Biblioteca Llibertària de Tarragona “La Bullanga”

El projecte.

La biblioteca llibertària La Bullanga és una iniciativa d’un grup de persones que volem recuperar la cultura popular i l’autoaprenenetatge dels ateneus de principis del segle XX.

Trobem necessari que Tarragona tingui un espai on trobar un conjunt de publicaciones que no pots trobar a altres biblioteques i hemeroteques de la ciutat. I alhora, ser punt d’acció i transmissió d’una cultura alternativa al marge del model de consum del sistema capitalista actual.

Des de La Bullanga volem donar a conèixer qualsevol tipus de llibre, fanzines, revista… que difongui la diversitat de les idees llibertàries. Perquè així ho entenem, com un conjunt de pensaments, però amb unes pràctiques del dia a dia autogestionàries, antiautoritàries i llibertàries.

La Bullanga, juntament amb l’Ateneu Llibertari Alomà, vol ser un espai de trobada i debat, un lloc on compartir punts de vista. Una oportunitat més per poder realitzar qualsevol tipus d’activitats, des d’una lectura tranquil·la a presentacions de llibres, lectures crítiques, xerrades, etc…

És un projecte obert i amb ganes d’aprende, per això anirem més enllà i tindrem un punt de distribució i venda de llibres, farem enquadernacions, autopublicacions i tot allò que desitgem fer realitat.

I com la cultura no entén de fronteres, volem crear xarxa amb altres biblioteques o projectes semblants d’arreu, per compartir i enriquir-nos mútuament. Formar llaços d’unió amb distribuïdores i editorials.

Cal però no oblidar-nos d’on som i on estem. És per això que també volem recuperar la nostra història local, redescobrir allò que han amagat del nostre passat. Continue reading

Josep Alomà

Francesc Jordà Poquet

http://josepaloma.blogspot.com/2011/01/francesc-jorda-poquet.html

 

 

El tiet-avi d’Òscar Purqueras, Francesc (Cisquet) Jordà Poquet, fou un anarquista de la CNT de Reus (Sindicat Únic d’Oficials, Paletes i Peons), nascut a Vinebre (Ribera d’Ebre, Tarragona) el 1902, criat a Vila-Seca i condemnat a mort i afusellat per les autoritats de la dictadura franquista el 14 de juliol de 1939 a Tarragona sota acusació de “rebelión militar”. Adjuntem extracte del llibre “República, Revolució i Exili. Memòries d’un llibertari reusenc”, d’Alfons Martorell, que inclou la publicació de l’última carta que el seu amic Francesc Jordà va escriure, poc abans d’ésser assassinat, adreçada a la seva esposa, Pilar. Aquest és el nostre homenatge a aquesta persona. Un home bo, íntegre. El seu emocionant testimoni parla per sí sol.

Els anys d’exili, d’empresonaments; les execucions de tantes persones estimades que, per l’única raó d’ésser idealistes, els uns havent ocupat càrrecs sindicals, els altres en les col•lectivitats o en el municipi, i uns altres per venjances personals, van ésser passades per les armes. Reproduirem una carta que va escriure un bon amic, un jove reusenc de bons sentiments, que va tenir un comportament moral irreprotxable amb totes les persones que el van tractar. Més que un amic, va ésser un germà per a molts dels que el vam conèixer. Era un home senzill, comprensiu i alegre. Es deia Francesc Jordà i li dèiem Cisquet. Aquesta carta revela l’angoixa d’un condemnat a mort que, a mesura que veia com se li acostava el moment del seu final tràgic, va glossar l’afecte que sentia pels seus: sa mare, ses germans, nebots, i el seu gran amor per la seva esposa.

Inolvidable y estimada esposa: te escribo esta, que es la última voluntad de mi vida y te digo lo siguiente: Pilar, te deseo una buena vida y felicidad y que no tengas que pasar una tragedia tan grande como la que he pasado yo. Pilar, seguramente que por ésta de Reus, te señalarán con el dedo y dirán “ésta es la esposa de Jordà, que lo fusilarán en Tarragona”, pero tú siempre podrás contestar: sí, lo fusilaron, pero no por ladrón ni criminal, así es que podrás decirlo: lo han asesinado por sus ideas libertarias. Y que nadie puede decir lo contrario, porque todo Reus lo sabe. Pilar, también te hago un poco de historia del día en que caí preso. Fue el día 30 de octubre de 1938, en la Sierra de Cavalls, por los moros, mejor dicho por toda la 2ª Compañía del 520 Batallón de la 190 Brigada, 43 División, y los moros nos quitaron toda la ropa, sólo nos dejaron la puesta, y aún porque había soldados que llevaban cazadora de cuero o jersey de lana puesto y también se los quitaban. A mí me dejaron con camisa y pantalón el 30 de octubre de 1938.
De la Sierra de Cavalls, a Gandesa, donde pasamos la noche, y el día siguiente a Horta de San Juan, donde pasamos la noche en un almacén que hay en la carretera. De allí salimos a media mañana en dirección a Vallderobles, donde también pasamos la noche y al día siguiente salimos andando en dirección a Cretas, a coger el tren hacia Alcañiz, allí pasamos unas horas y por la tarde cogimos el tren hacia Zaragoza. Llegamos de noche y con camiones nos trasladaron a un pueblo que se llama San Juan, en una fábrica de papel que estaba habilitada para campo de concentración. Allí pasamos dos noches y un día, y de allí salimos de noche en dirección a Valladolid. Pasamos tres días en tren con mucho frío, que nunca lo había sufrido tan fuerte. Llegamos a Valladolid por la mañana, y por la tarde nos trasladaron a Medina del Rioseco, provincia de Valladolid, al campo de concentración del Canal. En dicho campo pasamos dos meses.


Allí, Pilar, pasé mucho frío. Fíjate la ropa que llevaba puesta, pantalón y camisa de kaki, alpargatas sin calcetines, en un país en el que casi todos los días llovía, y el día que no llovía estaba todo helado y teníamos que formar en el patio con frío de 10 a 12 grados bajo cero y para dormir, en el suelo sin manta. Yo no creía poderlo resistir, porque no estaba acostumbrado a aquel horrible frío. Algunos murieron no sé si era de frío o de enfermedad, pero yo creo que de todo un poco, a mí también me salieron muchos granos de pus, parecía que toda mi sangre estaba infectada. El 6 de enero nos cambiaron de campo y nos trasladaron al campo de concentración de Villagadio, también de Medina del Rioseco. La comida era buena pero había poca. Transcurrido un tiempo, un día por la noche, el Jefe del campo me llamó y le dije: ¿Qué es lo que pasa?. “Te tienes que presentar al Oficial de guardia del campo”. Llegué allí y el sargento me preguntó que qué es lo que había hecho antes de noviembre de 1939, y yo le dije que estaba preso en el campo del Canal y se quedó parado. En vista de ello, de que se había equivocado, entonces dijo que sería el otro año y yo le contesté que no había hecho nada, y me lo repitió varias veces, que qué es lo que había hecho y, como de verdad no he hecho nada a nadie, siempre contesté lo mismo, le dije que no sé de qué hablaba y claro, el hombre se enfadó y me amenazó con pegarme. Pero no llegó a hacerlo y entonces mandó llamar a un guardia y le dijo que me encerrara en el calabozo. Pero estaba mejor que los otros, porque cuando en el campo ya casi no podía tenerme en pie de débil que estaba, en el calabozo se comía más porque los cocineros que traían la comida eran presos del norte, hombres de ideas libres, y siempre nos llenaban el plato. Allí pasé un mes y medio hasta que me trasladaron a Cataluña. Ahora bien, el 17 de abril de 1939 recibí dos cartas de mi hermano Blas y de mi cuñada y dos de mi esposa que estaba en Francia, una con un retrato de ella y otra con 25 pesetas de Franco.
También unos días antes recibí 50 pesetas que me mandaron mi hermano Blas y mi cuñada Vicenta, me compré dos mudas y unos pantalones, porque casi andaba ya en cueros. Salimos de Villagadio el día 18 de abril de 1939, cincuenta hombres a quienes nos dijeron que salíamos en libertad. Pasamos la noche del 18 en la cárcel provisional, las cocheras de Valladolid, de los antiguos tranvías de esta capital. Salimos el 19 en dirección a Zaragoza, 12 horas de tren, y pasamos la noche en un coche del tren correo que teníamos que coger al día siguiente. Llegué a Reus, a las 5 de la tarde en dicha estación bajamos 4 individuos, 3 en libertad, y yo que me tenían que llevar a Tarragona, al Auditor de guerra. Primero pasamos por el gobierno militar, allí miraron un fichero en el cual yo no figuraba y luego me trasladaron a la audiencia. Allí estaba el Auditor, pero llegamos a dicho local y entraron los guardias en el despacho y tardaron un rato en salir, y cuando salieron me dijeron “muchacho tendrás que pasar la noche en la cárcel, porque el auditor no está”. E ingresé en “Pilatos” el 20 de abril a las 6 ½ de la tarde, y en dicha prisión encontré a algunos amigos de Reus y me hicieron algunas preguntas, de dónde venía, y yo claro se lo expliqué.

Transcurrieron 8 días y me trasladaron a la prisión habilitada “la Punxa”, y al cabo de 5 o 6 días me interrogó el juez, y todas las acusaciones que hacía eran de ser militante del sindicato. Llegamos al 25 de mayo y se hace el juicio a 36 procesados -también había 3 mujeres-. Los juicios los hacían en 3 turnos, el mío fue el último. Entramos en la sala y el tribunal estaba constituído; ven los informes de los procesados y una vez leídos, luego el fiscal lee las acusaciones; a mí me pone pena de muerte. Y de nuevo me trasladan a “Pilatos”, ahora bien, mi hermano y cuñada al enterarse de mi condena, enseguida se pusieron a trabajar para levantar esta pena. Llega el 25 de junio y aún no me ha llegado el fallo, mi hermano y cuñada cada vez que escriben me dicen que les dan muy buenas confianzas de que me levantarán la pena de muerte, porque yo no tengo las manos manchadas de sangre. Lo que me descuidaba en decir es que la pena que pidió el defensor para mí fue la pena del artículo 442 del código militar, que yo no sé cuál pena es esa.

Pilar, en las últimas horas de mi vida, como no te puedo besar a tí, besaré mucho tu retrato y también me lo llevaré a la tumba para que me acompañe. Pilar, te pido que le regales la máquina de fotografiar a nuestro sobrino Domingo Jordà Alegret, y de todo lo demás mío quedas ama y dueña para hacer lo que quieras.

Hermano Blas, cuñada Vicenta, estoy muy contento y agradecido de los trabajos que habéis hecho para conseguir mi indulto de la pena de muerte y no puedo seguir más porque me pongo triste y estoy llorando por toda mi familia.

Abrazadas y besos para mi esposa, Madre, hermanos, cuñadas y sobrinos de mi parte y os deseo muchos años de vida y felicidad.

Francisco Jordà Poquet

Una Utopia, una Esperança

La història de Josep Alomà

http://josepaloma.blogspot.com/2009/11/una-utopia-una-esperanca-la-historia-de.html

Josep Alomà fue primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Tarragona durante la guerra civil. Durante el mismo periodo ejerció de Consejero de Cultura (donde hay que destacar la intensa promoción del teatro, el cine, el deporte, las bellas artes y la música entre las clases populares) y fue el director del Diari de Tarragona (portavoz de la CNT -FAI). De formación básicamente autodidacta, complementó la misma titulándose como maestro de la República durante los años 30, y destacó como presidente del Consejo de la Escuela Nueva Unificada en Tarragona, donde impulsó la pedagogía revolucionaria heredera de Ferrer Guardia.

Gracias a su actuación numerosas personas perseguidas por la represión en la retaguardia republicana pudieron salvar la vida, entre ellas numerosos sacerdotes (Mn Ritort, Mn Esteve, Mn. Parera, Mn Batlle …) y lideró la conservación del Patrimonio de la provincia de Tarragona . En este sentido destacan que pudo evitar con su actuación personal el saqueo de los monasterios cistercienses de Poblet y Santes Creus así como el de la Catedral de Tarragona, con riesgo de la propia vida.

Posteriormente fue Comisario de Compañía al frente de Baza (Granada) y jefe de Propaganda del Ejército del Sur, en el Estado Mayor de Andalucía.

Finalizada la guerra, estuvo recluido en 3 campos de concentración franquistas antes de ser encarcelado en el Castillo de Pilatos y condenado a muerte por “rebelión militar”. Sus hermanos Pablo y Santiago murieron como consecuencia de la represión de la dictadura a la inmediata posguerra.

Conmutada la pena por su comportamiento humanitario durante la guerra, permaneció largos años encarcelado y posteriormente fue desterrado de Catalunya, donde no pudo regresar hasta finales de la década de los sesenta.

Durante la Transición política, se abrió un proceso de restitución de las personalidades represaliadas por la dictadura, y Alomà no fue una excepción. Se negó a aceptar la Medalla de Oro de la Ciudad, pues argumentaba que simplemente había actuado en conciencia y las autoridades locales tuvieron que desplazarse a su domicilio para darle la misma.

Josep Maria Alomà y Sanabras murió en Tarragona el 9 de mayo de 1993.

Consecuencias penales y administrativas para la irresponsabilidad de Repsol

Consecuencias penales y administrativas para la

irresponsabilidad de Repsol


El domingo 9 de enero se han producido dos nuevos derramamientos de crudo por parte de las instalaciones de Repsol a la costa tarraconense, tal como recoge la prensa general. El primer derramamiento, que según la compañía era de sólo 100 litros, se habría producido debido a una fuga a una cañería del pantalà en Tarragona, y la segunda, de origen desconocido, podría llegar a los 15.000 litros según los datos actuales. Estos accidentes se vienen a sumar al producido hace sólo dos semanas en que se derramaron al mar unos 180.000 litros de petróleo en el peor derramamiento de los últimos 10 años en nuestras costas.

Ante los hechos, Ecologistas en Acción exige en los gobiernos y administraciones públicas una respuesta contundente, que tiene que pasar por la apertura de un expediente administrativo sancionador que resulte en una multa ejemplar, así como por el inicio de diligencias penales , por parte de la fiscalía de Medio ambiente contra los responsables de Repsol por el delito ecológico ocasionado reincidentemente al entorno natural de la costa tarraconense, con posible afectación a la salud de las personas, tal como está tipificado al artículo 325 del Código Penal.

Ecologistas en Acción de Cataluña, ante los nuevos casos de contaminación del medio marino por parte de la multinacional REPSOL, considera los hechos como una terrible irresponsabilidad que demuestra la impunidad con que la empresa actúa, contamina y sigue haciendo negocio en costa de explotar un recurso natural altamente peligroso, contaminando e insostenible como el petróleo. Además, queda bastante demostrado en los últimos accidentes que Repsol ha mirado de esconder la realidad a las autoridades, intentando que la sociedad no esté informada de los peligros de su actividad y de los perjuicios que causa.

Tal y como ya se ha reiterado en incontables ocasiones, lo era de los combustibles fósiles ha llegado a su fin, y los enormes riesgos para el medio ambiente y para la salud humana asociados a energías como el petróleo, el gas y el carbón son inasumibles. Las consecuencias para el medio ambiente han sido, son y serán trágicas (multitud de mareas negras, destrucción de hábitat, muerte masiva de especies, etc.) cómo se ha demostrado en los ejemplos bastante vivos en la memoria colectiva cómo lo del Golfo de México, el del Prestige o el del Exxon Valdez. La afectación para la salud humana tiene que ver los escapes de gases tóxicos, el empeoramiento de la calidad del aire y por lo tanto de las muertes por enfermedades respiratorias, además que los residuos a las aguas marinas se incorpora a la cadena trófica y acaban al pescado o el marisco de nuestra mesa. Hay que destacar el grave impacto de la combustión del petróleo en cuanto a la emisión de gases con efecto de invernadero que están provocando la peor crisis ambiental de la historia: el cambio climático.

Por todo esto, desde Ecologistas en Acción se reclama nuevamente aquello manifestado en el comunicado del pasado mes de diciembre:

Qué la Justicia condene por la vía civil y penalti a Repsol y a los responsables directos del accidente para cometer un delito ecológico reiterado.
Qué la Generalitat de Cataluña, como administración ambiental, se persone como acusación particular en estas causas judiciales, por la afectación del derramamiento a los ecosistemas marinos de la costa tarraconense.
Qué el Estado deje de ofrecer cualquier apoyo o ayuda a las empresas transnacionales petroleras españolas, todas ellas con intereses estratégicos en negocios sucios, como la extracción de petróleo o gas en lugares de alto valor ecológico y social en todo el planeta.
Los ecologistas consideran dramáticamente urgente un cambio de modelo energético, en una transición rápida hacia una sociedad con un consumo de energía muy por debajo del actual y donde el 100% de la energía provenga de fuentes renovables y limpias (eólica, solar, etc.), en el cual la peligrosa tecnología nuclear no tenga cabida. Este cambio de modelo tiene que pasar por una reducción del ritmo de producción y consumo de las sociedades occidentales, para conseguir una disminución global del consumo de recursos naturales, a un ritmo sostenible con los ciclos naturales. En resumen, continuamos apostando por la filosofía del decrecimiento sostenible.