Aviso 902015

LOS MUROS DE LA CÁRCEL NO PUEDEN RETENER A ALFON

La lucha por acabar con los montajes y la represión siguen intactas, la figura de Alfon se ha convertido en referente de la lucha de los trabajadores y en símbolo de lucha contra la represión.

Ayer, unas dos mil personas participaron en la combativa manifestación que recorrió la principal calle del Barrio de Vallecas, la Avda. de la Albufera, su barrio, donde, a pesar de tenerle “legalmente” secuestrado, su espíritu recorre las calles, apoyando, animando y encabezando cada lucha de los trabajadores.

La manifestación culminó la semana de lucha convocada por la Plataforma por la Libertad de Alfon de la formamos parte sindicatos alternativos, colectivos, organizaciones políticas y sociales.

Al finalizar la misma se dio lectura a la carta de bucaneros y, a la de Elena, su madre, que cerró la movilización.

Querido Alfon

Seis meses ya sin ti. Qué rápido transcurre el tiempo y qué lento cuando pasas la vida esperando. Seis meses de secuestro, no solo privado de libertad sino en las condiciones inhumanas de un Régimen FIES cruel. Seis meses en los que no han parado las mentiras y difamaciones, pero tampoco el apoyo y solidaridad de todos. ¿Te acuerdas cuando te detuvieron y entre golpes e insultos te dijeron que nos olvidaríamos de ti, que con el tiempo nadie se acordaría? Pues para ellos va dedicada esta carta, pero sobre todo, para ti. Porque hoy todos hemos empuñado boli y papel para decirte que somos muchos los que no vamos a dejarte nunca.

Somos tu familia, la que sufrimos contigo esta condena, a la que nos han robado un hijo, un hermano, un nieto o un sobrino y la que no para ni un solo instante de pensar en ti, de pelear porque vuelvas cuanto antes con nosotros. Ni peor ni mejor que las demás, simplemente una familia humilde consciente de su condición, orgullosa de sus valores y, sobre todo, de haber criado una buena persona como tú. No pueden decir lo mismo los que inventan montajes, los que ordenan entrar en casas en plena madrugada y encapuchados. A nosotros podéis mirarnos a la cara, a los ojos, no nos escondemos. No somos nosotros los que abusamos de autoridad, los que golpeamos, los que insultamos o los que humillamos a una familia en plena detención. No les vale con todo ello, ni con encerrarte durante días y días de forma preventiva, ni con tenerte seis meses ya alejado de nosotros, sino que también siguen alimentando la mentira, filtrando a su antojo y manipulando sin pudor alguno. Sus trajes y uniformes lucen muy limpios, pero sus conciencias están negras. La tuya, como la nuestra, puede estar tranquila. Por eso tu padre, tu hermana, tu abuela, tus tíos, tus suegros y todos y cada uno de los que te apoyamos, no pararemos de luchar por ti. No estás solo. Nunca lo has estado y nunca lo estarás. Esta familia es cada vez más grande, crece en el corazón de todo aquel que se enfrenta a la injusticia, que abraza a la solidaridad.

Querido Alfon, somos tu familia, esa que tú elegiste. Esa Banda que el poder denomina criminal y a la que tú llamas hermandad. Porque eso has sido siempre para nosotros, ni un colega ni un compañero, un auténtico hermano. Somos los que te hemos visto crecer, pasar de ser un niño a un hombre con la rapidez a la que te obliga la vida a madurar en los barrios obreros. Te hemos aconsejado, y dejado cometer errores, pero nos has demostrado siempre que ese corazón está lleno de valentía, coraje y nobleza. Somos toda esa juventud alegre y combativa, todos esos que hemos llegado después y para los que has sido un ejemplo. Los que hemos recibido tus consejos, los que te hemos visto disfrutar cada partido en tu grada. Cruzar ahora la puerta de ese Fondo y no verte subido en la valla dejándote la garganta solo nos hace alzar aún más la voz, porque nuestro grito de libertad no hay muros ni rejas que lo acallen.

Querido Alfon, somos tus vecinos, los que te hemos visto corretear por estas calles, los que hemos sufrido tus balonazos en nuestras paredes, los que aún no entendemos porqué siempre pagamos los mismos. Somos tu barrio, somos Vallekas, pero también todos los barrios y ciudades a las que has hecho ponerse en pie y salir a la calle. De aquí y de allí. Desde tu gente de Coruña a Cádiz, desde Euskal Herria a Sevilla, desde Catalunya a Extremadura, pasando por todos los rincones del mundo en los que seguimos reclamando libertad. Porque en todos esos rincones hay también mazmorras. Alfon, somos los que conocemos muy bien cómo te sientes porque, cómo tú, estamos secuestrados. Somos todos esos hijos de la clase obrera que entendemos demasiado de montajes, mentiras y prisiones. A menudo olvidados, silenciados, por eso tu caso es el de todos, por eso Alfon te decimos que no te rindas, que sigamos denunciando que no hace falta irse lejos para encontrar presos políticos o jóvenes víctimas de asquerosos inventos policiales y judiciales. Sigue luchando, por ti y por todos nosotros.

Nosotras no dejamos de hacerlo. Estamos obligadas a ello, día a día. Somos tus amigas, tus compañeras, las que vomitamos en todas las mentiras que han escrito sobre ti porque nosotras sabemos que ese corazón está lleno de bondad. Calumnias infames que solo nos dan más fuerza para estar a tu lado.

Querido Alfon, no hay día que no despierte con tu recuerdo y noche que no duerma pensando en ti. Ansío tus besos, tus caricias, tus susurros, tus risas. Soy tu mujer. Sí, tan jóvenes y ya casados. Obligados por un régimen carcelario inhumano para el que no éramos nada, para el que yo no existía. Ni un abrazo, ni un beso. Cumplimos esta condena juntos, porque mi vida termina cuando se agota el tiempo, se acaba la visita y se cierra la puerta. Tranquilo, viviremos juntos todos y cada uno de los minutos que nos están robando. Estos ladrones nunca podrán quitarnos nuestros sueños.

Alfonso, soy tu madre, la misma que te ha parido, la que se ha matado para darte un futuro digno y la que lloraba cada uno de los días que te han arrebatado de mi lado. Sí, lloraba, en pasado, porque mis lágrimas están secas y porque los que te mantienen secuestrado no merecen que derrochemos ninguna lágrima más. Por eso, querido hijo, te prometo que no habrá montaje ni mentira que me impida sentirme tan orgullosa como estoy de ti. Camina con la cabeza bien arriba, como yo camino en esta lucha, porque son ellos los que deben sentir vergüenza de hacer lo que hacen. No te dan las cartas, nos cortan las llamadas, me hacen verte tras un cristal, me impiden abrazarte… Pobres ilusos, piensan que así van a destruir otra familia y solo han conseguido que nos unamos más, que te quiera como solo una madre quiere a su hijo. Alfonso, te han quitado la libertad pero, pase lo que pase, que nada ni nadie te robe tu sonrisa.

Te quiero. Te queremos.

Madrid 18 de diciembre de 2015

Por Solidaridad Obrera

 

La Junta Sindical

XIII Certamen de Relato Breve Raimundo Alonso

El viernes, 11 de diciembre de 2015 se celebró la fiesta de entrega de premios del XIII Certamen de Relato Breve “Un Metro de 350 palabras…”

En esta ocasión la fiesta se desarrolló en el nuevo local de la librería Traficantes de Sueños sito en la Calle Duque de Alba, 13; al lado de Tirso de Molina. Una librería con aire antiguo que va a robar el corazón a más de un amante de los libros.

A todos los participantes, premiados o no, les agradecemos el esfuerzo realizado y animamos a continuar escribiendo y participando en próximos certámenes.

PRIMER CLASIFICADO “UN CHICO CON SUERTE” (Carmen Huertas Díez)

SEGUNDO CLASIFICADO “TRES EN LINEA” (Jesús María Gutiérrez Calzada)

TERCER CLASIFICADO “EL PENSADOR DE RODIN” (José Luis de la Morena Villoria)

CUARTO CLASIFICADO “SEGUNDA PERSONA SINGULAR” (Manuel Fernández Suárez)

QUINTO CLASIFICADO “UN DÍA CUAQUIERA” (Juan Carlos Magán Fernández)

 

Un chico con suerte

Mi hermano tiene mucha suerte. Es autista. Por eso le han comprado un portátil para él solo. En el cole, ni le mandan deberes ni estudiar y tampoco le ponen notas. Le cortan el pelo dos veces al año porque no le gusta y a mí una vez al mes, me guste o no. Y el año pasado, en Eurodisney se montó en todo lo que quiso, sin hacer ni una sola cola. Definitivamente, ¡es un suertudo!

Compartimos habitación y, cada noche, hasta quedarnos dormidos –él cogido de mi mano-, Me recita de memoria los diálogos de Toy Story. Mi película favorita. Y por las tardes, cuando acabo mis deberes, nos divertimos con La Risa Loca. Como Abel no sabe jugar a lo que yo juego, se lo ha inventado para que podamos hacerlo juntos. Hay que decir estaciones del metro encadenadas mientras nos reímos sin parar. Gana él, porque se sabe el plano de memoria.

Tía Carmen siempre le llama para preguntarle algún itinerario.

-Abel, ¿cómo voy de Fuencarral a Embajadores?

– Fuencarrrrrral, línea 10. Próxima estación Plaza de España corrrrrrrespondencia con líneas 2 y 3. Transbordo línea 3. Próxima estación Embajadores corrrrrespondencia con línea 5 y cercanías Rrrrrrenfe.

¡Atención! Estación en currrrrva al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.

Se lo sabe enterito aunque no puede viajar en él. Un día lo intentamos, pero el ruido de los trenes al entrar en el andén le asustó. Salió corriendo empujando a la gente, que le miraba con cara de espanto. “No es peligroso” –decía yo mientras corría tras él-. “Sólo tiene miedo”. No hemos vuelto a hacerlo.

Ayer quise gastarle una broma:

-Abel, ¿Cómo voy de Canal hasta La Risa Loca?

-¡No existe!

-¿Qué no existe? Pues habrá que decirle al jefe del metro que la ponga inmediatamente.

-Si…… como Vodafone-Sol. Barrio del Pilarrrrrrr-La Risa Loca.

 

¡Qué listo es! Ha cambiado de nombre nuestra estación, así puede ir a La Risa Loca sin coger el metro. Cada día me enseña algo nuevo. La verdad es que ¡yo sí que soy un chico con suerte!

 

 

Tres en linea

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorpore y creció en mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escucha una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizo con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

-Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

-No- respondí avergonzado.

-Tienes suerte chaval, te va a enseñar al campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza, éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en lineaaaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

-Estará en otra estación- me animó mi madre con una sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, y una tiza y un sueño:

 

Reencontrarme con Fede y retarle a la final.

 

 

El pensador de Rodin

Le gustaba observar la fauna madrileña. Sentado cerca de la boca de Metro de Sol, la que está enfrente de La Mallorquina, su oficio de estatua viviente, El pensador de Rodin, le ofrecía tiempo de sobra para mirar e, irónicamente, para pensar.

Miraba como de las tripas de Madrid salía triste. Los tiempos habían sido y eran malos; la crisis, la corrupción y el paro parecía que se habían llevado algo más que lo meramente material. De repente, apareció la sonrisa salpicada por ruido de niños de su mujer, que le decía unas horas antes que todo iría bien mientras le ayudaba con el disfraz.

Mirando la salida alborotada de caras serias y tristes del Metro, pensó en lo malvado que hay que ser para robar un alma, si no muchas. Pero el hombre tiene la capacidad de sobreponerse. Se le vino a la mente la escena de la película Amanece que no es poco en la que el actor Manuel Alexandre gritaba – ¡Señor Alcalde, todos somos contingentes, solo tú eres necesario!-. No podía estar menos de acuerdo. Todos somos necesarios, todos.

 

El sonido de una moneda en su plato le saco de sus pensamientos.

 

Segunda persona del singular

Ibas incómodo, disimulabas naturalidad. Se veía que querías aparentar normalidad, pretendías ir como siempre habías ido.

No recuerdas cuando comenzaste a llevar camisetas reivindicativas. ¿mil novecientos noventa? Es posible. Antes notabas que llamabas la atención solo cuando los pasos te llevaban por el barrio de Salamanca o zonas especialmente burguesas.

Nada comparable con lo que sucede ahora. Desde que el gobierno de Ciudadanos C´s tomo el poder, en solitario, todo cambio. Estas harto de ver sus grupos de bienestar ciudadano con su vestimenta naranja vigilando a todas horas y por todos lados.

Hoy llevas una camiseta antinuclear que te pareció menos comprometida y que creías que no provocaría su ira. Sin embargo, mira cómo te rodean en el andén para que nadie te la vea; observa sus miradas de alerta máxima de peligro antisistema, y eso que estas en la línea 1, la de más baja exigencia según decreto el Gobierno.

Ya ni se te ocurre ponerte la de Libertad Sindical, ni la de anticárceles o la de solidaridad con el pueblo palestino. Ya tienes antecedentes intolerantes y no soportarías quince días formando parte de las patrullas de bienestar, y no es lo peor vestirse con esa indumentaria naranja, lo peor es que, a pesar tuyo, terminas mirando a los demás como ellos te están mirando a ti ahora mismo.

Puente de Vallecas, has llegado al fin, la patrulla te acompaña a la salida, no han avisado a la patrulla de barrio. La antinuclear no está considerada peligrosa en Vallecas. Respira…. Eres libre.

 

Un día cualquiera

Por indefinición, el amor, es una puerta que se abre de un vagón de metro, esperando a que la atraviesen unos ojos que te buscan y que te encuentran.

Es un boca perdida, en la nada, de metro, que escupe al ángel que esperabas, incansable, y que sube desde los infiernos de negros túneles subterráneos.

Es un roce de manos desnudas, de la mujer con la que sueñas, y con la que no despertaste, pero que se apea en tu misma estación, siempre, cada día, a la misma hora. Es, ese preciso instante.

Por indefinición, el amor, es un andén sin despedidas, en el que dos amantes se funden, incapaces de olvidarse.

Es una sonrisa devuelta que, en aquel cruce de escaleras mecánicas entre distintas líneas, por mirarle fijamente a sus ojos, finalmente ganaste.

Es un pasillo donde, irremediablemente, bailamos nuestra canción que, ese músico, en propia versión, interpreta.

Por indefinición, el amor, es un ciego que, todas las mañanas reconoce el perfume que lo guía, el tacto suave que lo reconstruye, y el timbre, de la inconfundible voz, que le desea los buenos días, de una mujer, la del vestíbulo, cuyo cuerpo se imagina. Y que se marcha anhelante.

Es una pareja de ancianos, felizmente casados, agarrados de la mano, esperando un tren que ya pasó, y que no reconocen, que les devolvió sus cuerpos setenta años más viejos, mientras miran a dos veinteañeros enamorados  que acaban de subir al mismo tren al que ya subieron hace medio siglo.

Por indefinición, el amor, son unos versos rotos que se arrojan desde el voladizo del andén a las vías, en un vano y cobarde intento de fuga por medio del suicidio, con la loca esperanza de olvidar, para siempre, a quien fueron escritos, aquella noche, bajo una tenue luz de vela. Pero, estos, ascendiendo como globos de helio, se elevan más allá de la catenaria para no ser arrollados, cuando, en una estación sin cobertura, suena milagrosamente el teléfono, y es ella con un:

– “Maldita sea, ¡Te amo! Y, ¿por qué no decirlo?… indefinidamente”.

 

XIII Certamen de Relato Breve Raimundo Alonso

El viernes, 11 de diciembre de 2015 se celebró la fiesta de entrega de premios del XIII Certamen de Relato Breve “Un Metro de 350 palabras…”

En esta ocasión la fiesta se desarrolló en el nuevo local de la librería Traficantes de Sueños sito en la Calle Duque de Alba, 13; al lado de Tirso de Molina. Una librería con aire antiguo que va a robar el corazón a más de un amante de los libros.

A todos los participantes, premiados o no, les agradecemos el esfuerzo realizado y animamos a continuar escribiendo y participando en próximos certámenes.

PRIMER CLASIFICADO “UN CHICO CON SUERTE” (Carmen Huertas Díez)

SEGUNDO CLASIFICADO “TRES EN LINEA” (Jesús María Gutiérrez Calzada)

TERCER CLASIFICADO “EL PENSADOR DE RODIN” (José Luis de la Morena Villoria)

CUARTO CLASIFICADO “SEGUNDA PERSONA SINGULAR” (Manuel Fernández Suárez)

QUINTO CLASIFICADO “UN DÍA CUAQUIERA” (Juan Carlos Magán Fernández)

 

Un chico con suerte

Mi hermano tiene mucha suerte. Es autista. Por eso le han comprado un portátil para él solo. En el cole, ni le mandan deberes ni estudiar y tampoco le ponen notas. Le cortan el pelo dos veces al año porque no le gusta y a mí una vez al mes, me guste o no. Y el año pasado, en Eurodisney se montó en todo lo que quiso, sin hacer ni una sola cola. Definitivamente, ¡es un suertudo!

Compartimos habitación y, cada noche, hasta quedarnos dormidos –él cogido de mi mano-, Me recita de memoria los diálogos de Toy Story. Mi película favorita. Y por las tardes, cuando acabo mis deberes, nos divertimos con La Risa Loca. Como Abel no sabe jugar a lo que yo juego, se lo ha inventado para que podamos hacerlo juntos. Hay que decir estaciones del metro encadenadas mientras nos reímos sin parar. Gana él, porque se sabe el plano de memoria.

Tía Carmen siempre le llama para preguntarle algún itinerario.

-Abel, ¿cómo voy de Fuencarral a Embajadores?

– Fuencarrrrrral, línea 10. Próxima estación Plaza de España corrrrrrrespondencia con líneas 2 y 3. Transbordo línea 3. Próxima estación Embajadores corrrrrespondencia con línea 5 y cercanías Rrrrrrenfe.

¡Atención! Estación en currrrrva al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.

Se lo sabe enterito aunque no puede viajar en él. Un día lo intentamos, pero el ruido de los trenes al entrar en el andén le asustó. Salió corriendo empujando a la gente, que le miraba con cara de espanto. “No es peligroso” –decía yo mientras corría tras él-. “Sólo tiene miedo”. No hemos vuelto a hacerlo.

Ayer quise gastarle una broma:

-Abel, ¿Cómo voy de Canal hasta La Risa Loca?

-¡No existe!

-¿Qué no existe? Pues habrá que decirle al jefe del metro que la ponga inmediatamente.

-Si…… como Vodafone-Sol. Barrio del Pilarrrrrrr-La Risa Loca.

 

¡Qué listo es! Ha cambiado de nombre nuestra estación, así puede ir a La Risa Loca sin coger el metro. Cada día me enseña algo nuevo. La verdad es que ¡yo sí que soy un chico con suerte!

 

TRES EN LINEA

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorpore y creció en mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escucha una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizo con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

-Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

-No- respondí avergonzado.

-Tienes suerte chaval, te va a enseñar al campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza, éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en lineaaaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

-Estará en otra estación- me animó mi madre con una sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, y una tiza y un sueño:

 

Reencontrarme con Fede y retarle a la final.

TRES EN LÍNEA

Me desperté acostado sobre una manta junto a mi madre. Me incorporé y creció mi desconcierto cuando vi cientos de personas que como nosotros se encontraban tirados en el suelo. Las mujeres se tragaban el llanto mientras acariciaban a sus hijos dormidos. Los hombres en pie formaban pequeños círculos en tertulias de silencio, solo fumaban, con la mirada perdida, esperando. No se escuchaba una voz. El instinto me impidió preguntar nada. Mi madre me tranquilizó con su sonrisa y me apretó contra su pecho. Pasado el peligro, salimos temblorosos. En la calle se desbordaron las lágrimas y los abrazos, sabedores de que era el principio. Varios días después sonaron las sirenas y corrimos de nuevo al metropolitano. Allí conocí a Federico, tenía siete años, apenas uno más que yo, pero parecía mayor, me sacaba dos cabezas y ya vestía pantalón largo. Armado con una tiza, se acercó y me retó al tres en línea. No me atreví a confesar que no sabía jugar y me senté con él. Me dio tres piedras y sacó con orgullo sus tres perras chicas de la suerte.

Tú sales- me dijo.

Cuando me levanté para salir de allí se echó a reír.

-No sabes jugar, ¿verdad?-

– No- respondí avergonzado.

– Tienes suerte chaval, te va a enseñar el campeón de la República.-

Nos pasamos los días de bombardeo jugando, riendo, ajenos al miedo.

-…Lafuente por la izquierda se la pasa a Gorostiza,  éste a Bata que engaña a su adversario y por la derecha Iraragorri, libre de marca, recibe y…¡tres en líneaaaa!- Federico retransmitía las jugadas como si fueran partidos del Athletic Club, su equipo del alma y desde entonces también el mío.

Una madrugada llegaron las bombas a nuestro barrio, las sirenas avisaron demasiado tarde. Logramos llegar al refugio entre el caos. Esperé junto a la estrella de tiza pero Fede no apareció.

– Estará en otra estación- me animó mi madre con su sonrisa.

Asomado al borde del andén, tengo ochenta y cinco años, tres piedras, una tiza y un sueño: reencontrarme con Fede y retarle a la final.


 

Segunda persona del singular

Ibas incómodo, disimulabas naturalidad. Se veía que querías aparentar normalidad, pretendías ir como siempre habías ido.

No recuerdas cuando comenzaste a llevar camisetas reivindicativas. ¿mil novecientos noventa? Es posible. Antes notabas que llamabas la atención solo cuando los pasos te llevaban por el barrio de Salamanca o zonas especialmente burguesas.

Nada comparable con lo que sucede ahora. Desde que el gobierno de Ciudadanos C´s tomo el poder, en solitario, todo cambio. Estas harto de ver sus grupos de bienestar ciudadano con su vestimenta naranja vigilando a todas horas y por todos lados.

Hoy llevas una camiseta antinuclear que te pareció menos comprometida y que creías que no provocaría su ira. Sin embargo, mira cómo te rodean en el andén para que nadie te la vea; observa sus miradas de alerta máxima de peligro antisistema, y eso que estas en la línea 1, la de más baja exigencia según decreto el Gobierno.

Ya ni se te ocurre ponerte la de Libertad Sindical, ni la de anticárceles o la de solidaridad con el pueblo palestino. Ya tienes antecedentes intolerantes y no soportarías quince días formando parte de las patrullas de bienestar, y no es lo peor vestirse con esa indumentaria naranja, lo peor es que, a pesar tuyo, terminas mirando a los demás como ellos te están mirando a ti ahora mismo.

Puente de Vallecas, has llegado al fin, la patrulla te acompaña a la salida, no han avisado a la patrulla de barrio. La antinuclear no está considerada peligrosa en Vallecas. Respira…. Eres libre.

 

Un día cualquiera

Por indefinición, el amor, es una puerta que se abre de un vagón de metro, esperando a que la atraviesen unos ojos que te buscan y que te encuentran.

Es un boca perdida, en la nada, de metro, que escupe al ángel que esperabas, incansable, y que sube desde los infiernos de negros túneles subterráneos.

Es un roce de manos desnudas, de la mujer con la que sueñas, y con la que no despertaste, pero que se apea en tu misma estación, siempre, cada día, a la misma hora. Es, ese preciso instante.

Por indefinición, el amor, es un andén sin despedidas, en el que dos amantes se funden, incapaces de olvidarse.

Es una sonrisa devuelta que, en aquel cruce de escaleras mecánicas entre distintas líneas, por mirarle fijamente a sus ojos, finalmente ganaste.

Es un pasillo donde, irremediablemente, bailamos nuestra canción que, ese músico, en propia versión, interpreta.

Por indefinición, el amor, es un ciego que, todas las mañanas reconoce el perfume que lo guía, el tacto suave que lo reconstruye, y el timbre, de la inconfundible voz, que le desea los buenos días, de una mujer, la del vestíbulo, cuyo cuerpo se imagina. Y que se marcha anhelante.

Es una pareja de ancianos, felizmente casados, agarrados de la mano, esperando un tren que ya pasó, y que no reconocen, que les devolvió sus cuerpos setenta años más viejos, mientras miran a dos veinteañeros enamorados  que acaban de subir al mismo tren al que ya subieron hace medio siglo.

Por indefinición, el amor, son unos versos rotos que se arrojan desde el voladizo del andén a las vías, en un vano y cobarde intento de fuga por medio del suicidio, con la loca esperanza de olvidar, para siempre, a quien fueron escritos, aquella noche, bajo una tenue luz de vela. Pero, estos, ascendiendo como globos de helio, se elevan más allá de la catenaria para no ser arrollados, cuando, en una estación sin cobertura, suena milagrosamente el teléfono, y es ella con un:

– “Maldita sea, ¡Te amo! Y, ¿por qué no decirlo?… indefinidamente”.

 

Aviso 89/2015

SEMANA DE LUCHA POR LA LIBERTAD DE ALFON

#6MesesSinAlfonLibre

Con motivo de los 6 meses transcurridos desde el ingreso en prisión el 17 de Junio de 2015 de Alfon, reivindicamos en esta Semana de Lucha del 11 al 17 de dic. junto a la Plataforma por la libertad de Alfon su puesta en libertad y la retirada del Régimen carcelario FIES 3BA que le está siendo aplicada injustamente.

Alfonso Fernández Ortega, joven activista vallecano comprometido con las luchas sociales y sindicales, fue detenido la mañana del 14 de noviembre de 2012, jornada de Huelga General, contra los recortes,  contra la Reforma Laboral y contra la privatización de la sanidad y la educación, cuando se dirigía a participar en el piquete vecinal de su barrio, Vallecas.

Alfon estuvo 56 días en “prisión preventiva” en régimen FIES, sin haber sido analizado siquiera el supuesto artefacto explosivo que dicen que portaba. Debido a la ausencia de pruebas  y gracias a la solidaridad obrera y la presión social que ejercimos a nivel estatal e internacional, el 9 de Enero de 2013 salió del Centro Penitenciario de Soto del Real, en Madrid, en libertad condicional a espera de juicio.

El 25 de Noviembre de 2014 tuvo lugar el Juicio contra Alfon en la Audiencia Provincial de Madrid en el que no se pudo demostrar con pruebas que Alfon portase explosivo alguno, ni tan siquiera que el material encontrado por la policía fuese el mismo que analizaron, ya que la cadena de custodia se rompió al menos en dos ocasiones, tampoco se especificó a quien pertenecían las huellas dactilares encontradas en la bolsa (que no eran de Alfon y no llevaba guantes), la cual  transportaron los agentes en su coche particular dejándola en comisaria sin ningún protocolo de seguridad. La única prueba a la que los tribunales han dado veracidad ha sido al testimonio de los agentes que le detuvieron, como en la mayoría de los casos de represión social y sindical.  Alfon lleva ya 6 meses en prisión, de los cuatro años a que ha sido condenado injustamente, ahora en la cárcel de Navalcarnero, en régimen de aislamiento FIES 3BA. No vamos a rendirnos; nuestro mejor homenaje es continuar la lucha.

Desde Solidaridad Obrera llamamos a las trabajadoras y trabajadores más conscientes a participar en esta Semana de Lucha y en concreto en la MANIFESTACIÓN  del 17 de diciembre, jueves, a partir de las 19:00 h desde Buenos Aires por la Avda. Albufera hasta la Junta de distrito del Puente de Vallecas.

ALFON LIBERTAD, STOP FIES.

LIBERTAD PRESXS POR LUCHAR: AMNISTIA SOCIAL YA!

Madrid, 7 de diciembre de 2015

Por Solidaridad Obrera

LA JUNTA SINDICAL

 

 

Aviso 88/2015

Supervisor Comercial: “extended game.”

En la reunión del pasado jueves, 26 de noviembre, la Dirección, en la persona de la flamante nueva Directora de Gestión de Personas, trajo bajo el brazo la posibilidad de hablar, de forma más o menos inmediata, de la extensión del modelo de Supervisor Comercial a las 92 estaciones que todavía mantienen el modelo convencional. Para ello, según los datos que manejan, necesitan incorporar 290 nuevos Jefes de Sector, ascendiendo a  146 Jefes de Vestíbulo ya formados y formando otros 144 en los primeros meses del año 2016. Ya advierten que, de entrada, no van a ascender todos los Jefes de Vestíbulo, irían ascendiendo a medida que fueran produciéndose bajas en la plantilla.

Los Jefes de Vestíbulo que no ascendieran, junto a los Agentes de Taquilla y Subalternos, realizarían labores “complementarias de atención” en las estaciones.

También plantean la creación de la figura del “Supervisor Comercial Móvil”, que “podría prestar servicio en varias estaciones ()….durante horarios determinados o bien toda la jornada ()…”

La apertura de esta “vía de negociación” la basan en la Cláusula 16 del vigente Convenio Colectivo, y la presentan como la panacea para acabar con la caótica situación de falta de personal que se está viviendo en Estaciones.

Para Solidaridad Obrera la extensión del modelo de Supervisor Comercial a toda la red no trae la solución a la falta de personal, ni al abandono de las estaciones, y en ningún caso supone creación de empleo, al contrario,  entraña un cheque en blanco para la Dirección, una vía para destruir empleo y condiciones laborales.

Muy a nuestro pesar, la aplicación de las nuevas tecnologías marcan el camino por el que se va a mover el nuevo modelo. Solidaridad Obrera sabe que pelear contra esta imposición es imposible, y más, cuando desde otros sindicatos han manifestado su conformidad con la extensión de este modelo, y no son pocas las voces de los trabajadores de estaciones que también están de acuerdo, cegados por el brillo de un ascenso de colectivo y salario.

Solidaridad Obrera cree que cualquier cambio de lo que existe en la actualidad debe pasar forzosamente por varias condiciones:

· Garantizar las condiciones laborales de TODOS los colectivos afectados, desde los subalternos hasta los Jefes de Sector, pasando por los Jefes de Vestíbulo, quieran o no ascender.

· Garantizar que, al menos, haya un agente por estación y turno, aumentando este mínimo en las estaciones que, por su estructura, afluencia de viajeros o especiales circunstancias, se considere necesario.

· Crear o recuperar turnos y puestos de trabajo peticionables para relevos de las medias horas y los aleatorios.

· Dotar a todas las estaciones con la tecnología necesaria para poder tramitar, extender y recargar títulos de transporte como en la calle (estancos, quiscos, cajeros).

· Reforzar y aumentar el número de integrantes de la Intervención, marcando claramente sus funciones y condiciones.

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