de calidad.
El límite de 80 horas no impide responder ante una emergencia
Uno de los argumentos utilizados para justificar la suspensión del límite es la necesidad de contar con una mayor capacidad de respuesta ante situaciones extraordinarias.
Pero precisamente por eso debemos distinguir entre una emergencia real y una necesidad estructural de personal.
El propio Acuerdo contempla situaciones excepcionales en las que puede superarse el límite establecido.
Por tanto, desde nuestra perspectiva, no resulta razonable utilizar las necesidades ordinarias y previsibles de los servicios municipales como argumento para eliminar una garantía que forma parte de nuestras condiciones de trabajo.
Una emergencia no puede convertirse en la puerta de entrada a la normalización de las horas extraordinarias.
El artículo 52 debe servir para crear empleo, no para sustituirlo
El límite de las horas extraordinarias no es simplemente una cifra.
Forma parte de una concepción del empleo público basada en la necesidad de proteger la salud de la plantilla, limitar la sobrecarga de trabajo y favorecer la creación de empleo estable.
Por eso creemos que hay que mirar el problema justamente en la dirección contraria a la que plantea el Gobierno municipal.
Si existen necesidades permanentes de personal, hay que identificar esas necesidades, dimensionar correctamente las plantillas y poner en marcha los procesos necesarios para cubrirlas.
No se trata de trabajar más. Se trata de que haya suficientes personas para hacer el trabajo.
No aceptamos parches para un problema estructural
La convocatoria de procesos de empleo público es necesaria y valoramos cualquier avance en este sentido.
Pero no podemos olvidar que una parte importante de esas plazas responde a procesos de estabilización y a situaciones de interinidad que se han prolongado durante años.
Por eso no podemos aceptar que, mientras se intenta resolver la falta de personal, la solución inmediata sea pedir a la plantilla que asuma más y más horas extraordinarias.
El empleo público necesita planificación, estabilidad y futuro. Y eso significa también cubrir las necesidades reales de cada servicio.
Hay otra manera de hacer las cosas
Desde CGT y Solidaridad Obrera defendemos un modelo diferente.
Un modelo en el que los servicios públicos se sostengan sobre empleo estable y suficiente, y no sobre la sobreexplotación de quienes ya están dentro de la Administración.
Un modelo que permita avanzar hacia una reducción de la jornada laboral hasta las 30 horas semanales sin pérdida salarial, favoreciendo la conciliación, la salud laboral y el necesario relevo generacional.
Trabajar menos no significa trabajar peor.
Significa repartir el trabajo, mejorar las condiciones laborales y permitir que más personas puedan acceder a un empleo público digno y estable.
Ahora nos toca decir NO
La ampliación del límite de horas extraordinarias no es una cuestión que afecte únicamente a quienes realizan horas extra. Nos afecta a toda la plantilla.
Porque lo que hoy se presenta como una medida excepcional puede convertirse mañana en una forma habitual de organizar los servicios.
Y cuando se normaliza que los problemas de personal se solucionen aumentando las horas de quienes ya trabajan, se debilita la reivindicación de nuevas plazas y de plantillas suficientes.
Por eso hacemos un llamamiento a todas las trabajadoras y trabajadores municipales:
NO NORMALICEMOS LA SOBRECARGA.
NO A LA AMPLIACIÓN DEL LÍMITE DE HORAS EXTRAORDINARIAS.
SÍ AL EMPLEO PÚBLICO ESTABLE.
SÍ A PLANTILLAS SUFICIENTES.
SÍ A UNOS SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD.
La solución a la falta de personal no puede ser que trabajemos más horas.
La solución es más empleo público, más plantilla y mejores condiciones de trabajo.
Porque defender nuestros derechos laborales es también defender los servicios públicos que prestamos a la ciudadanía.
ORGANÍZATE. PARTICIPA. DEFIENDE TUS DERECHOS.
CGT y Solidaridad Obrera – Ayuntamiento de Alcorcón



